La Administración pone al jabalí en la diana

Un jabalí busca alimento por el monte. /LV
Un jabalí busca alimento por el monte. / LV

El riesgo de propagación de la peste porcina lleva por vez primera a Medio Ambiente a autorizar la caza en espera de este suido todo el año y se plantea drásticas medidas para reducir a la mitad su población

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Con la peste porcina africana (PPA) tocando a las puertas de la vecina Francia y buena parte de los países centroeuropeos adoptando drásticas medidas para prevenir la propagación desde el Este de un virus capaz de ocasionar una catástrofe ambiental y económica, el jabalí ha pasado a situarse en la diana de la Administración murciana. La gran expansión de esta especie por toda España y, muy concretamente, a lo largo y ancho del territorio regional -desde las zonas montañosas del Noroeste y el Altiplano hasta las áreas costeras de Cartagena, Mazarrón y Águilas- ha convertido a este desconfiado y esquivo suido en una amenaza de gran potencial.

Hasta ahora se trataba solo de los destrozos que de forma habitual causa en cultivos, de los daños que provoca entre otras especies y de su creciente implicación en accidentes de tráfico, hasta superar los 10.000 en todo el país y situarse en torno a sesenta en la Región de Murcia solo en el año 2017: un tercio de todos los siniestros causados por animales, según los datos de que dispone la Dirección General de Tráfico (DGT). Pero el mayor problema en este momento deriva de que se ha convertido probablemente en la vía más eficaz y, a la vez, más incontrolable, para que la temida PPA sobrepase fronteras y pueda acabar penetrando finalmente en la península ibérica. Una situación que ya se dio en 1957 cuando se descubrió en Portugal el primer foco de esta enfermedad fuera de África, que acabó afectando a varios países del occidente europeo -España incluida- y que tardó cuatro décadas en ser totalmente erradicada, después de haber ocasionado grandes pérdidas económicas.

A la hora de explicar las causas que inciden en una rápida y eficaz propagación de un virus como el de la PPA existe una ecuación infalible: a mayor densidad de población de una especie, mayor y más veloz propagación. Y los datos que se refieren al jabalí no son precisamente halagüeños. Así, y a pesar de que realizar estimaciones sobre este suido resulta especialmente complicado por sus costumbres nocturnas y su tendencia natural a rehuir el contacto con el hombre, los expertos vienen dando por bueno que en todo el país se supera ampliamente el millón de estos animales. Por lo que se refiere a la Región, la Consejería de Medio Ambiente los cifra en unos 22.000, aunque advirtiendo que el margen de error es alto. «Las poblaciones de jabalí han aumentado en toda España con el despoblamiento rural, el incremento de la cobertura vegetal y la ausencia de depredadores. Y en Murcia también lo está haciendo, aunque no llega a ser todavía un problema de salud pública, como en otras provincias, donde ya están invadiendo zonas urbanas, parques y jardines», responden a 'La Verdad' desde los servicios técnicos de Medio Ambiente.

Conforme el riesgo se vaya elevando se permitirá el uso de visores nocturnos y silenciadores, se subvencionará la caza de ejemplares...

Contacto entre las piaras

El prestigioso investigador José Manuel Sánchez-Vizcaíno, catedrático de Sanidad Animal de la Universidad Complutense de Madrid e impulsor de la primera vacuna contra la PPA, que verá la luz aproximadamente en un año y medio, aclara que no solo la población de jabalíes se ha disparado en los últimos años, sino que los núcleos de estos animales cada vez están más en contacto entre sí, lo que multiplica el riesgo de que cualquier enfermedad se transmita rápidamente. Por tal razón respalda las medidas que se van a impulsar desde la Administración regional para diezmar esta especie -a ser posible para dejarla con la mitad de ejemplares-, como son las consistentes en aumentar los permisos especiales de caza por daños agrícolas, permitir la caza en aguardo o espera nocturna a lo largo de todo el año -una decisión inédita en Murcia- y suprimir la limitación existente hasta ahora para abatir hembras que vayan seguidas de crías.

Con ser muy novedosas estas medidas, las más drásticas están por el momento solo en estudio y desde la Consejería de Medio Ambiente se especifica que se irían adoptando conforme vaya aumentando el riesgo de llegada de la PPA: suprimir todas las tasas administrativas para organizar batidas de jabalí y para convertir las áreas de caza menor en cotos de caza mayor, quitar la limitación de dar un máximo de dos batidas al año en la misma mancha de monteo, introducir la modalidad -inexistente hasta ahora en Murcia- de los recechos al jabalí, subvencionar económicamente la captura de estos suidos por parte de los cazadores, legalizar el uso de visores nocturnos y silenciadores e, incluso, constituir una especie de 'comandos' mixtos entre cazadores especialmente diestros en abatir estos animales, agentes medioambientales y miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

La Administración se plantea incluso crear 'comandos' mixtos de cazadores y fuerzas de seguridad y reclamar la intervención de las fuerzas armadas

En un último estadio se contempla la opción de implicar al Ejército en la labor de diezmar la población de jabalíes, lo cual puede sonar insólito pero que es algo que varios países de Europa ya están haciendo para crear 'zonas blancas', esto es, totalmente libres de jabalíes.

«Los checos están siendo particularmente eficaces a la hora de adoptar medidas para frenar el avance de la enfermedad», asevera Sánchez-Vizcaíno, quien explica que miembros de las fuerzas armadas están peinando algunas zonas boscosas para abatir estos suidos, mientras un segundo grupo se encarga de garantizar que no quedan restos en el monte. «El contagio es muy elevado a través de la sangre», alerta.

Otra medida preventiva que se ha puesto en marcha en Centroeuropa y que el experto considera que habría que tener prevista en España es la construcción de vallas -Dinamarca está levantando una barrera de 70 kilómetros de longitud en la frontera con Alemania-, sobre toda para aislar de los jabalíes las granjas de reproducción porcina.

A tener en cuenta

22.000
jabalíes es la estimación que hace Medio Ambiente sobre esta especie en la Región.
7.000
ejemplares son abatidos anualmente por el colectivo de cazadores, lo que no impide que siga creciendo su población.

A la espera de conocer cómo evoluciona el problema y establecer qué nuevas decisiones deben adoptarse, la Comunidad Autónoma se va a apoyar fundamentalmente en el colectivo de cazadores para tratar de mantener a raya a esta especie. Sin la labor de este colectivo, que anualmente abate a unos 7.000 jabalíes en la Región -unos 2.300 gracias a los más de 360 permisos por daños otorgados en 2018-, la sobrepoblación de esta especie habría alcanzado niveles difícilmente imaginables. No en vano, el jabalí se caracteriza por su elevada capacidad de reproducción, que hace que sus poblaciones puedan llegar a duplicarse en muy poco tiempo a pesar de la fuerte presión cinegética a la que viene siendo sometido este animal. «Tenemos datos que apuntan a que en una década se ha incrementado la población de jabalí hasta un 700%-800%. Son aumentos enormes, espectaculares», admite Sánchez-Vizcaíno.

«Una herramienta de gestión»

Ante esta situación, el presidente de la Federación de Caza de la Región de Murcia, Manuel Cava, deja sentado que «los cazadores vamos a estar ahí cuando se requiera nuestra colaboración, como es este caso, porque la caza, además de una práctica deportiva y de sus muchas implicaciones sociales y económicas, es una herramienta indispensable de gestión ambiental».

Aunque aclara que «el cazador, por su propia naturaleza, no es un exterminador de especies, entendemos que en determinados momentos puede ser necesario elevar la presión sobre una especie, como ahora ocurre. Hay que tomar medidas para tratar de frenar el avance de la peste porcina, porque el problema puede llegar a ser muy grave para la propia especie y, sobre todo, en el aspecto económico por la gran cabaña porcina de esta región».

Con ser fundamental la actuación de los cazadores en estos momentos, el científico Sánchez-Vizcaíno advierte de que «hay que apretar el gatillo, pero no basta con eso». Prevenir la propagación de la PPA obliga a ser especialmente cuidadoso, evitando por todos los medios que queden en el monte restos animales y sangre. «Una sola gota de sangre puede contener 3.000 copias del virus, lo cual pone de manifiesto hasta qué punto supone un riesgo de contagio para otros ejemplares. Lo ideal, como están haciendo otros países, sería que unos se encargaran de abatir estos animales y otros de limpiar exhaustivamente la zona».

Finalmente, al ser preguntado acerca de si es inevitable que la peste porcina acabe llegando a España, afirma que «por el momento no la están consiguiendo frenar en Europa. Ya afecta a nueve países de la UE y está en la frontera con Francia, si es que no ha entrado ya en el país vecino». De ahí que este experto insista en que se deben adoptar decisiones «muy drásticas» en tres líneas distintas, como reducir al máximo la población de jabalíes, evitar que queden en el monte restos orgánicos de estos animales e impedir con fuertes medidas de bioseguridad que entren en contacto con los cerdos domésticos. Después ya solo queda cruzar los dedos.

La temporada de batidas se cierra el día 17 en Yecla

La temporada de caza prácticamente ha expirado y la mayor parte de las modalidades cinegéticas, salvo el reclamo de perdiz, se han cerrado hasta dentro de unos meses o están a punto de hacerlo. Es el caso de las batidas de jabalí, cuyo periodo hábil concluye el próximo domingo, día 17. Una buena oportunidad para poner término a la campaña la ofrece la Sociedad de Cazadores San Huberto de Yecla, que esa jornada ha organizado una montería en una zona que siempre ha ofrecido buenos resultados.