Baloncesto | Liga Endesa

El UCAM continúa su hundimiento para complicarse y mucho la existencia

El base del Breogán, Christian Díaz, defendido por Charlon Kloof y Soko, jugadores del UCAm CB./EFE
El base del Breogán, Christian Díaz, defendido por Charlon Kloof y Soko, jugadores del UCAm CB. / EFE

Los murcianos ceden ante un rival directo como el Breogán su novena derrota seguida en su partido más importante de la temporada, viendo la salvación a dos triunfos de distancia si el Gran Canaria vence esta noche al GBC

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Cuesta abajo y sin frenos hacia la LEB es como va el UCAM como esto no dé un giro de 180 grados a la vuelta del largo parón de veinte días por Copa del Rey y 'ventanas FIBA'. Con la derrota de hoy en Lugo son ya nueve tropiezos seguidos, la peor racha de la Liga Endesa, la salvación queda a dos de distancia si el Gran Canaria vence esta misma noche al colista Gipuzkoa y, en la vuelta a la competición, quienes esperan son el Barça y el Valencia Basket, este a domicilio. Abróchense los cinturones.

77 Cafés Candelas Breogán

Cvetkovic (10), Millsap (5), Vidal (2), Brown (13) y Sulejmanovic (7) -quinteto titular- Úriz (0), Löfberg (1), Arco (15), Belemene (2), Díaz (0), Redivo (2) y Gerun (20).

73 UCAM Murcia CB

Kloof (0), Doyle (16), Rojas (8), Soko (11) y Cate (2) -quinteto titular- Urtasun (0), Radoncic (2), Rudez (6), Mitrovic (1), Oleson (6), Tumba (3) y Booker (18).

Parciales:
16-21, 20-13 (36-34), 18-21 (54-55) y 23-18 (77-73).
Árbitro:
Carlos Peruga, Óscar Perea y Alfonso Olivares.
Incidencias:
Pazo dos Deportes de Lugo, 5.037 espectadores. 20ª jornada de la Liga Endesa.

Son catorce jornadas las que quedan por disputar y, habiendo perdido hoy en Lugo, el UCAM queda a dos de distancia de un rival directo. No era un final como tal la que se jugaba esta tarde en el Pazo dos Deportes, pero seguramente tampoco había una acepción más cerca a «final» que esta. Pero siguen los despropósitos por el bando murciano, que aunque empezó más entonado el choque sufrió de tramos muy malos de juego que le penalizaron y mucho, así como la mala protección de su propio aro, donde concedió 16 rebotes ofensivos a un Breogán donde Volodymyr Gerun apunta a 'MVP' de la jornada -20 puntos y 10 rebotes para 37 de valoración-.

El UCAM, que este año puede que se haya entregado más que nunca al músculo, tiene pocos jugadores que garanticen una sensata toma de decisiones en diferentes situaciones del partido. Pero cuando se encuentra el equilibrio entre físico y cerebro el juego fluye, como cuando fue salvado el primer tramo de ineficacia con Rudez y Oleson en pista para decantar el primer cuarto del lado murciano gracias al acierto exterior después de un buen movimiento del balón (16-21, final del primer cuarto).

Pero al UCAM lo que le falta no lo tiene en la plantilla ahora mismo. Booker vive su momento más dulce de la temporada en el plano individual cuando se atraviesa el más amargo a nivel colectivo. Los universitarios dependen de su anotación cuando está en pista porque en otras facetas no es aprovechable, y si empieza negado de cara al aro su equipo lo nota y mucho. Y el otro saca ventaja, como cuando el Breogán, ya con Gerun como catalizador, endosaba un parcial de 14-2 a un UCAM que pasó casi seis minutos con una sola canasta (33-28, minuto 19), y se posicionaba para llevar el control de un choque en el que los de Alonso volvían llevarse el duro golpe de recibir un triple de Alec Brown sobre la bocina para llegar al descanso (36-34).

No solo el UCAM jugaba su partido más importante de la temporada, también el Breogán. Venía de cuatro derrotas seguidas y ganar hoy le distanciaba dos por encima de un rival directo por la permanencia, mientras que perder le dejaba empatado y seguramente con el 'baket-average' en contra, pues el duelo pintaba a que no se rompería de ningún lado. Tal era la igualdad que pasados veinte minutos la carta de tiro era idéntica en ambos equipos: 12/29.

Aunque habrá que esperar un poco más para valorar la mano de Sito Alonso en el UCAM, algo que no requiere mucho análisis es la subida de intensidad defensiva. Esta fue puesta en práctica en el tercer cuarto fundamentalmente intentando ahogar a Cvetkovic una vez cruzara la media pista con continuos dos contra uno. El ataque del UCAM seguía sin funcionar con fluidez, pero al menos evitaba que lo hiciera el lucense, lo que permitía mantenerse en un partido que cuando tocaba jugar en estático seguía dando pequeñas ventajas al Breogán (48-45, minuto 26).

Vivir y morir de las individualidades

Posiblemente este sea el momento más fácil para hacerle el 'scouting' al UCAM, pues no fueron tantas las situaciones de ascensor que se vieron esta tarde como la semana pasada en Santiago de Compostela, y así eran muchos los ataques en que el sistema -o la aplicación de conceptos- no daban oportunidades y tocaba tirar de talento. Y ahí entra en juego Askia Booker.

Cuando el Breogán había tomado su máxima ventaja del partido de cinco puntos, es decir, dos posesiones, el base americano encestó dos triples de los suyos. Es decir, de los que no parece la decisión más cerebral del mundo pero que su resultado acalla la queja. Pero está el reverso de la moneda, y es que Booker no es el tipo más inteligente del mundo en una cancha de baloncesto, regalando una falta personal que acercaba al rival justo después de un triple fallado que no tocaba lanzar y antes de una bandeja que erró al límite del tiempo para entrar solo uno arriba al último cuarto (54-55).

Los 20 puntos y 10 rebotes para 37 de valoración con un solo fallo en el tiro de Gerun le hacen 'MVP' al tiempo que hacen ver las costuras defensivas de Cate y Tumba

Fue una lástima no sacar más rédito de la recta final del tercer cuarto, cuando el Breogán más incómodo se sintió, y a lo mejor vivir esa lamentación de los tiros libres fallados -cuatro entre Tumba y Cate- y los ataques que pudieron ser canasta maniataba al comienzo del último, que tardó tres minutos y medio en anotar su primera canasta, cuando el Breogán ya mandaba en el marcador gracias a la ley de Gerun (58-57, minuto 34).

Tal fue el dominio de Gerun que hizo el mejor partido de su carrera, obrando un 20-10 en solo 25 minutos de juego en los que solo falló un tiro. Una de esas actuaciones que le hace que se le vean las costuras defensivas a Cate y Tumba, al que su exuberancia tapa más de lo debido su eficacia en el cuerpo a cuerpo.

El ataque del UCAM no daba signos de mejora, y ahora el testigo de superhéroe había pasado de Booker a Doyle, que con tremendas canastas mantenía a su equipo mientras el Breogán sumaba desde la línea personal en otro partido más donde hay que hablar del tiro libre. El UCAM volvió a estar por debajo de su media -11/18, 61%- y el Breogán encestó sus últimos doce tiros libres en los últimos seis minutos de partido.

Muchos de ellos, los cuales, gracias a segundas oportunidades. Porque el rebote defensivo sigue siendo el gran lastre de un equipo que nunca logrará alcanzar el estilo de juego ofensivo de velocidad que quiere si sigue siendo de los peores en este apartado. Siete de los diez rebotes de Gerun fueron en rebote ofensivo.

Sin rebote

Quince rebotes más que el UCAM capturó el Breogán (47-32), pero especialmente dañino fue el que Gerun capturó para dar con el momento que rompió el partido. Con empate a 68, el balón llegó hasta Salva Arco para un triple a 1:15 del final (71-68), como el que, en el otro aro, propició la transición que le dejó anotar a 48 segundos del final (73-68).

En la segunda parte el UCAM pareció no tener más remedio que entregarse a las individualidades de Doyle y, especialmente, Booker

El mismo Booker que después de una canasta de Soko cometió la insensatez de hacer falta a Cvetkovic para sumar dos puntos más desde la personal anotaría un rápido triple que daba posibilidad al milagro (75-73, 28 segundos). El Breogán no podía consumir todo el ataque y el UCAM decidía, con lógica, no hacer falta. Pero su tiro fallado fue el último rebote de Gerun, que sentenció desde la línea mientras la grada coreaba el 'MVP' que esta jornada será suyo.