GP de EE UU

¿Es Hamilton tan grande como Fangio?

Lewis Hamilton, en el circuito de Austin. /Reuters
Lewis Hamilton, en el circuito de Austin. / Reuters

El británico tiene muy cerca igualar los cinco títulos del legendario piloto, pero las comparativas siguen dándole más valor al argentino

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Salvo debacle, este domingo Lewis Hamilton se subirá al podio del GP de Estados Unidos como campeón del mundo de Fórmula 1 por quinta vez en su carrera deportiva. El inglés sumará un entorchado más a su trayectoria, que confirma no sólo su dominio casi absoluto (sólo se le escapó 2016, en manos de su por entonces compañero de Nico Rosberg), sino también el reinado de Mercedes en la era híbrida de la competición. Si no lo consigue este domingo, lo hará el siguiente en México, o en unas semanas en Brasil o Abu Dabi.

Ferrari y Vettel, culpas repartidas, se han empeñado en no alargar más su agonía, y han arrojado la toalla a base de errores como esa sanción de tres posiciones que se ganó el que llegó a Maranello con la vitola de heredero natural de Michael Schumacher. Hamilton, cuando iguale a Juan Manuel Fangio, pondrá su punto de mira en el récord del 'kaiser' y esa barrera de los siete títulos que nadie ha conseguido más que uno en la historia de la competición de automóviles más grande del mundo (o eso debería ser).

En estos días se leerán muchas comparativas entre Fangio y Hamilton. Ambos triunfaron con Mercedes: dos para el 'Chueco', cuatro para el piloto de Stevenage al volante. Sin embargo, como ocurre en todos los deportes, establecer paralelismos entre dos deportistas de distintas épocas se antoja harto complicado. Vayan a la época que quieran y a la disciplina que sea: Messi y Maradona, Jordan y LeBron, Agostini y Rossi… Cualquier discusión, tan típica y tópica, se puede zanjar con un «es que son épocas distintas», como una suerte de argumento definitivo.

Los méritos de Fangio y Hamilton son incuestionables. El argentino tuvo el récord de más veces campeón durante casi cuatro décadas, hasta que un gigantón alemán le arrebató la gloria con él ya bajo tierra. «El padrino de todos», como le describía Hamilton en la rueda de prensa del jueves, conquistó sus cinco títulos en una época en la que por estadística lo más sencillo era matarse al volante de esas auténticas bombas con ruedas. Los cascos de fibra de carbono, kevlar y titanio que llevan hoy los pilotos por aquel entonces no eran más que gorros de cuero, algunos de ellos remendados por los propios pilotos y sus mujeres, y el ejército de ingenieros que hoy hormiguean por el 'paddock' no eran más que mecánicos con herramientas traídas de su propia casa o incluso prestadas. Fangio no sólo ganó cinco campeonatos del mundo entre 1951 y 1957: sobrevivió. Salir indemne en aquellos años era tan meritorio o más que ganar las carreras que sean.

Los datos hablan por sí mismos: entre 1950 y 1958, cuando Fangio estuvo en activo en la Fórmula 1, murieron 13 pilotos, bien en test, bien en carreras. Hamilton no es ajeno a la tragedia en su época, pero el número ha descendido notablemente. En los 11 años que lleva en el 'gran circo' ha visto cómo perdía la vida un compañero del 'paddock', Jules Bianchi, al que se podría unir la figura de la española María de Villota, que si bien no llegó a debutar en Fórmula 1, sí acabó falleciendo como consecuencia de un accidente que sufrió mientras probaba con un monoplaza.

Las medidas de seguridad en las casi seis décadas que separan ambas épocas hace que las comparaciones entre Fangio y Hamilton queden viciadas por el factor peligrosidad, que no se puede medir. Mirando los fríos números, en cuanto Hamilton confirme el quinto título, el británico ya había superado con creces al argentino antes de aterrizar en Austin: 71 victorias por 24, 80 'poles' por 29, 131 podios por 35… Épocas distintas, con muchos más grandes premios disputados por año (Hamilton lleva 225, mientras que Fangio sólo participó en 51) y que desvían totalmente las estadísticas que se pueden contar de uno y otro.

Por edad, la lógica dice que Hamilton aún va a superar no sólo los cinco de Fangio, sino quizá llegar a los siete de Schumacher. El argentino conquistó su quinta corona a los 46 años, mientras que el 'kaiser' lo hizo con 33 años, la misma edad que tiene el hombre que le sustituyó en Mercedes y que se sentará a su mesa a partir de ahora. Al final y, pese a que son épocas distintas, Fangio ya explicó la clave de por qué los campeones consiguen grandes títulos: «Es muy fácil: acelero más y freno menos». Y eso es, básicamente, lo mismo desde hace 60 años.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos