Vuelven a criar las tortugas bobas

JUAN ANTONIO PUJOL FRUCTUOSODOCTOR EN BIOLOGÍA POR LA UNIVERSIDAD DE MURCIA

Surcan los mares desde hace miles de años, aunque todavía no ha transcurrido un siglo desde que hemos comenzado a desentrañar aspectos fundamentales de su biología y comportamiento. Aún son muchos los misterios y secretos que esconden, entre ellos, el emocionante inicio (¿o regreso?) de su reproducción en nuestras costas. Si hace 20 años nos hubieran dicho que llegaríamos a ver a las tortugas bobas depositando sus nidos en nuestras playas, ¡nadie lo hubiera creído! Pues bien, el momento ha llegado.

Aparte del confuso episodio de una posible puesta de tortuga boba ('Caretta caretta') en La Manga a finales del siglo XIX, no se dispone de datos sobre posteriores puestas hasta el año 2001 en Vera (Almería). A partir de entonces, más concretamente desde el verano de 2006, se ha iniciado un sorprendente cambio de ciclo, y las puestas efectivas, o al menos los intentos de nidificación, se suceden a lo largo del Mediterráneo español, desde Cataluña a Andalucía.

Murcia, por la calidad de sus hábitats litorales y las elevadas temperaturas del mar (¡por algo somos la Costa Cálida!), se encuentra en una de las áreas de mayor probabilidad de que se produzcan estos apasionantes eventos biológicos. Aunque todavía no se ha producido ninguna puesta en la Región... ¡al menos que sepamos! ¿Intentos? Muchos: hasta 5 en playas de Calblanque y La Manga solo el año pasado. En la presente temporada, al menos una tortuga con emisor satélite merodeó de nuevo las playas de La Manga buscando una para desovar.

El hallazgo del cadáver de una tortuguita recién nacida encontrado en el Delta del Ebro el pasado invierno, o la observación por varias personas a mediados de este verano de otra tortuguita viva en Torrevieja, ponen de manifiesto que se están produciendo puestas y eclosiones exitosas que están pasando totalmente desapercibidas... ¿Es factible que la tortuga boba ya se haya reproducido en la Región de Murcia sin que hayamos sido capaces de detectarlo? Cabe la posibilidad...

La bien conocida fidelidad de las hembras para reproducirse en la misma playa que las vieron nacer, lleva a pensar que las tortugas que ahora lo intentan nacieron en algún momento aquí. No es tan sencilla la cuestión, ni tan fija la supuesta regla. Es cierto que anteriores reproducciones en playas españolas puedan haber pasado desapercibidas, como ponen de manifiesto testimonios de lugareños y viejos pescadores recogidos ahora por casualidad. Pero no es menos cierta la enorme plasticidad de la tortuga boba, que permite a sus poblaciones contraer su área de distribución en los períodos fríos (por ejemplo, las glaciaciones), y ampliarla cuando suben las temperaturas. Ahí radica una de las hipótesis para explicar el reciente fenómeno que observamos: el sucesivo incremento de las temperaturas (tanto del mar como de la arena donde se incuban los huevos) ligado al proceso de cambio climático.

El regreso de las tortugas marinas para criar en nuestras costas nos reconcilia con un mar antiguo, que actualmente agoniza por la plaga de plásticos, los vertidos de nutrientes, la destrucción de sus comunidades biológicas o la sobrepesca. Nos ilusiona con la sensación de que no todo está perdido, aunque en el trasfondo pueda agazaparse el monstruo del cambio climático. La popularidad de las tortugas bobas, y el hecho de que en otros lugares con playas eminentemente turísticas (Florida, Grecia) estén establecidas importantes colonias de cría, tal vez posibilite que, en unos años, la ancestral salida de su universo marino para reproducirse sea algo cotidiano en las playas del litoral de nuestra Región en las noches de verano. El reto es de todos nosotros...

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos