España vuelve a sonrojarse ante Holanda

Cesc se lamenta de uno de los goles recibidos. /
Cesc se lamenta de uno de los goles recibidos.

Un inicio desastroso le condenó ante una pobre selección 'oranje' que le hizo revivir la pesadilla sufrida en el Mundial de Brasil

RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

España sigue perdida, en Amsterdam vivió un dejà-vù, sintiendo el dolor de caer otra vez ante Holanda y ver mancillado su prestigio. Fue superada por intensidad y fútbol, terminó sonrojada de nuevo ante la naranja menos mecánica de los últimos años. Antes, incluso en muchas derrotas, dominaba sus partidos pero ahora es frágil y cuando la cosa se tuerce no tiene mentalidad para superarlo. La Roja que hizo tocar el cielo a todo un país ya no existe, busca reinventarse. Aquel grupo de campeones debe ser sustituido y el proceso es doloroso para todos.

Los aficionados parecen haber olvidado que lo extraordinario en su historia de España fue ganar, pero el grupo tampoco debería estar recordando eternamente un tiempo que ya no volverá. Quizá todo debería girar en torno a la pelota, ilusionarse con ella. Mimbres, calidad individual y colectiva hay. Encontrar un equipo y probar hasta que jueguen con los ojos cerrados. Como consiguió Aragonés cuando La Roja sólo sumaba decepciones en los torneos. A día de hoy, no está claro el camino y tampoco el equipo.

2 Holanda

Vermeer, Janmaat, De Vrij, Martins Indi, Willems, Blind (De Guzmán, min. 73), Narsingh, Klaasen, Huntelaar (Dost, min. 78), Sneijder (Wijnaldum, min. 46) y Depay (Afellay, min. 84).

0 España

De Gea, Carvajal, Piqué (Ramos, min. 68), Albiol, Bernat; Mario Suárez (San José, min. 68), Cesc, Cazorla (Iniesta, min. 76), Pedro (Vitolo, min. 46), Juanmi (Morata, min. 62) e Isco (Silva, min. 46).

goles
1-0: min.12, De Vrij. 2-0: min.15, Klaasen
árbitro
William Collum (Escocia).
incidencias
Amistoso. Algo más de 53.000 espectadores en el Amsterdam Arena. Debut internacional de Juanmi, futbolista del Málaga.

Del Bosque sólo mantuvo a dos de los que jugaron ante Ucrania, perdiendo una oportunidad de asentar su nuevo equipo teniendo en cuenta que no hay tantos días, ni entrenamientos ni mucho menos partidos, para hacerlo. Hubiese sido interesante repetir con Isco e Iniesta juntos, probar falso 9 con Cesc, insistir con Morata.... Algunos cambios, no casi todo el equipo. Sin conocer aún su once inicial, apostó por mantener a Piqué e Isco para que la prueba no se fuera abajo. Pero se derrumbó ante una Holanda que en su fase de clasificación está sufriendo, pero mostró más ambición que una España que se empequeñeció en un cuarto de hora.

Y eso que De Gea frenó a Depay, pesadilla de Carvajal, antes de los dos goles. Tras un córner Sneijder la colgó al área, De Vrij se anticipó a Albiol y Piqué para que cabecear a la red. Ante Ucrania la zaga se comió todos los centros laterales y ante un rival más competitivo encajó. Sneijder, al que aquí vemos como un exfutbolista, se crece cuando juega en la selección. Difícil encontrar un ejemplo así en España.

Holanda le estaba quitando el balón a España, que no contaba con un once para tener el balón ya que Mario salió para robar y no lo hizo, y además estaba demasiado pasiva. En el 2-0 hubo dos pases dentro del área y dos rechaces tras otro lujo de Depay. En aquella cercana España inolvidable era importante la posesión, pero quizá más la presión. Era triunfal no lo era por los goles que conseguía, ya que vencía muchos por la mínima, sino por los poco que recibía. Apenas se podía rescatar las ganas de Pedro, que dio una patada mostrando carácter y tras hacer falta a Indi tuvo la mejor ocasión de gol ante un Vermeer acertado, que también evitó el 2-1 en una acción a balón parado.

Sin balón, intensidad y gol

España estaba imprecisa en el pase, pesadísima en el movimientos, lejos de la velocidad de antaño mientras observaba el show de Depay, que superaba rivales hasta haciendo ruletas. Hubo unos minutos en el que España llegó a tener once jugadores de clubes diferentes por primera vez en la historia. Es otra de las claves porque aunque tiene buenos jugadores, no hay la homogeneidad que daba el bloque del Barça en los años anteriores. Hay muchos buenos jugadores pero de muchos equipos con distintas ideas y por eso es más difícil combinarlos y que cambien el chip. Se precisa tiempo y constancia. Razón por la que insistir con un bloque se antoja clave. Ahora, parece que hay una obsesión por sumar internacionalidades, sacar a los nuevos y buscar contentar a todos. España debe buscar una idea e insistir en ella, a ser posible con los mismos futbolistas hasta que sepa desarrolarla. No es necesario que jueguen en dos partidos 24 citados y se regale la camiseta.

Tras por introducir poder canario con Vitolo y Silva, que combinó con Bernat y la puso al corazón del área donde Cesc no supo empujarla. El catalán estrenó capitanía por primera vez en 95 duelos internacionales de la época dorada de la Selección, en los que se ha pasado más tiempo en la sombra reclamando la titularidad que liderando el equipo. De Gea evitó el tercero ante una Holanda que mostraba también dudas en defensa.

Vitolo y Morata rozaron el gol pero les faltó pausa para elegir. España, ahora mismo, está fuera del Top Ten mundial pese a ser la vigente campeona de Europa y con actuaciones como las de Holanda dejará de ser referencia. Del Bosque encontará a su alrededor más mimbres que paciencia, por lo que deberá hallar rápido el equipo y el camino.