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Raúl Martínez, el triunfo de la perseverancia

Raúl Martínez, con su bici, en el circuito de Los Popos. / Pablo Sánchez
Raúl Martínez, con su bici, en el circuito de Los Popos. / Pablo Sánchez

Décimo en el Mundial de Italia del pasado verano, el cartagenero logra su undécimo título nacional tras dar la campanada en la última prueba

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El undécimo llegó de una manera inesperada. Raúl Martínez (Cartagena, 1982) acaba de hacer historia en su deporte, al conquistar su undécimo título de campeón de España de trialbici. Y en esta ocasión lo consiguió cuando ya nadie creía en sus posibilidades. Porque llegó a la última prueba, celebrada el pasado fin de semana en la localidad barcelonesa de Sant Fruitós de Bagés, en tercera posición del campeonato. Por delante suya estaban el cántabro Raúl Gutiérrez y el cordobés Juan Guillermo Reifs. Pero el cartagenero volvió a demostrar su clase, remontó y terminó sumando un nuevo éxito a su palmarés.

Porque a sus 36 años ya se puede decir que su currículo es tan brillante como kilométrico. Es una estrella mundial en su deporte, el trial bici, también llamado bike trial. Y sin embargo pocos le conocen en su Cartagena natal. «Ya sabemos cómo funciona esto. Solemos pensar que solo existe el fútbol. Pero hay más cosas. Empecé con 14 años y ya tengo 36. Después de más 20 años en el trial bici, ya tengo asumido que lo que se consiga en un deporte minoritario va a tener menos relevancia. Pero seguimos luchando», ha repetido en varias ocasiones el piloto cartagenero, de la Urbanización Mediterráneo.

No vive de su deporte. Trabaja en Relesa Galvame, una empresa de Fuente Álamo que fabrica rejillas electrosoldadas. No tiene preparador físico ni mecánico, lujos que sí pueden costearse los pilotos franceses, italianos y belgas a los que ha superado en muchas ocasiones en las pruebas del Mundial. Sin embargo, este año, en Italia, se tuvo que conformar con el décimo puesto. Aquella pequeña decepción queda olvidada con este título en el Campeonato de España. Por el fondo y por la forma. «Esto borra lo malo que ha pasado esta temporada. Ha sido un buen broche de oro», confiesa.

«Me he caído poco y nunca me he hecho daño. Si solo pensara en el peligro, no me subiría a la bici», cuenta

Su historia se escribe a base de perseverancia e ilusión. «Cuando gané cinco años seguidos el Campeonato de España [entre 2000 y 2005] sí que pensé que podía ser un profesional del trial bici, como los hay en otros países. Pero pronto vi que no iba a poder vivir de este deporte, porque no había ayudas públicas ni tampoco llegaban los patrocinadores», ha explicado Martínez, con un punto de resignación.

A la larga, eso sí, no salir del amateurismo le ha venido bien. «Tuve años malos, pero últimamente he cambiado el chip, me he quitado toda la presión de encima y voy a las competiciones a pasarlo bien. Antes me encerraba en el hotel y solo competía. Ahora, disfruto de todo el viaje con mi mujer. Me lo tomo como un viaje de placer, en el que además compito. Eso he hecho en las últimas temporadas y la cosa ha salido muy bien. Ahora es cuando mejor me lo estoy pasando y quiero ver si soy capaz de ganar más cosas. Un par de años sí que voy a seguir», avanza Martínez.

Dos horas al día

Entrena dos horas a diario en un deporte cuyas reglas son casi las mismas que en el trial de moto. Admite que ha tenido «suerte» a lo largo de su carrera, porque «me he caído poco y nunca me he hecho mucho daño». Martínez lo ha ganado todo. Pero quiere más. «Esto es un hobbie caro, pero gano medallas y soy feliz», resume el piloto cartagenero, quien dirige una escuela con casi 30 chavales en el circuito de Los Popos. Quieren trasladarse lo más pronto que puedan a uno nuevo, más grande y moderno, en el polígono industrial de Los Camachos.

Reconoce que se mueve por «pura pasión». Y que si pasa un par de días sin subirse a la bici hasta puede cambiarle el humor. Todo empezó siendo un crío, en un parque de la Urbanización Mediterráneo en el que pasaba las tardes juntos a sus amigos de toda la vida. «A uno le regalaron una bici de trial y me gustó. Me llamó la atención y entonces decidí probar yo solo. Y hasta hoy».

A sus 36 años, disfruta mucho enseñando a pilotar a los niños. «Los que nos dedicamos a entrenar son pilotos retirados o veteranos en activo. Solo te puede enseñar trialbici alguien que ha vivido esta experiencia anteriormente y te la transmite. Si el piloto tiene un problema, se le explican sus sensaciones y él perfectamente sabe lo que quieres decirle, porque tú antes has estado encima de una bici», cuenta.

Raúl Martínez ha reconocido en alguna entrevista concedida a 'La Verdad' que «cuando me subo en una bici soy otra persona y deja de importarme lo que me rodea». Y nunca le ha tenido miedo a las caídas. «Es peligroso subirse a las rocas, sí. La gente piensa cuando nos ve que nos vamos a romper algo. El trialbici es un deporte de riesgo y a veces tienes que arriesgarte. Todos estamos acostumbrados a las caídas. Una caída en trialbici es muy aparatosa, pero los pilotos apenas nos hacemos daño. De hecho, cuando competimos, si los pilotos vemos que hay zonas excesivamente peligrosas pedimos a los organizadores que lo cambien. Si solo pensara en el peligro, no me subiría a la bici y no haría acrobacias», explica.

Raúl Martínez lo ha ganado ya todo. Pero, de momento, no piensa en la retirada. «Hay pilotos que pasan de los 30 años y están en muy buena forma física. Y tienen un valor añadido que es la experiencia adquirida con los años. Claro que también hay que tener en cuenta las características de este deporte y que no es lo mismo practicarlo con 20 que con 40 años», dice.

García Furió, plata en categoría senior en el Mundial de Italia

Raúl Martínez no es el único cartagenero que triunfa en la élite del trial bici. Juan Pedro Garía Furió, de 38 años, también es un auténtico referente de este deporte a nivel nacional. Ha sido campeón del mundo en cuatro ocasiones, 1998, 2007, 2015 y 2017. El año pasado, de hecho, hizo doblete como campeón de España en categoría máster 30 y campeón del mundo senior. Y este año, en el Mundial celebrado en la ciudad italiana de Bolotana, se colgó la medalla de plata, siendo solo superado por el alemán Hannes Herrmann. Al igual que Raúl Martínez, García Furió se proclamó campeón nacional en su categoría (senior) el pasado fin de semana en Sant Fruitós de Bages (Barcelona), superando en la clasificación definitiva al vitoriano Sergio Fernández. El cartagenero ha vencido en las dos pruebas puntuables para el Nacional, la celebrada en el mes de junio en Reinosa (Cantabria) y la de hace unos días en Sant Fruitós de Bages (Barcelona). García Furió vive en Madrid y es director deportivo nacional de la Federación Española de Ciclismo. Empezó a practicar el trialbici con 12 años y con 18 ya consiguió su primer campeonato del mundo. Y ahí sigue, con los mejores.

 

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