El Instituto de Toxicología espera tener en ocho o diez días los resultados de estudios realizados a Julen

José Roselló y Vicky García, padres de Julen. /efe
José Roselló y Vicky García, padres de Julen. / efe

La autopsia del cuerpo se le practicó el sábado por parte de cinco forenses y reveló la presencia de politraumatismos y un golpe en la cabeza

AGENCIAS

El Instituto Nacional de Toxicología de Sevilla espera tener en ocho o diez días los resultados de los estudios y análisis de las muestras del cuerpo de Julen, el niño de dos años cuyo cuerpo fue localizado sin vida casi 13 días después de caer en un pozo de la localidad malagueña de Totalán.

Así lo han asegurado fuentes del Ministerio de Justicia, quienes han apuntado que las muestras recogidas en la autopsia preliminar no han llegado aún a Sevilla, lo que esperan que suceda este martes.

El cuerpo de Julen fue encontrado a las 01.25 horas de la madrugada del sábado por los equipos de rescate que lo buscaban en el pozo de tan sólo 25 centímetros de diámetro.

La autopsia del cuerpo se practicó el mismo sábado por parte de cinco forenses y reveló la presencia de politraumatismos y traumatismos en la cabeza. Así, las muestras tomadas, como se hace habitualmente, servirán para ampliar los resultados preliminares de la necropsia y concretar más las circunstancias de la muerte.

La investigación sobre la muerte del pequeño se centra por el momento en determinar si hay responsabilidades penales relacionadas con ese agujero por el que se precipitó y las condiciones en las que se encontraba.

Tras incoar diligencias, el 14 de enero, un día después de la caída de Julen, el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga requirió a la Guardia Civil la información que dispusiera, según han apuntado fuentes de la investigación. Dicho cuerpo, en concreto el Servicio de Protección de la Naturaleza, remitió un informe que llegó a la instructora el día 17 de enero, con las gestiones realizadas hasta ese momento.

En ese informe, que incluye estudios urbanísticos de la zona, se indicaban las posibles infracciones en cuanto al pozo, como que las obras no contaban con autorización alguna, la ausencia de medidas de seguridad y los movimientos de tierra en la zona; así como las declaraciones testificales del que hizo la prospección y del dueño de la finca, en las que aparecerían «contradicciones», según las fuentes.

Investigar el tapón

El delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, señaló en rueda de prensa el sábado que la posición que tenía «hace determinar que la caída fue libre y rápida hasta la cota en la que se le encontró», que fueron unos 71 metros.

Asimismo, en rueda de prensa añadió que tras la caída al pozo el niño se topó con un suelo, precisando que, a partir de esa cota el pozo estaba relleno de tierra y «por encima también tenía un tapón». Además, añadió que el aire que pudiera existir era el que había entre los pies y la cabeza del pequeño.

Sobre la causa del tapón, dijo que «hay diversas teorías pero ninguna con certeza», añadiendo que hay varias tesis como que en la propia caída fuera albergando arena, ya que, eran paredes «muy imperfectas y arenosas»; precisando, no obstante, que se tendrá que investigar.

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