«El bloqueo no puede ser eterno»

Gustavo Machín se dirige a los asistentes al Foro Nueva Murcia en el Real Casino, ayer por la mañana. / alfonso durán / AGM
Gustavo Machín se dirige a los asistentes al Foro Nueva Murcia en el Real Casino, ayer por la mañana. / alfonso durán / AGM

El embajador cubano en España defiende la nueva «filosofía económica» del país caribeño: «Respetamos y estimulamos la inversión extranjera con el principal objetivo de mejorar el bienestar de la población», explica Gustavo Machín

Daniel Vidal
DANIEL VIDAL

Cuba ya no es solo humo de cigarros habanos y ron de caña; salsa y son, sol y playa y palmeras a la orilla de aguas cristalinas. Además de vida alegre y pausada incrustada en sonrisas eternas, de hospitalidad con olor a fruta recién cortada y nostalgia comunista representada en Buicks destartalados, del periódico 'Granma' y de un bloqueo económico impuesto por Estados Unidos que el año que viene cumplirá seis décadas de vigencia, la Cuba post-Fidel es hoy «apertura al mundo». El país sigue sin librarse del embargo estadounidense, que se «ha recrudecido con Donald Trump a pesar de los avances conseguidos en la época de Barack Obama», pero eso no ha sido óbice para que el vergel caribeño cuente además con «un marco legal, seguro y transparente» para recibir inversiones extranjeras. Para que el país haya cambiado su «filosofía económica» a la hora de «respetar, estimular y defender» la contribución de la empresa privada a la generación de riqueza en la isla. Un proceso de transformación iniciado en 2010 que fue detallado ayer en el Foro Nueva Murcia por el embajador de Cuba en España, Gustavo Machín.

El presidente de la sección española del Comité Empresarial Hispano-Cubano, el murciano Jaime García-Legaz, presentó a Machín como unas de las personas «clave» para lograr hitos históricos en la recuperación de las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos en los últimos años, como la foto de Obama en La Habana o la reapertura de la embajada estadounidense en la isla. Una época en la que las empresas de EE UU «no se sentían amenazadas por las sanciones». Sin embargo, y a preguntas del director de 'La Verdad', Alberto Aguirre, Machín denunció que, «lamentablemente, el Gobierno de Donald Trump está tomando todas las medidas posibles para revertir los avances que se lograron con el de Obama. Hay un franco retroceso y el bloqueo se está recrudeciendo, a pesar de que los empresarios son los primeros en Estados Unidos que quieren que se levante el embargo. Sobre esto hay un consenso internacional».

«Testarudo»

«Todos nuestros sectores están abiertos al capital de otros países, salvo la sanidad, la educación y las Fuerzas Armadas»

«Siempre hay química y empatía con el empresario español; nuestro pasado común es una ventaja»

A pesar de la situación, Machín se mostró optimista con el futuro de su país, con el que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel está «muy comprometido». Optimista y hasta «testarudo», una característica que los cubanos «aprendimos de ustedes, los españoles». Se mostró convencido Machín de que el bloqueo sobre Cuba «no puede ser eterno». Y es que «el 76% de los cubanos no hemos vivido otra realidad que no sea el embargo de los Estados Unidos», según el embajador en España. «No hay aspecto de la vida de los cubanos que no esté afectado por el bloqueo. Pero nos abstraemos para no suicidarnos todos. Es verdad que existen muchos problemas, y que nos queda mucho por avanzar, pero es que los cubanos vivimos en condiciones anormales como país. No tenemos acceso a los créditos de las instituciones financieras internacionales. No recibimos créditos del Banco Mundial para puentes, carreteras, servicios hidráulicos... Tenemos que trabajar en condiciones distintas. Aun así, el nivel de vida y el bienestar de los cubanos se ha incrementado. Rotundamente. Ese es el objetivo, aunque nos queda mucho camino por recorrer», señaló.

En ese camino, el Gobierno de Cuba emprendió en el año 2010 una nueva «filosofía económica» basada en «ampliar las formas productivas en nuestro país» más allá de la que hasta no hace mucho era prácticamente la única en la isla: la empresa pública. Entre esas nuevas formas productivas están, por ejemplo, las cooperativas o el autoempleo. De hecho, el país cuenta casi ya con un millón de autónomos «o 'cuentapropistas', como les llamamos nosotros».

Se refirió también Machín a las diferentes modalidades de gestión empresarial implantadas en esta nueva era post-Fidel. La mayoritaria, la asociación económica internacional, a la que se acogen la mayoría de cadenas hoteleras españolas presentes en Cuba. España es el primer inversor europeo y el tercero del mundo en el país caribeño, y es una de las 28 naciones que más ha invertido en la isla desde que entró en vigor la ley de inversión extranjera en 2014, aún con Fidel Castro vivo pero ya retirado de la actividad política.

Ante una nutrida representación de los empresarios murcianos encabezada por el presidente de la patronal Croem, José María Albarracín, Machín subrayó que Cuba le ha dado en los últimos años «mucha importancia a la participación del capital extranjero». «Ya no es un complemento para el desarrollo del país, sino un elemento vital», y las nuevas formas productivas y de propiedad «están amparadas y reconocidas por la nueva Constitución», aprobada en referéndum por casi el 87% de los votantes el pasado febrero.

Vacuna contra el cáncer

En una conferencia en la que puso el foco en el potencial que puede suponer para las empresas españolas el puerto cubano del Mariel, aseguró el embajador que «todos los sectores de la economía cubana están abiertos a las inversiones extranjera a excepción de la sanidad, la educación y las Fuerzas Armadas».

Además, Machín hizo un esfuerzo por equilibrar la balanza comercial ofreciendo una «cartera de bienes y servicios exportables en la que se mantienen productos tradicionales como el azúcar, el ron o el níquel, pero en la que se incrementan los medicamentos o los productos biotecnológicos». Sacó pecho Machín con una industria biomédica «de primer nivel, con productos únicos. Estamos desarrollando una vacuna contra el cáncer, y tenemos el único medicamento patentado contra el pie diabético». Solo un ejemplo más de que Cuba «avanza a pesar de las dificultades», resumió Machín, quien también tuvo palabras para los empresarios españoles: «Siempre hay química y empatía con ellos. Nuestro pasado común es una gran ventaja respecto a las posibilidades que tenemos», concluyó.

Más