Eudald Carbonell: «Una persona mientras compite no alcanza la competencia»

Pepa García
PEPA GARCÍA

Eudald Carbonell, codirector de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, acudió ayer a clausurar la campaña del yacimiento paleontológico de Quibas (Abanilla), en el que ha permanecido unos días para conocerlo de primera mano. «Ya sabía de su existencia, de sus hallazgos y de su importancia», reconoce Eudald, que fue compañero de Jordi Agustí, codirector de Quibas, en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), además de haber excavado en los años 70 Cueva Victoria (Cartagena), recuerda. Y destaca la importancia de este yacimiento para conocer detalles del medio ambiente y la paleoecología de hace 1 millón de años, el final del Pleistoceno Inferior y principio del Pleistoceno Medio, una cronología muy interesante porque coincide con la llegada de los primeros homínidos a Europa Occidental. De hecho, en su opinión, «es trascendental crear una red de conocimiento para esta cronología» que permita a la ciencia disponer de información suficientemente abundante, insiste. Y reflexiona, «una especie competente no compite, solo compiten los incompetentes».

-Pues vivimos en un mundo de incompetentes porque, desde bien pequeños, lo que se fomenta es la competencia feroz.

-Una persona, mientras compite, no alcanza la competencia.

Por eso, para Eudald Carbonell, es trascendental que las administraciones, empezando por la estatal, «se den cuenta de que es básico conocer la evolución humana para avanzar en el conocimiento de las sociedades humanas». En su opinión, los datos que arrojan los hallazgos de Quibas sobre su fauna y su flora no difieren en mucho de los hallazgos en Atapuerca. «Aparecen registros muy parecidos y dan idea de la biodiversidad que había en aquella época». Además, advierte Eudald Carbonell, «con el tiempo me he dado cuenta de que lo que más me importa es nuestra especie y cómo toma decisiones sobre su entorno y sobre ella misma porque si no se toman decisiones importantes no podremos conocer el pasado. O, lo que es lo mismo, cuando tomemos decisiones sobre el futuro, leeremos la arqueología de otra manera».