Una joven se defiende con una catana de una agresión machista en Los Alcázares

Una joven se defiende con una catana de una agresión machista en Los Alcázares

La Policía Local rescató a la chica cuando estaba escondida junto a un coche y después arrestó al supuesto maltratador, de origen marroquí

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

El empleado del servicio de limpieza viaria se quedó atónito con la escena: un hombre iba persiguiendo a una mujer provista de una catana. La violenta secuencia, que parecía sacada de la película 'Kill Bill', se registró durante la madrugada del viernes en los alrededores de la avenida Santiago y la calle Athenea. El operario de Urbaser tuvo claro que la situación era de máximo riesgo y alertó a la Policía Local de Los Alcázares de que se estaba produciendo una riña entre los jóvenes.

La mujer, española de 27 años, empuñaba un sable japonés mientras pedía auxilio a gritos y trataba de huir de un joven marroquí. El empleado del servicio de limpieza explicó a una patrulla de la Policía Local por dónde iba corriendo la joven y los agentes lograron localizarla escondida junto a un vehículo. «Presentaba un chichón en la cabeza y un corte en el párpado de un ojo», precisaron fuentes policiales.

La joven estaba muy nerviosa y los agentes tuvieron que convencerla de que les entregase la catana, con una hoja de medio metro de longitud. El supuesto agresor era su novio, un hombre de 26 años con antecedentes por robo con violencia y malos tratos. De hecho, había llegado a tener con anterioridad una orden de alejamiento de la chica. «El sospechoso salió huyendo ante la presencia policial», apuntaron las citadas fuentes.

Todo se originó a raíz de una discusión de la pareja en un piso que el detenido tiene okupado

La Guardia Civil se ocupó de trasladar al hospital a la víctima de este episodio de malos tratos y posteriormente se sumó al operativo de búsqueda iniciado por la Policía Local para dar con el sospechoso. Este caso de violencia machista se inició cuando la joven acudió a la casa que su novio tiene okupada en la calle Amsterdam para recoger unos enseres personales, pero decidió quedarse a consumir sustancias estupefacientes.

«Habían estado en la vivienda con unos amigos, bebiendo y consumiendo droga», detallaron fuentes policiales. En el transcurso de esta fiesta improvisada, la chica discutió con un amigo de su novio y ella echó del inmueble a todos. Su chico se lo recriminó y supuestamente empezó a darle puñetazos: «Recibió un fuerte golpe en la cabeza». Para defenderse, la muchacha cogió una catana que había en una silla. «Pensaba que la iba a matar».

Finalmente, logró salir de la vivienda y su pareja salió detrás, aunque no llegó a interceptarla gracias a la reacción del operario de limpieza. La búsqueda del sospechoso concluyó ayer, a las 7.45 horas, cuando unos policías le interceptaron regresando a la vivienda okupada. Se enfrentará ahora a un delito de malos tratos, mientras ella ha sido denunciada por ir con una catana por la calle.