Castejón y Arroyo se alternarán en Cartagena y evitan que José López ocupe la alcaldía

Arroyo, Castejón y Padín, en primer plano, junto al resto de concejales de sus respectivas formaciones. / J. M. Rodríguez / AGM

Un pacto de última hora de PSOE y PP, que incluye a Ciudadanos y que rechaza Diego Conesa, deja a MC sin el poder y da la alcaldía los dos primeros años a la socialista y los dos últimos a la popular

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

Un pacto negociado hasta el último minuto, y rechazado de manera frontal por la dirección regional de los socialistas, dejó este sábado sin la alcaldía de Cartagena a José López, de Movimiento Ciudadano (que fue el partido más votado en las pasadas elecciones del 26-M, con 8 concejales), y alumbró un tripartito para los próximos cuatro años. La alianza de PP, PSOE y Cs, que escenificaron su acuerdo mediante una votación secreta en el Pleno de investidura, aupó a la alcaldía a Ana Belén Castejón, que seguirá así en el cargo. La líder socialista, que hace cuatro años dejó al PP sin el poder a través de un acuerdo con MC -respaldado por Podemos-, alcanzó esta vez un entendimiento para dejar paso dentro de dos años como regidora a la candidata popular, Noelia Arroyo. Ambas ediles se turnarán también como vicealcaldesas, en un equipo de gobierno donde el cabeza de lista de Ciudadanos, Manuel Padín, será teniente de alcalde.

El acuerdo contra «el populismo» y «el autoritarismo» de López y por la «estabilidad» incluye también que haya siete grandes áreas, que serán fijas durante toda la legislatura, y que si bien serán atribuidas en función del número de representantes de cada formación (7 del PP, 6 del PSOE y 2 de CS), estarán integradas por ediles de los dos principales partidos.

En la sesión de investidura, Castejón fue proclamada alcaldesa, al obtener los votos de quince de los veintisiete concejales de la corporación. La mayoría absoluta está en 14, lo que impidió acceder al cargo de primer edil a José López, que reunió ocho papeletas, al ser respaldado solo por los miembros de su grupo. Los aspirantes de Vox y de la coalición Podemos IU-V Equo, Gonzalo Abad y Pilar Marcos, tuvieron dos votos cada uno, al votarse también a sí misma también cada formación. En el salón de Plenos estuvieron presentes la diputada y líder regional de Cs, Isabel Franco, y el presidente local del PP, Joaquín Segado, quienes bendijeron así simbólicamente el pacto a tres bandas.

«Cartagena se arriesgaba a una situación de inestabilidad. Hemos puesto los intereses de Cartagena por encima de las siglas de nuestro partido, por la presión de la sociedad civil«, dijo Castejón, nada más tomar el bastón de mando. Se refirió así a las peticiones extraoficiales llegadas a los integrantes del nuevo tripartito por miembros de organizaciones empresariales, como COEC, y otros grupos. Castejón dijo que las negociaciones se prolongaron hasta la «madrugada», si bien no cuajaron hasta cerca de las diez de la mañana, hora de inicio de la sesión.

Al igual que había hecho al principio del Pleno Padín, quien presidió la Mesa de Edad, Castejón se refirió de forma velada a López, quien aspiraba a recuperar un puesto que ya ocupó de junio de 2015 y 2017, al decir que en la corporación lidera un grupo un partido cuyas «prácticas» rechaza la mayoría.

Los tres partidos (PSOE, PP y Cs) han negociado hasta última hora y tendrán la «complicidad» de los gobiernos regional y nacional, añadió la regidora. Lo que, por ahora, no tiene Castejón, sino todo lo contrario, es el respaldo de su partido a nivel regional. De hecho, el PSRM, cuyo secretario general es Diego Conesa, también aspirante a la Presidencia de la Comunidad Autónoma, se apresuró a anunciar que, en los próximo días, «adoptará las siguientes medidas: creación de una comisión gestora en Cartagena y apertura de expediente disciplinario a los concejales y concejalas«. «De ninguna manera podemos avalar un acuerdo con el Partido Popular. Asimismo, en los próximos», indicaron en el PSRM.

Sin consulta a las bases

Ante los periodistas, Castejón añadió que, al igual que en otros lugares de España donde ha habido pactos con otras fuerzas, «la responsabilidad» de un partido «de un carácter fuertemente municipalista» como el PSOE es garantizar «la gobernanza para facilitar la vida de los ciudadanos». La alcaldesa defendió que «en Cartagena hay una idiosincrasia, una particularidad, que no está los manuales del Partido Socialista desgraciadamente: que tenemos un partido que amenaza, que es autoritario, que es totalitario, que le falta el respeto a las mujeres y también a quien piensa diferente. Y el Partido Socialista debe estar ahí, donde haya una injusticia».

A propósito del expediente disciplinario del PSRM, Castejón –quien el 28 de mayo dijo que cualquier pacto, salvo con MC, sería sometido a una consulta con los militantes, algo que no ha ocurrido– puso en valor la autonomía de los ediles. «No vamos a permitir que nada ni nadie enturbie un día feliz. Hemos hecho historia», manifestó. Evitó indicar si, en caso de una eventual expulsión, crearía su propio partido.

La líder del PP, la exconsejera regional de Transparencia y Portavoz Noelia Arroyo, apuntó que la negociación ha tenido el respaldo de su partido a nivel local y regional, y que se ha basado en dos retos: «Un pacto de estabilidad en Cartagena para evitar el populismo y la inestabilidad» y la «paralización de proyectos fundamentales apoyados por los gobiernos regional y de España». Para el primero, lo más probable es que haya un entendimiento entre PP y Cs; y en el segundo, el PSOE busca la investidura de Pedro Sánchez.

Arroyo, quien hasta este sábado puso como condición de cualquier pacto que ella fuera la alcaldesa los cuatro años, comentó que no hay «un reparto de poder», más allá de las «cuestiones institucionales». Agregó que su partido venía alertando sobre el hecho de que «cuatro años de bronca, de bloqueo y de inestabilidad, podrían ser ya irreversibles para Cartagena». «Y bien lo sabe Ana Belén Castejón», remachó. Sobre el por qué de haber elegido la fórmula de la votación secreta, dijo que era la que «procedía», tras una difícil negociación.

Manuel Padín destacó el papel de Cs para conseguir «un hito a nivel nacional», donde han pesado la búsqueda del interés general, la presencia de «dos mujeres supergenerosas» y el rechazo a un líder «populista» que se ha guiado por «la presecución política». También habló de la aplicación de un «efecto empresa», para superar diferencias ideológicas en favor de la eficacia, y remató: «Algunos se habían creído que Cartagena tiene dueño».

José López: «Han secuestrado la voz de Cartagena»

El líder de MC, José López, aseguró que los partidos del nuevo gobierno «quieren silenciar la voz de Cartagena y han secuestrado la voz de Cartagena». «Somos un mal ejemplo para el resto del partido», añadió. Y habló de «la vergüenza del PP y del Partido Socialista» y del «chupón militón del señor Padín, que viene a hacer la guinda de todas las tartas». Añadió que «es parte del juego democrático, y hay que aceptarlo».