Sellado en Los Camachos urgente tras el 'caso Julen'

Un obrero sella una arqueta, en Los Camachos, el sábado. / lV
Un obrero sella una arqueta, en Los Camachos, el sábado. / lV

Sepes tapona galerías tras la alarma por el niño de Málaga y los vecinos piden revisar cientos en la Sierra Minera

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

La muerte del niño Julen, de 2 años, al caer a un profundo y estrecho pozo en la localidad malagueña de Totalán ha servido, al menos, para que la Entidad Estatal de Suelo (Sepes) haya acelerado los trabajos de sellado de una docena de aljibes y pozos. Son huecos repartidos por el polígono industrial Los Camachos, que estaban sin protección hasta el sábado, cuando tres operarios contratados por el organismo vinculado al Ministerio de Fomento los taponaron, tras dos días de trabajos.

La alarma dada el viernes, a través de 'La Verdad', por vecinos e industriales de la zona, acerca del peligroso estado de terrenos incluidos en el proyecto de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), llevó a Sepes a reaccionar de inmediato. Es mismo día envío a sus técnicos a la zona.

No es la primera vez que ocurre una situación similar. En 2017, el robo de las tapas de las arquetas y pozos obligó a Sepes a poner protecciones de hormigón a 51 agujeros, «para así evitar nuevos destrozos y garantizar la seguridad en la zona», dijeron fuentes de ese departamento estatal.

Sobre el terreno había aberturas de varios diámetros, entre los veinte centímetros del más pequeño y los setenta, aproximadamente, del más grande. Los había que tenían una profundidad de entre veinte y treinta metros, los más profundos, y de entre dos y tres, los que menos. Estos últimos, tenían la particularidad de que están sin brocal, y fácilmente podía caer una persona.

Peligro por los filones

La pasada semana daban la alerta vecinos y empresarios de Los Camachos, ayer lo hizo también la Plataforma de Afectados por los Metales Pesados de la Sierra Minera de Cartagena y La Unión. El presidente de este colectivo, Juan Francisco Ortuño, avisó de que en Llano del Beal hay tres zonas muy peligrosas en la que existen pozos de gran profundidad sin cubrir. Lo hizo, tras realizar una batida por los alrededores del pueblo. Ortuño, quien recorrió la zona junto al investigador José Matías Peñas, señaló el entorno del campo de fútbol del Llano, las inmediaciones de El Beal y la Mina Los Pajarillos.

El mantenimiento de los pozos es obligación de las empresas propietarias y de la Dirección General de Energía y Actividad Industrial y Minera. Muchos están en mal estado desde hace años, cuando renunciaron a su conservación alegando falta de dinero. Es difícil tener contabilizados el número que hay sin cubrir, de los cientos que hay repartidos por toda la Sierra Minera, muchos de ellos en caminos y sendas forestales. Entre ellos, los hay con el brocal derruido por el paso del tiempo. También están los llamados filones excavados en el suelo, que son los más peligrosos, puesto que no tienen ninguna protección. De estos, la plataforma tiene controlados alrededor de 300.

Este colectivo pondrá en conocimiento de la Comunidad Autónoma hoy esta situación, a través de un escrito, y pedirá que los brocales sean arreglados y el resto tapados con una malla metálica, para evitar accidentes.