El PP apela ya al votante de Rivera ante el fracaso de la vía España Suma

El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, /Efe
El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, / Efe

En la formación naranja admiten su interés en pactar, si es posible, un Gobierno tras el 10-N, pero no aprueban una alianza que pueda desdibujar su proyecto

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

El PP cerró este viernes con Foro Asturias un acuerdo para volver a concurrir juntos en las elecciones del 10 de noviembre. Esta coalición y la de Navarra Suma, que acoge de nuevo a UPN, populares y Ciudadanos, ya fue posible en los anteriores comicios. Con Albert Rivera, en cambio, no se ha avanzado en el camino de más alianzas preelectorales. La formación conservadora advirtió este viernes de que, de frustrarse finalmente sus esperanzas de pacto general o por circunscripciones con los liberales, pasará a apelar al electorado naranja para que unifique el voto en las urnas.

El plazo para registrar las coaliciones concluirá el lunes y, aunque el secretario general del PP, Teodoro García Egea, tenía previsto verse con su homólogo de Ciudadanos, José Manuel Villegas, para intentar la fórmula España Suma hasta el final, los liberales no están por la labor de entrar en la estrategia de Pablo Casado. «Creo que en este caso -replicó este viernes en una entrevista en TVE el número dos de los populares- tendremos que hacer un llamamiento para que los electores unan en la papeleta lo que algunos políticos no han querido unir en la plataforma».

El caso vasco

En los últimos días, el secretario de Organización de Ciudadanos en Euskadi y el PP de Alfonso Alonso habían esbozado un acuerdo para una alianza electoral de nombre Vascos Suman. El cese, sin embargo, de Javier Gómez, quien llevaba las conversaciones y que ha solicitado su baja en el partido tras no contar con el respaldo de Rivera, abortó cualquier intento de coalición. García Egea, que ya había dado su visto bueno a la operación, trasladó este viernes que, a su juicio, el pacto «iba en la línea adecuada».

En realidad, todo servirá al PP para intentar presentarse en los comicios como el partido que quiso unir el centro derecha para multiplicar sus opciones en las urnas frente a Pedro Sánchez y responsabilizar a su adversario, Rivera, de haber impedido la suma de fuerzas. Esta vez es el de Ciudadanos, y no el de Vox, el flanco que interesa a los populares.

Desde el partido de Rivera se pedía calma al PP. Admiten su interés en pactar, si es posible, un Gobierno tras el 10-N, pero no aprueban una alianza que puede desdibujar su proyecto.