Los Muher ganan el concurso para el Museo del Tomate de Taiyuán

Recreación del Museo del Tomate en Taiyuán.

El estudio con sede en Totana dirigido por los artistas Francisca Muñoz y Manuel Herrera diseñará, además, los 100.000 metros cuadrados que rodearán su entorno con lagos, jardines, auditorio exterior y parada de tren lanzadera

Manuel Madrid
MANUEL MADRID

Los artistas del grupo Muher, Francisca Muñoz y Manuel Herrera, han resultado ganadores del concurso para diseñar un museo dedicado a la historia del tomate para la ciudad china de Taiyuán, capital de la provincia de Shanxi (4,3 millones de habitantes). Los Muher, que también han diseñado un jardín de inspiración murciana para Nanning (ciudad que ha iniciado un hermanamiento con Murcia), confirman de esta forma su idilio con el gigante chino.

El estudio con sede en Totana plantea la escultura de un tomate, cuya peladura envuelve la estructura espacial en forma de esfera. Habrá un recorrido explicativo circular y se espera que el museo sea inaugurado para mayo de 2020 en la llamada «ciudad del gran llano», según informaron los ganadores en su canal de Youtube.

El proyecto de este nuevo espacio de 6.500 metros cuadrados contempla dos plantas de exposición: una permanente donde se mostrara toda la historia de la evolución del tomate, y otra en planta baja para muestras artísticas y culturales temporales. Contará con un auditorio de 200 plazas, una tienda gourmet, una biblioteca librería y restaurante gourmet y coctelera donde el tomate será el protagonista en todo el menú.

El restaurante de 200 plazas tendrá una terraza al exterior desde donde se podrá cenar divisando el parque que también está diseñando Muher de 100.000 metros cuadrados. El exterior, según lo que desvelaron, contará con lagos, parques, aparcamientos, jardines, auditorio exterior «e incluso una parada de un tren lanzadera que acercara a los visitantes desde la ciudad a pasar el día». «Tanto paisajismo, esculturas, urbanismo y arquitectura forma un conjunto globalizador del mismo hilo conductor del lenguaje de Muher que integra el volumen arquitectónico del museo con el entorno de arbolado y vegetación, elegidos con cuidado para crear un paisaje cambiante de colores», indican los ganadores.