Supermercados, bazares, una gasolinera y un búrguer

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La facturación del supermercado que funciona, junto a la salida de Cabo de Palos hacia las Amoladeras, ha llevado a los promotores a recabar varias ofertas de grandes marcas internacionales para instalarse en la zona desocupadas que hay detrás de las construcciones del actual centro comercial. No en vano, esa mediana superficie comercial, perteneciente al grupo Mercadona, está entre las de mayores ventas de toda España, ya que de ella se surte la población permanente y flotante de la mitad de La Manga. Hay otro supermercado Upper en la entrada principal de Cabo de Palo, frente al área de compras. Pero eso no preocupa a sus promotores, que están seguros de que el apartado de alimentación funcionará como gran motor de su centro comercial.

«Por eso hemos contemplado contar con varios establecimientos de alimentación como piedra angular de nuestro proyecto», aseveró José García, presidente de la comunidad de propietarios de este complejo de tiendas.

También están interesados una firma de bazares chinos, que ocuparía otra de las naves que se construirían en la parte trasera del centro comercial. Asimismo, hay una cadena de hamburgueserías interesada en ubicar allí un establecimiento con servicio en sala y, probablemente, a automóviles, como el que funciona con grandes ingresos en el centro comercial Mandarache. Asimismo, hay alguna propuesta para montar una gran tienda de deportes.

Estos serían los grandes reclamos para la afluencia masiva de clientes, de la que se beneficiarían los pequeños comerciantes que esperan a la apertura como agua de mayo.