El Carnaval se sale en cinco horas de desfile

Una comparsa infantil de la primera parte del pasacalles recorre la Alameda de San Antón, que fue uno de los lugares con más público. /
Una comparsa infantil de la primera parte del pasacalles recorre la Alameda de San Antón, que fue uno de los lugares con más público.

Ni la humedad ni la fría brisa rebajaron la intensidad que desplegaron los participantes en el pasacalles más largo que se recuerda, ante tres mil personas

EDUARDO RIBELLESCartagena

Mexicanos con historiados sombreros, marineros de reemplazo con sus propios submarinos, princesas japonesas con decorados kimonos, payasos con carretilla y 'troncomóvil', un par de dragones bailarines y hasta un frondoso bosque lleno de árboles y flores convencieron anoche a unas tres mil personas para que olvidaran las bajas temperaturas y la brisa fría que sopló tras la caída del sol y durante el Gran Pasacalles de Carnaval.

comparsas formaron parte de la parada, entre las 29 locales, (nueve de ellas infantiles) y la veintena de grupos llegados de fuera.

plataformas y carrozas, trufaron el desfile, con las damas, las reinas de las fiestas, las 'drag queens' y Don Carnal y Doña Cuaresma.

personas desfilaron engalanadas con disfraces, tocados, plumas, suntuosas espalderas y todo tipo de complementos.

Medio centenar de comparsas, todo un récord para el gran desfile de las fiestas, reunieron a alrededor de 4.000 personas en movimiento. Con sus coloridos trajes y vestidos caldearon el ambiente al ritmo de la música atronadora de los equipos de sonido que salpicaban todo el recorrido y de los que les acompañaron, montados sobre varias furgonetas y carrozas, integradas en la parada. El repertorio, algo repetitivo, mezcló los temas mas actuales de carnaval, como el último éxito de Ricky Martín, con algunos clásicos imperecederos de artistas de ayer y hoy, como Georgie Dan. Así se completó un cóctel de trago largo, casi cinco horas de duración.

El recorrido comenzó a las seis de la tarde en la Alameda de San Antón. En ella empiezan los desfiles desde que hace dos años se cambió el itinerario para aumentar la seguridad y garantizar su buen desarrollo. El de ayer lo inició la carroza en la que iban Doña Cuaresma, en traje elegante pero discreto, y Don Carnal, absolutamente desatado, con su indumentaria descocada y repleta de plumas. A ambos lados les vitoreaban cientos de asistentes que poblaron la primera parte del recorrido.

En el Paseo de Alfonso XIII la expectación fue algo menor, como también ocurrió en la calle Sagasta donde había huecos entre las hileras de asistentes. Sin embargo, el público ocupaba tres y hasta cuatro filas en los lugares mas concurridos, como el Icue, toda la calle del Carmen y la Puerta de Murcia.

Burbujas y Panteras Rosa

Entre las comparsas infantiles, destacó Divertilancia, por su gracia y el buen corte de sus disfraces. Sus miembros iban ataviados como burbujas de champán. Los Gnomos inspiró sus brillantes trajes con sombrero de copa en los colores y la personalidad de La Pantera Rosa. Las japonesas con kimono del grupo Burbujas se hizo acompañar de sus propios jardines nipones e incluso contó con la participación de un dragón como los que pasean sus primos orientales en sus fiestas callejeras.

Otro animal mitológico del país del sol naciente hizo acto de presencia a mitad de desfile entre las comparsas de mayor renombre y tradición, como Antares, Ilusión, Armonía, Amanecer y Aporue. Esta última se estrenaba este año y no desmereció. Con una especie de misteriosa fantasía 'ninja', contribuyo de manera muy meritoria al derroche de plumas, tocados y espalderas para representar fantasías diurnas y nocturnas, lluvias de muchos colores, mariposas, animales de leyenda, duendes, hadas, estrellas, lunas y soles con los más barrocos acabados.

El entrenamiento de muchos meses, para bailar con tanto material a cuestas, y la maestría en la confección de los trajes consiguió que, puestos en movimiento, todos esos elementos casaran y que los cuerpos semidesnudos los accionaran dando un espectáculo brillante.

La carroza con los triunfadores de la primera gala nacional de 'drag queens' se unió al jolgorio. Así, el desfile cuenta ya con una de las facetas que forman parte de la mayor parte de las fiestas del disfraz en toda España y que hace más diversa su oferta.

Ésa fue una de las 19 plataformas que formaron parte del desfile, entre las que destacaron las de la reina infantil, imponente y elegante, y la adulta, avasalladora desde su atalaya. También dieron el golpe las comparsas con los remolques, los tocados y los remates más historiados. Como Paraíso y sus complementos aztecas y Sopetón, con sus integrantes ataviados como dioses de un nuevo sol. Y sobre todo Ipanema, con su fantasía de muchos colores.

Denuncia social

En el pasacalles también hubo hueco para un apartado más serio. Así, una sección de la comitiva denunció el maltrato animal, con varias personas disfrazadas de mascotas malheridas, que reivindicaron en diversas pancartas una mayor humanidad por parte de quienes tienen una en casa.

La crítica se mezcló con la sátira política en el caso de la comparsa de Vista Alegre. Su convoy de un Circo España circuló con las fotos de los candidatos a presidente del Gobierno: Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Ribera.

Batucada final

El desfile concluyó a las once de la noche en la Plaza del Ayuntamiento. Pero no la fiesta, que continuó en la Plaza de San Francisco.

Este año se organizó una batucada con la sección rítmica que acompaña habitualmente a la comparsa Salgueiro y que escoltó a algunos de los grupos que quisieron unirse en un informal pero muy salsero pasacalles hasta la glorieta. Una vez allí, participaron en la gala de entrega de premios a los mejores en los certámenes de grupos coreográficos infantiles y en categoría absoluta y los triunfadores del concurso de chirigotas. Quienes quisieron hacerlo, pudieron continuar la fiesta hasta la madrugada.

 

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