La Verdad

Nace Gema, un símbolo de la reconciliación Cuba-EEUU

Gerardo Hernández Nordelo y Adriana Pérez O'Connor
Gerardo Hernández Nordelo y Adriana Pérez O'Connor / EFE
  • La madre de la pequeña fue inseminada artificalmente gracias a la medicación de un diplomático estadounidense ya que el padre era un espía preso desde años atrás en EE UU

Gema, la hija de uno de los agentes cubanos liberados hace 20 días en el marco de la histórica reconciliación entre Estados Unidos y Cuba, ha nacido en La Habana, tras ser concebida por inseminación artificial mientras su padre estaba preso, según han anunciado medios de la isla.

"A las 8 y 30 de la mañana de este 6 de enero nació en La Habana Gema Hernández Pérez, hija de Gerardo Hernández Nordelo y Adriana Pérez O'Connor, la mujer que esperó más que Penélope por el héroe de la Patria y de su vida", ha indicado el portal oficialista Cubadebate.

El portal destacó que Gema, que fue concebida durante el cautiverio de Hernández mediante una inseminación artificial facilitada por el gobierno de Estados Unidos, " nació por cesárea y pesó 7 libras y 1 onza" (poco más de tres kilos), y es "muy hermosa".

Hernández fue arrestado en Estados Unidos en 1998 bajo cargos de espionaje y condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años. Era parte de un grupo de cinco agentes cubanos, dos de los cuales recibieron su libertad en 2013 y 2014 tras cumplir sus sentencias. Hernández y los otros dos agentes fueron liberados y enviados a Cuba el 17 de diciembre, como parte de un intercambio de detenidos entre los dos países, al ser anunciado un proceso de normalización de relaciones diplomáticas, tras más de medio siglo de enemistad.

El intermediario

El portavoz del Departamento de Estado, Patrick Rodenbush, confirmó el 23 de diciembre "que Estados Unidos facilitó la petición de la señora Hernández para tener un bebé con su marido", al que sólo pudo visitar en la cárcel una única vez en 16 años, y que fue el senador demócrata estadounidense Patrick Leahy el intermediario en esa solicitud.

En una declaración emitida ese mismo día, Leahy confirmó la historia y narró que su propia esposa, Marcelle, una enfermera profesional, fue quien acompañó el proceso de inseminación artificial, que requirió de dos tentativas y que fue pagado por el Estado cubano.

"Fue la cosa más humana que podíamos hacer, y lo haríamos por cualquier otra persona. Estamos contentos de que haya funcionado", dijo entonces Leahy. "La solidaridad y el amor de todos ayudó a hacer realidad ese embarazo y el sueño (de la pareja) de tener a su hija Gema como testimonio de la perdurabilidad de su amor", recoge el diario oficial cubano Granma al anunciar el nacimiento.