Los barberos exigen más controles a las peluquerías para combatir el «fraude»

Clemente Hernández corta el pelo a un cliente en su barbería, ubicada en Los Dolores. / Antonio Gil / AGM
Clemente Hernández corta el pelo a un cliente en su barbería, ubicada en Los Dolores. / Antonio Gil / AGM

Una asociación gremial denuncia la «peligrosa» reutilización de cuchillas de afeitar, la «evasión de impuestos» y la competencia desleal

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

La renovada cúpula de la Asociación Comarcal de Peluquerías de Caballeros de Cartagena, un colectivo creado en 1959, ha llegado con las tijeras afiladas y dispuesta a combatir las múltiples «irregularidades» y el «fraude existente» en un sector en constante crecimiento, a tenor del número de establecimientos montados en los últimos años en el municipio. Los más de treinta asociados ya se han puesto manos a la obra, para impedir «la competencia desleal» que sufren por parte de las barberías de bajo coste, «que han proliferado sin apenas control por el casco antiguo y por otras zonas del municipio», denunció el presidente Carlos Edgar León.

Ha pasado alrededor de un año desde que León tomó la riendas de esta asociación, junto al vicepresidente, Clemente Hernández, y a otros profesionales. Lo hizo porque «no todos jugamos con las mismas reglas». Por eso, tildó de «desleales» a aquellos que intentar aprovecharse de los que sí cumplen la legislación para hacerse un hueco en un sector al alza, sobre todo por la moda de lucir barba.

Precisamente el cambio de estilo que ha llevado a decenas de jóvenes a adoptar un 'look retro' ha hecho saltar todas las alarmas. Entre sus principales denuncias está el uso de material de trabajo sin esterilizar y la utilización de las mismas cuchillas en varias ocasiones. En este sentido, Carlos Edgar León advirtió de que hay negocios que no renuevan la hoja de la navaja para hacer afeitados o rasurados y que tan solo la queman para intentar desinfectarla, algo «muy peligroso si se tiene en cuenta que podrían transmitir infecciones y hasta enfermedades muy serias como el VIH», según este profesional, cuyo establecimiento está en la calle Pintor Portela, en dirección a la estación de autobuses.

Las peluquerías son lugares que la mayoría de las personas no considera de riesgo. Sin embargo, pueden ser un foco de transmisión de alguna enfermedad a través del uso de tijeras, navajas, alicates y cortacutículas. Son herramientas que allí se usan a diario y que pueden traspasar infecciones de cliente a cliente, de cabeza a cabeza y de mano en mano, si no están debidamente esterilizadas. Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha realizado inspecciones en este sentido, según fuentes municipales.

Espray esterilizador

En la mayoría de estos establecimientos, los dueños y trabajadores limpian los utensilios todos los días e incluso le aplican un espray que esteriliza y limpia las herramientas. «Pero en otras muchas no lo utilizan y apenas tienen cuidado en este sentido. Esto resulta muy peligroso para la salud de las personas», insiste el presidente de los barberos.

La transmisión de enfermedades a través de una cuchilla que ya ha sido utilizada en otra persona no es fácil, según los peluqueros, «pero sí existe un riesgo que es posible evitar con tan solo cambiar la hoja». Estas las adquiere el sector en grandes cantidades y el precio medio de una puede rondar los 0,30 céntimos de euros, un precio «ridículo», dice León, para no cambiarla cada vez que ha sido utilizada.

Desde la asociación creen que el Ayuntamiento, que es quien tiene las competencias sobre estos negocios, debería intensificar la vigilancia y las inspecciones, para «comprobar si se tiene en regla toda la documentación», porque «parece muy extraño que en menos de tres días, donde antes había un local vacío, puedan montar una peluquería, cuando a nosotros nos cuesta meses conseguir las licencias y toda la documentación necesaria», añadió.

El vicepresidente, Clemente Hernández, hizo hincapié también en la necesidad de intensificar las visitas de inspección integral. Puso como ejemplo el fraude millonario a la Seguridad Social destapado hace tan solo unos meses respecto a las peluquerías 'low cost', a través de contratos de formación. Criticó que en Cartagena hay locales que cobran 4 ó 5 euros, por el mismo trabajo que ellos tienen que cobrar a casi el doble. «Nuestros márgenes, pagando todos los impuestos, son bajísimos. Por eso no entendemos cómo lo hacen. Algo no están haciendo bien», añadió este peluquero de Los Dolores.

«El distintivo de la asociación lo tienen quienes cumplen»

La Asociación Comarcal de Peluquerías de Caballeros de Cartagena está emitiendo unos distintivos que cada socio pone en las puertas de entrada a sus locales o en los escaparates. Se trata de un sello o logotipo «que indica que los socios de este colectivo cumplen escrupulosamente con las normas, algo que, por otro lado, debería ser normal en el sector». De momento son casi cuarenta asociados, pero esperan aumentar el número conforme se den a conocer. Su lema: «La unión nos hace fuertes».