José Franch-Ballester: «Durante muchos años pensé que era imposible tocar esta obra»

El clarinetista José Franch-Ballester, en Murcia. / Martínez Bueso
El clarinetista José Franch-Ballester, en Murcia. / Martínez Bueso

El clarinetista acompaña hoy y mañana a la Orquesta Sinfónica de la Región con un ambicioso programa

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

murcia. Cuenta el clarinetista José Franch-Ballester (Moncofa, Castellón, 1980) del concierto que esta noche y mañana ofrecerá junto con la Orquesta Sinfónica de la Región (OSRM) en Cartagena y Murcia, que es un traje hecho a medida, muy difícil de interpretar, estrenado por la Filarmónica de Nueva York en 1977; una propuesta cuya realización él siempre había querido abrazar, y que, cuando la molinense Virginia Martínez, directora titular de la OSRM, le invitó a compartir escenario con la Orquesta, no dudó en poner sobre la mesa: «Pensé que me iban a decir que no», confiesa. Pero todo lo contrario, la OSRM aceptó su sugerencia.

El Auditorio El Batel es, esta noche -20.30 horas-, el primer espacio que acogerá la propuesta sinfónica, compuesta por las obras de Corigliano, 'Concierto para clarinete y orquesta'; Gershwin, 'Un americano en París'; y Bernstein, 'Divertimento para orquesta'. El programa se podrá volver a disfrutar mañana -20.00 horas- en el Auditorio Víctor Villegas, también con Franch-Ballester como solista.

CONVIENE SABER

Qué
José Franch-Ballester y la Orquesta Sinfónica de la Región.
Dónde y cuándo:
En el Auditorio El Batel de Cartagena, esta noche a las 20.30 horas (12 euros); y en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia, mañana a las 20.00 horas (13, 11 y 8 euros).

Lleva ensayando con la Sinfónica desde el lunes. «Era importante estar con los músicos desde el principio de la semana por la dificultad de la obra. Normalmente, en los conciertos, la orquesta acompaña al solista, pero aquí el protagonismo es un cincuenta-cincuenta. Estamos ensayando muchísimo, y con mucha concentración. Ahí se nota la profesionalidad de la Orquesta y la implicación de su directora, Virginia. El trabajo está siendo duro, pero estoy muy contento porque va tomando forma», aseguró el solista, que comparte por primera vez partituras con la OSRM.

Interpretarán tres destacadas piezas de Corigliano, Gershwin y Bernstein

«John Corigliano -explica a 'La Verdad' Franch-Ballester de la historia que encierra la obra a interpretar- era asistente de Leonard Bernstein [director laureado de la Filarmónica de Nueva York] en una serie de conciertos para jóvenes que se emitían por televisión, y su padre, el concertino de la orquesta. Su obra fue un encargo específico, el primero que recibía, para la formación neoyorquina, con la que estaba muy vinculado; así que involucró a todos los músicos, contó con todas las secciones y creó momentos muy envolventes. Su padre murió un año antes de que la obra se estrenara», agrega Franch-Ballester de un concierto que conoce bien pero al que nunca antes se había enfrentado. «Llevo muchos meses de preparación intensa, tanto técnica como en cuanto al entendimiento de la obra. La parte de clarinete es casi imposible de tocar, y la parte de la orquesta también es muy difícil, pero muy espectacular y no va a dejar indiferente a nadie».

Los conciertos tendrán como escenario el Auditorio El Batel y el Víctor Villegas

Profesor de Clarinete y Música de Cámara en la Universidad Británica de Columbia, en Vancouver (Canadá), y premio Avery Fisher Career Grant a jóvenes instrumentistas en 2008, Franch-Ballester anima al público a acudir a las charlas preconcierto que la Orquesta organiza un hora antes del inicio de su actuación para explicar el programa y las curiosidades que este entraña. «Muchas veces -afirma el intérprete- cuando viene un compositor moderno, hay quien lo tacha de hacer música contemporánea; a algunos les gusta y a otros no, pero creo que este concierto va a ser toda una experiencia».

Viaje a la infancia

Confiesa el músico castellonense que la música de Corigliano le transporta a su infancia: «Cuando era niño, mi padre me compró un CD de clarinete que incluía esta obra. Fue el primer concierto de clarinete que escuché en mi vida, me alucinaba la sonoridad y la fuerza que tenía el concierto; durante muchos años pensé que era imposible tocarlo, por lo que poder hacerlo ahora con la Orquesta murciana es emocionante y muy bonito».

Es, también, una actuación «llena de colores, con momentos de virtuosismo y nostalgia, y -añade Franch-Ballester-, con una brutalidad tremenda» que, tanto él como la formación murciana, que para esta ocasión ha duplicado su plantilla, intentarán transmitir al patio de butacas: «La música no importa si es de Bach, de Mozart o de un compositor contemporáneo, lo que importa es que tiene algo en común, y es que nace desde el mismo punto del corazón y, eso, es lo más bonito de todo», cree el intérprete.