Trasladan a Campos del Río a uno de los internos yihadistas más irreductibles

Mohamed Achraf, al ser extraditado a España en 2005./EFE
Mohamed Achraf, al ser extraditado a España en 2005. / EFE

Mohamed Achraf fue el líder de un peligroso entramado de grupos islamistas y estaba obsesionado con volar la Audiencia Nacional

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

El centro penitenciario de Campos del Río cuenta desde hace unos días con un 'insigne' huésped, que va a provocar que la plantilla de funcionarios tenga que estar todavía un poco más alerta de lo que ya lo está habitualmente, que es bastante. El interno merecedor de esa especial atención es Abderrahmane Tahiri, aunque es bastante más conocido en ambientes islamistas y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado por su 'nombre de guerra', Mohamed Achraf, quien en 2008 fue condenado a catorce años de cárcel. Achraf fue considerado el máximo líder e imán de un peligroso entramado de células yihadistas, conocido como 'Mártires para Marruecos', que fue desmantelado en 2004 por la Audiencia Nacional dentro de la 'Operación Nova'.

Fuentes sindicales consultadas ayer por 'La Verdad' confirmaron la presencia de este interno radical en el Centro Penitenciario Murcia II, donde se encuentra recluido en situación de aislamiento e integrado en el Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), en concreto en el apartado 3, que se refiere a los terroristas de corte islamista. Un portavoz de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias eludió aportar dato alguno acerca de las condiciones en que Achraf se encuentra recluido en la prisión murciana, así como sobre el tiempo que previsiblemente permanecerá en estas dependencias.

Fuentes no oficiales apuntaron, sin embargo, a que este tipo de reclusos suele ser trasladado cada cierto tiempo de unos centros a otros, debido fundamentalmente a la influencia negativa que puede tener sobre otros internos musulmanes y a las labores de proselitismo que podría intentar llevar a efecto.

Está considerado un preso conflictivo, que acumula decenas de partes por incidentes de todo tipo

El grupo de Topas

No en vano, el mencionado interno ya consiguió en su día montar un entramado integrista «cohesionado, permanente, estable y estructurado» desde la cárcel de Topas (Salamanca), donde se encontraba preso, con el objetivo de impulsar la Yihad o Guerra Santa y, más concretamente, de intentar volar la Audiencia Nacional mediante un camión cargado de explosivos que sería guiado por terroristas suicidas. Sin embargo, y aunque llegó a hablar de sus planes a uno de sus más estrechos colaboradores, nunca habría llegado a dar los pasos precisos para hacerlo.

Desde la prisión salmantina, Achraf mantuvo una intensa relación epistolar con reclusos de otros centros penitenciarios, como A Lama (Pontevedra), El Puerto (Cádiz), Villabona (Asturias) o Zuera (Zaragoza). En una de las cartas intervenidas se podía leer: «He creado un nuevo grupo. Están dispuestos a morir por Alá en cualquier momento. Solo falta que salgan, y nosotros también. Hombres tenemos, armas también».

La denominada 'Operación Nova', que se saldó con más de treinta detenidos, fue el primer gran golpe policial al terrorismo islamista en España tras los atentados del 11-M. Sin embargo, aunque en primera instancia la Audiencia Nacional condenó a veinte integrantes de la red, más tarde el Supremo anuló quince de estas penas al considerar que la pertenencia a banda terrorista tiene que acreditarse con algo más que la expresión de unas ideas extremistas. Sin embargo, ratificó la pena de catorce años contra el líder de 'Mártires para Marruecos'.

Desde entonces, este interno se ha seguido mostrando como un integrista irreductible y conflictivo, que acumula decenas de partes por incidentes en centros penitenciarios, lo que obliga a extremar la vigilancia sobre él. En la situación de aislamiento en que se encuentra solo sale al patio un par de horas al día y el contacto con otros presos es mínimo.

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