Euroliga | Cuartos

Barrido del campeón para meterse en la Final Four

Ayón, en una acción ante Vougioukas. /Georgia Panagopoulou (Efe)
Ayón, en una acción ante Vougioukas. / Georgia Panagopoulou (Efe)

La magistral dirección de Campazzo y un último cuarto imperial de Ayón validan el viaje a Vitoria del Real Madrid

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Por sexta ocasión bajo la égida de Pablo Laso, el Real Madrid disputará la Final Four de la Euroliga. Viajarán los blancos a Vitoria, donde entre el 17 y el 19 de mayo buscarán su undécimo entorchado continental tras barrer en su serie de cuartos al Panathinaikos (3-0), al que apearon por segundo año consecutivo en el 'playoff' asaltando el OAKA y rubricando así una inmaculada eliminatoria que abrieron en el WiZink Center sufriendo hasta el final en el primer duelo y superando con solvencia el segundo para aniquilar definitivamente al conjunto griego en su feudo con una descomunal actuación de Facundo Campazzo, protagonista de principio a fin de un cruce en el que se dio el lujo de firmar un doble-doble (16 puntos y 10 asistencias para un 29 de valoración) en una de las canchas más difíciles de Europa.

Al dictado de la magistral dirección del argentino, de un letal Gustavo Ayón en el cuarto decisivo y unos de nuevo enchufadísimos Rudy Fernández y Jeffery Taylor, el vigente campeón selló su presencia en la cita en la que aspira a revalidar el título que amarró el pasado curso en Belgrado mientras sus posibles contrincantes en ella están abocados, al menos, a un cuarto partido antes de confirmar su asistencia.

Salió en tromba el Real Madrid, marcando territorio con un tapón de Tavares en el primer ataque del Panathinaikos y un triple de Campazzo para inaugurar el marcador. Creciendo a partir de la defensa, los blancos llegaron a comandar por ocho en el primer cuarto (4-12), con Randolph, Rudy y el base argentino como principales estiletes. Lojeski se erigió en sostén de los locales en esos minutos, con siete puntos consecutivos que permitieron a Panathinaikos enjugar la desventaja y mandar durante un breve lapso con una canasta de Thomas y un triple de Calathes que pusieron el 16-14 tras un parcial de 7-0 para los pupilos de Rick Pitino. Pero se repuso rápido el Real Madrid, que firmó un impecable 7 de 7 en los lanzamientos de dos puntos al término del primer cuarto, frente al 6 de 12 de los anfitriones.

82 Panathinaikos

Calathes (17), Papagiannis (4), Papapetrou (9), Lojeski (16) y Gist (4) -quinteto inicial-. Langford (10), Thomas (11), Vougioukas (8), Lekavicius (3), Kilpatrick (-), Antetokounmpo (-) y Mitoglou (0).

89 Real Madrid

Campazzo (16), Rudy (16), Taylor (13), Randolph (14) y Tavares (3) -quinteto inicial-. Prepelic (-), Deck (2), Causeur (2), Carroll (2), Thompkins (9) y Ayón (12).

Parciales:
18-23, 23-13, 17-22 y 24-31.
Árbitro:
Luigi Lamonica (ITA), Matej Boltauzer (SLO) y Emin Mogulkoc (TUR)
Incidencias:
Tercer partido del 'playoff' de cuartos de final de la Euroliga, disputado en el OAKA ante 18.182 espectadores.

Brillante la primera unidad durante el primer cuarto, la segunda resistió al principio del segundo e incluso llegó a ampliar la máxima ventaja a nueve puntos, pese a que Prepelic falló todos sus lanzamientos y no logró igualar las prestaciones de Campazzo. Pero enfrente estaba un contrincante sin margen de error que se aferró al brazo de Lojeski (14 puntos sin fallo al descanso, incluyendo un triple más tiro libre adicional), la solidez de Thomas y la continuidad de Papapetrou para reconectarse al duelo con un parcial de 11-0 que apaciguó a un nervioso OAKA. El apagón anotador de los blancos, que sólo sumaron dos puntos en los seis últimos minutos del segundo cuarto y desde la línea de personal, permitió a los griegos marcharse cinco arriba al descanso con un tanteo de 16-2 en esos seis minutos negros de los visitantes.

Clínic

Recuperaron los blancos el brío ofensivo a vuelta de vestuarios, con cinco puntos consecutivos que devolvieron las tablas al marcador. Tavares sembraba de nuevo el terror bajo el aro, con un par de rebotes ofensivos que facultaron un triple de Rudy al que replicó enseguida con otro Calathes y una asistencia del greco-estadounidense para contener la reacción del Real Madrid en un partido que se abonó al toma y daca.

La obsesión de Pitino era obligar a los blancos a lanzar desde el perímetro, habida cuenta de su gran efectividad en los tiros de dos. Aceptó el reto el vigente campeón de Europa, que logró nivelar las fuerzas al término del tercer cuarto pese a que los griegos estaban más acertados en los triples para dibujar un desenlace de infarto.

Ahí emergió la sociedad entre Campazzo, que dio un clínic de cómo leer los ataques, y Ayón, que encadenó ocho puntos sin tregua, para validar el viaje del Real Madrid a la Final Four de Vitoria, donde aún podría haber tres equipos españoles, algo inédito en la competición, si Barça Lassa y Kirolbet Baskonia superan a Anadolu Efes y CSKA, respectivamente, en sendas eliminatorias que están por el momento igualadas.