Renfe se encamina a su tercer año seguido de beneficios tras ganar 64 millones hasta agosto

Un tren AVE de Renfe sale de una estación./ J. Signes
Un tren AVE de Renfe sale de una estación. / J. Signes

La operadora elevó casi un 3% sus ingresos en los ocho primeros del año, hasta 2.679 millones, y elevo otro 2% el número de clientes gracia a la fuerte demanda del AVE

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Renfe se encamina ya hacia su tercer año consecutivo –y último antes de la liberalización del transporte ferroviario de pasajeros- con beneficios netos sin contar ninguna partida extraordinaria -fueron 70 millones de euros en 2017 y otros 111 millones durante 2018, frente a los 36 millones perdidos en 2016-, tras conocerse este lunes que hasta agosto la operadora ferroviaria había ganado 63,7 millones de euros. Este resultado, según informó la empresa al finalizar la reunión del consejo de administración, supone una mejora del 44% respecto al mismo período del último ejercicio.

En cuanto a la marcha pura de negocio, la facturación de la compañía que preside Isaías Táboas mejoró un 2,9% hasta alcanzar los 2.679 millones, de los que más de la mitad (56%) correspondieron a la venta directa de billetes (1.518 millones). Frente a esto los gastos totales (antes de amortizaciones e intereses) crecieron en la misma medida para sumar 2.352 millones. El otro buen dato fue la reducción de la deuda que arrastra Renfe, que bajó un 6,3% en los ocho primeros meses del año y quedó en los 4.094 millones.

En un año de mayor competencia por parte de las aerolíneas (cuya demanda creció un 7,4% de media hasta julio, según el INE, y casi un 9% en los vuelos desde la península hasta los dos archipiélagos), el número de clientes de la operadora subió un 1,8% hasta sumar 335 millones, prácticamente seis millones de viajeros más que hace un año pese a haber sufrido cuatro jornadas de paros parciales (dos en julio y otras tantas en agosto). Y aunque la mayor parte de usuarios se concentró en los servicios ferroviarios de cercanías y media distancia (en concreto, el 93%), el mayor incremento relativo se dio en las líneas de alta velocidad (AVE), con un 4,8% más (14,8 millones de personas).

No obstante, y ya en plena cuenta atrás para la liberalización del transporte ferroviario de pasajeros en toda la UE –prevista para el 14 de diciembre próximo-, los responsables de Renfe tienen claro que deben ganar bastante en eficiencia operacional. Tanto como para duplicar el número de horas de uso de sus trenes de alta velocidad (AVE), pues en el caso de los más utilizados no pasan en la actualidad de las 2.500 horas.

El «secreto» reside en que, además de contar con más plazas -los últimos encargos van en ese camino- también haya una mayor rotación de los convoyes, dado que otros costes como la energía o los cánones por usar la red no van a variar. Así lo confirmó este verano el propio presidente de la compañía, quien situó la otra prioridad de la compañía ante ese proceso en superar la disrupción tecnológica, esto es, la posibilidad de que un competidor se aproveche de las redes digitales para «hacernos un «booking» del transporte».

Un operador integral

En juego está la batalla de las reservas de viajes a través de internet, donde están en un lugar retrasado en esas plataformas, y ser un operador integral, para lo cual se contemplan posibles alianzas con operadores de otros medios de transporte como el avión o el autobús. La idea es ofrecer un trayecto que ya no solo vaya de una estación a otra, sino el conjunto de desplazamientos desde el hogar del viajero hasta su destino final.

«Un 90% de nuestras ventas tiene que ser digital», se marcó Táboas como objetivo dentro del plan estratégico 2019-2028 -donde también prevé que su negocio crezca un 33% acumulado, aunque «en un primer momento» sufrirá un «impacto» por la llegada de competidores (habrá dos con Renfe desde 2020)-, lo que supondría duplicar también su nivel actual. Confía en que su entrada en el segmento 'low cost' les ayude a ello pues quiere que un 20% de sus ingresos llegue por esa vía.

El primer tren de estas característica-cuyas tarifas aún se desconocen, aunque se prevén rebajas de hasta el 40%- se estrenaría para la Semana Santa de 2020 y en el corredor Madrid-Barcelona (más de 400.000 viajeros al mes), donde el AVE açun le gana la partida al avión.

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