El espectáculo mata la competición en el All Star

Giannis Antetokounmpo machaca el aro, con Stephen Curry por los suelos. /
Giannis Antetokounmpo machaca el aro, con Stephen Curry por los suelos.

El Partido de las Estrellas ofreció actuaciones dignas de los Harlem Globetrotters que espolean las críticas de quienes ambicionan mayor intensidad defensiva

ÓSCAR BELLOTMadrid

El All Star Weekend de la NBA volvió a ser una exaltación del entretenimiento en estado puro. Y una nueva constatación de que el espíritu competitivo hace mucho tiempo que dejó de estar presente en esta cita. Un total de 374 puntos anotaron entre el equipo de la Conferencia Este y el de la Conferencia Oeste en el denominado Partido de las Estrellas, que se resolvió con victoria del conjunto dirigido por Steve Kerr, aunque eso era lo de menos. El reflejado en el Smoothie King Center Arena de Nueva Orleans fue el marcador más abultado de la historia de la NBA, superando el registro establecido el año anterior en un choque consagrado a rendir honores a Kobe Bryant. Como entonces, las defensas brillaron por su ausencia, regalando acciones más propias de un partido de los Harlem Globetrotters, caso de la protagonizada por Stephen Curry al lanzarse al suelo para dejar el camino al aro expedito para que machacase Giannis Antetokounmpo.

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El griego de ascendencia nigeriana fue el más destacado de la Conferencia Este, con 30 puntos que quedaron en nada ante los 52 que anotó Anthony Davis y los 41 que sumó Russell Westbrook. 'La Ceja', que reventó la marca de 42 puntos establecida en 1962 por Wilt Chamberlain, le birló el MVP al líder de los Oklahoma City Thunder, elegido en las dos citas anteriores y que acaparó numerosas miradas en Nueva Orleans a causa de su reencuentro con Kevin Durant. Había morbo por ver cómo se comportarían volviendo a compartir equipo tras la tumultuosa ruptura que acabó con 'KD' en los Golden State Warriors y con 'Mister Triple-Doble' como dueño absoluto del Chesapeake Energy Arena. Apenas si se dirigieron la mirada, aunque ya sobre la pista no tuviesen más remedio que compartir la bola.

Poco juego de equipo se vio, en cualquier caso, dando munición a quienes demandan un partido en el que realmente se pelee por la victoria y no por el lucimiento individual. En lo que va de siglo, el marcador global no ha hecho sino incrementarse con el paso de los años. Del 137- 126 con que se saldó el enfrentamiento entre el Oeste y el Este en el año 2000 se ha pasado al 192-182 de la edición de 2017. 111 puntos más entre ambos conjuntos, que llegaron a ejecutar un lanzamiento cada 9,9 segundos.

Fue, por lo demás, un All Star marcado por las ausencias. La de Zach LaVine privó al público del ambicionado duelo con un Aaron Gordon que, por otra parte, cayó a las primeras de cambio en un concurso de mates de escaso nivel en el que acabó triunfando Glenn Robinson III. Lo mismo ocurrió en el de triples, donde Klay Thompson, eliminado también en la primera ronda, cedió el cetro de mejor pistolero del planeta a Eric Gordon. Despojadas ambas citas del brillo de antaño, la gran noticia fue la extensión del dominio de los 'gigantes' frente a los 'enanos' en un concurso de habilidades en el que el letón Kristaps Porzingis demostró que las torres pueden ser tan dúctiles como esos compañeros a los que miran desde arriba.