Procabo solicita que las Salinas de Marchamalo se declaren BIC

Vecinos de Cabo de Palos exigen que se protejan del desarrollo urbanístico las instalaciones, con un alto valor cultural y natural

Pepa García
PEPA GARCÍA

La asociación para la protección de Cabo de Palos Procabo acaba de pedir a Patrimonio la incoación del expediente para declarar las Salinas de Marchamalo Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Histórico. «Las construcciones se están derrumbando, están en un estado de total abandono y de ruina», asegura el presidente de Procabo, Enrique García-Faria. Para evitar que este patrimonio industrial, con importantes valores no solo históricos y culturales, sino también naturales, se pierda irremisiblemente, el pasado 28 de agosto presentaron ante la Dirección General de Bienes Culturales la solicitud de inicie el expediente. El motivo es, explica García-Faria, que pese a estar protegido sobre el papel por cinco figuras -Paisaje Protegido Espacios Abiertos e Islas del Mar Menor, LIC, ZEPA, ZEPIM y Humedal de Importancia Internacional Ramsar- y un Plan de Gestión Integral del Mar Menor; y de contar con el único molino salinero que se mantiene en pie y que también es BIC, sobre estas instalaciones históricas se cierne la amenaza del desarrollo urbanístico de una 'zona de dulce' a la entrada de La Manga.

Convencidos de que la iniciativa para salvaguardar las salinas será bien recibida en el Servicio de Patrimonio, a finales de la semana pasada se encontraron con el «inexplicable» rechazo de PP, PSOE y Ciudadanos de Cartagena. La concejal de Movimiento Ciudadano María Dolores Ruiz llevó al Pleno del Ayuntamiento de Cartagena una moción para impulsar la declaración como BIC de las Salinas de Marchamalo para convertirlas en referente turístico regional, que solo recibió el apoyo de Podemos.

Un voto en contra más inexplicable aún si se tiene en cuenta que en noviembre de 2016 la Asamblea Regional aprobó con el respaldo de todos los grupos políticos una iniciativa de Cs para recuperar, proteger y poner en valor las Salinas de Marchamalo, dado que estaba ya entonces «en un estado de abandono avanzado, lo que está provocando que se rompa el equilibrio biológico de la zona», como recuerda Paloma Ródenas, autora del Proyecto Fin de Grado de Arquitectura 'Arquitectura de la Sal: Recuperación de las Salinas de Marchamalo', que ha servido de base a Procabo para presentar su solicitud.

Cs, PP y PSOE lo rechazan en el Pleno, pese a que aprobaron en la Asamblea su protección

De hecho, tanto la formación naranja como el Gobierno regional han defendido hasta la fecha que es un espacio con un alto interés para la recuperación, mantenimiento y reproducción de algunas especies que se encuentran en peligro de extinción, como el fartet o la zanahoria marítima, así como para la protección de la flora autóctona del Mar Menor. Además, desde 1997, tanto la Comunidad, que calificó el espacio como «un eslabón importante en la cadena de proyectos ecológicos de los últimos años en el entorno del Mar Menor para el mantenimiento y conservación de sus valores naturales», como el Ministerio han invertido dinero en su conservación.

Interés urbanístico

Desde la Fundación Sierra Minera, que preside Juan Miguel Margalef, muestran su total apoyo a esta solicitud, ya que las instalaciones forman parte del patrimonio industrial, además de los valores medioambientales que atesora, en cuya protección centra su atención la mencionada fundación. Y valora como «absurdo» el rechazo manifestado en Pleno por el Ayuntamiento a su protección como BIC, ya que «es el que tiene responsabilidad directa sobre este bien, que deben abordar en el futuro Plan General Urbano de Cartagena. Debería aplicarse un criterio similar al de las Salinas del Rasall, en Calblanque», ya que considera que es una de las zonas «más sensibles del Mar Menor, con desarrollos urbanísticos desaforados». Intereses urbanísticos que, está «seguro» Margalef, subyacen en la negativa de PP, PSOE y Cs a declararlo BIC, porque las salinas «siguen siendo propiedad de Portmán Golf».

Desde la Fundación Sierra Minera consideran necesario que el Ayuntamiento realice «un estudio de paisaje que reconsidere la situación y el tratamiento futuro de las Salinas de Marchamalo». A este respecto, la concejal de Turismo de Cartagena, Cristina Pérez, se comprometió, durante el Pleno, a que el futuro Plan General Urbano garantizará la protección de las Salinas de Marchamalo.