La Verdad
Kike Siscar devuelve una pelota en un entrenamiento.
Kike Siscar devuelve una pelota en un entrenamiento. / LV

Kike saca fuerzas de flaqueza

  • El tenista de Torre Pacheco, número 5 en el ranking español, compite desde mañana en el Máster en Valencia

Si ya de por sí es complicado jugar bien al tenis, hacerlo sentado en una silla de ruedas es aún más complicado. Kike Siscar (Torre Pacheco, 3 de mayo de 1983) lo sabe bien. Limitado desde que sufrió un accidente, comenzó a practicar deporte hace unos años y ha conseguido ser una figura dentro de esta peculiar modalidad tenística.

«Mi carrera empezó hace dos años, gracias a un compañero de trabajo que me convenció para participar en un torneo de pádel, en el que conocí a Andrés, compañero de tenis en silla de ruedas, que me habló de que en Murcia estaba entrenando con un preparador que se llama Alejandro Pay. No lo pensé. Ha sido una de las decisiones más acertadas que he tomado desde que tuve el accidente que me dejó postrado en la silla de ruedas».

Y desde entonces Kike Siscar se ha tomado tan serio el tenis que en estos momentos es el quinto de España en el ranking: «En mi primer año terminé decimotercero, consiguiendo una medalla de bronce en el Campeonato de España por comunidades autónomas y fui subcampeón en el Open de Albacete». Pero como le cogió el gusto a esto del tenis en silla de ruedas, se propuso seguir mejorando día a día: «En el segundo año me propuse un objetivo más ambicioso como era participar en el ATP 500 Open de Valencia Máster Naciones de tenis en silla que, a imagen y semejanza del tenis convencional, lo juegan los ocho mejores tenistas en silla de ruedas de España y que se disputa paralelamente al Open de Valencia. Era un objetivo complicado, pero lo he conseguido».

Todo eso porque Kike Síscar ha conseguido ser este año el quinto jugador de España, con lo que se ha ganado el derecho a estar en el Máster que comienza mañana en Silla (Valencia) y en el que convivirá con los participantes en el Open de Valencia: «Es una gozada vivir la experiencia de estar una semana junto a tenistas profesionales como David Ferrer, los recientes finalistas del US Open Maric Cilic, que fue el campeón, y Kei Nishikori, así como Tomas Berdych, John Isner, Robredo, Bautista, Verdasco y Feliciano».

¿Qué gana Kike con esta modalidad del tenis? «Nada. Me cuesta algo de dinero, y si no me cuesta más es porque cuento con la ayuda de patrocinadores como Grupo Caliche, New Castellar College y One Telecom, que me ayudan a soportar los gastos que conlleva acudir a los torneos y los desplazamientos. He hecho 11.400 kilómetros disputando torneos en Zaragoza, Logroño, Marbella, Caspe, Lérida, Olot, Marbella y Madrid».

Y de todos esos torneos, once en total, el pachequero ha ganado cinco, ha sido semifinalista en cuatro y en dos ha llegado a cuartos de final: «En el plano internacional, solo he jugado tres torneos. Soy 148º del mundo».