El monasterio de San Ginés sufre asaltos y actos de vandalismo

Pasillo del segundo piso del claustro del cenobio, en una foto reciente. / antonio Gil / agm
Pasillo del segundo piso del claustro del cenobio, en una foto reciente. / antonio Gil / agm

Los intrusos rompen el candado de la puerta y ponen en guardia a los propietarios, que ya instalaron cámaras para vigilar el recinto

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

Los operarios que trabajan en el monasterio de San Ginés de la Jara han encontrado roto el candado de la puerta dos veces en los primeros quince días de julio. El monumento, cuya restauración supera ya dos tercios de su ejecución, está equipado con cámaras de vigilancia para detectar a los intrusos. Sin embargo, no cesa de recibir visitas de lo que parecen gamberros, como ocurrió sobre todo el año pasado, en las primeras fases de la recuperación patrimonial.

«La primera vez fueron dos personas, que llegaron y se fueron en una moto. La segunda, solo una persona. La verdad es que apenas se han llevado nada de valor. Lo más grave es que causan destrozos, como la rotura del cierre de la puerta, que obligan a hacer una reparación», explicó una fuente cercana a la obra.

Para tenerlo claro

El monumento
El monasterio es el fruto de mil años de evolución a partir de una primera construcción del siglo IX.
La restauración
Hansa Urbana invierte 1,6 millones en la restauración para ceder el recinto al Ayuntamiento.
Los allanamientos
Fueron continuos el año pasado para robar material de construcción. Se han repetido este mes.

El principal temor es que las personas que hasta ahora se han limitado a husmear entre el material de construcción y reparación que hay detrás entre los muros exteriores del recinto y el edificio noble, intenten penetrar en él y causen destrozo allí. Por ahora, nada de eso ha sucedido.

Las obras avanzan de manera algo más lenta que durante el año pasado. Está prácticamente acabado el cuerpo principal del monasterio, en el que está alojado el claustro. Los últimos avances se hacen notar en el campanario de la iglesia. En su interior se encuentran la cripta que contenía las reliquias de San Ginés y la capilla de San Antonio.

La propietaria y promotora de la restauración, Hansa Urbana, remite cada mes un informe con el avance de los trabajos tanto a la Comunidad Autónoma como al Ayuntamiento. Con los responsables de este último espera tratar antes de que acabe año el uso futuro del Monasterio, que condiciona el acabado de la restauración.

El Ayuntamiento programó en primavera una visita que, en principio, era para anunciar qué utilidad pública se le podía dar al edificio. Esa visita fue anulada y desde entonces no ha habido más noticias de ello. «Lo peor es restaurar un edificio y tener que cerrarlo por falta de uso», advirtió la fuente asociada al proyecto.

La Hermandad de Romeros pide ir hasta el cenobio

La Hermandad de Romeros de San Ginés ha pedido que este año se le permita llegar de nuevo hasta las mismas puertas del recinto religioso y hacer noche junto a él, a finales de agosto. El hermano mayor, Andrés García Andreo, explicó que la tradición marca que la comitiva haga noche para honrar la memoria del santo. «En años precedentes hemos escenificado esa velada nocturna en el Cartagonova y en localidades que están cerca del monasterio, como El Estrecho de San Ginés y El Llano del Beal. Este año queríamos que fuera delante del recinto», explicó. Una de las razones es que la Hermandad quiere ser cada año más fiel a la peregrinación original, con vistas a poder hacer la romería completa, con entrada en el monasterio, cuando éste esté rehabilitado definitivamente. Los técnicos de la Concejalía de Festejos valoran estos días la petición y se muestran escépticos respecto a la posibilidad de autorizar la acampada de decenas de romeros a las puertas del cenobio, aún en obras. También el montaje de aparatos de luz y de sonido para la organización de actuaciones musicales suscita recelo. Sin embargo, la última palabra la tendrá el concejal de Festejos, Juan Pedro Torralba.