La víctima de Canteras, poco antes de ser asesinada: «Me dijo que si no era para él no sería para nadie»

Adrián S. C., acusado de asesinato por el crimen de Canteras, en la primera sesión del juicio./Vicente Vicéns / AGM
Adrián S. C., acusado de asesinato por el crimen de Canteras, en la primera sesión del juicio. / Vicente Vicéns / AGM

El agente de la Guardia Civil que atendió a la joven durante la noche anterior al crimen aseguró que la víctima quería dejar a su pareja porque la maltrataba

EFEMurcia

La joven que fue apuñalada hasta la muerte por su expareja en un domicilio de Canteras (Cartagena) tuvo la intención de romper la relación en varias ocasiones, aunque finalmente no lo hizo por estar amenazada por él, según reveló un testigo en el juicio que se desarrolla en la Audiencia Provincial ante un jurado popular.

El testigo, que declaró en la tercera sesión de la vista oral que se celebra contra el procesado, Adrián S.C., fue el agente del Servicio de Violencia de Género de la Guardia Civil que recibió la denuncia de la joven apenas unas horas antes de que fuera asesinada.

El agente explicó a la Sala que la chica acudió al cuartel de la Benemérita junto con su padre porque afirmó que temía por su vida, ya que en la noche anterior al crimen había visto por una zona de Cartagena al acusado, sin que este se apercibiera de su presencia.

Además, indicó que le dijo que había tenido una relación con Adrián S.C. y que había decidido darla por acabada porque la maltrataba y le decía que «si no era para él no sería para nadie».

También manifestó que no quería que al acusado le pasara nada, pero que se veía obligada a denunciarlo porque sentía temor y que si no lo había hecho antes había sido porque estaba amenazada de muerte si no seguía con él. El testigo comentó en otro momento de su declaración que la joven le dijo que el procesado tenía algún tipo de trastorno, ya que era imprevisible en sus reacciones.

La sesión del juicio de este miércoles comenzó con la declaración de los agentes de la Guardia Civil que realizaron las primeras investigaciones y que señalaron que en la mochila propiedad del procesado encontraron los billetes de autobús con los que en día anterior al crimen se desplazó desde su localidad de residencia, Málaga, hasta Cartagena.

También hallaron la factura de la escalera extensible que apenas unas horas antes del crimen compró en una ferretería cercana a la residencia familiar de la joven y con la que escaló hasta la vivienda, ubicada en un primer piso para, una vez en el interior de la misma, aguardar la llegada de aquella.

Otros de los testigos que depusieron en la sesión fueron los dos agentes de la Policía Local de la ciudad portuaria que fueron los primeros agentes en acudir al lugar del crimen y que procedieron a la detención del acusado cuando este se encontraba agazapado en el balcón de una vivienda cercana.

Estos policías locales explicaron que el joven, que tenía 22 años cuando ocurrieron los hechos, estaba ensangrentado y que saltó al vacío desde una altura aproximada de cinco metros cuando se vio acorralado y pudo prever que su detención estaba cercana.

Uno de estos testigos señaló al tribunal que al entrar en la vivienda y observar el cuerpo de la víctima en el suelo se acercó para ver si estaba aún con vida, «pero, por desgracia, no fue así; estaba en un gran charco de sangre, y con numerosas heridas de arma blanca en el cuello y en el pecho».

La sesión continuó con la intervención de un agente de la Benemérita que participó en las investigaciones y que señaló que cuando llegaron a la casa la joven tenía clavada en el pecho la hoja de uno de los tres cuchillos presuntamente utilizados para darle muerte.

Este testigo recalcó también que sobre la cama de la fallecida encontraron dos martillos, un mechero, tabaco de picadura y otros objetos, para añadir que en el balcón donde se refugió el procesado recogieron uno de los cuchillos.

También prestó declaración otro agente que realizó el clonado de los mensajes que en los días previos al crimen se cruzaron el procesado y la víctima, y en los que aquel le decía que si no era para él no sería para nadie y que si lo dejaba se iba a enterar, además de proferir palabras insultantes contra ella.

La sesión finalizó con el testimonio de los especialistas de la Benemérita que analizaron las muestras de sangre y de otros restos orgánicos encontrados en las piezas de convicción, como los cuchillos y la camiseta que presuntamente llevaba Adrián S.C. en el momento de los hechos.

Los agentes indicaron que encontraron restos de sangre de ella en la camiseta y en los cuchillos, y el perfil genético de ambos en otros restos orgánicos, como la cabeza de uno de los martillos que encontraron sobre la cama del dormitorio de la víctima.

La vista oral continuará este jueves con la intervención de los peritos forenses que realizaron la autopsia del cadáver y analizaron la personalidad del acusado, concluyendo que era consciente de lo que hacía, y con la exposición del informe pericial de la defensa en la que se indica lo contrario.

Adrián S.C., que asiste al desarrollo del juicio siempre cabizbajo y sin manifestar reacción alguna, se enfrenta a solicitudes de condena de 31 años por los delitos de asesinato, allanamiento de morada y amenazas.