Cómo los avances en genética cambian la medicina

Juan Ramon Gimeno, medico del Hospital Virgen de la Arrixaca. /nacho garcía / AGm
Juan Ramon Gimeno, medico del Hospital Virgen de la Arrixaca. / nacho garcía / AGm

La Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca es una de las ocho de referencia que hay en España para el diagnóstico y el tratamiento de estas patologías

MARÍA JOSÉ MORENO

Conocer las causas que provocan una enfermedad suele ser el primer paso para tratarla de manera efectiva. Claro que, no siempre es fácil. En medicina, a pesar de que desde la prehistoria el ser humano se ha interesado por todo lo que tiene que ver con la vida y la muerte, no fue hasta el siglo XIX cuando se dieron la mayor parte de los descubrimientos y avances que hoy en día conocemos, que en el siglo XX tuvieron un impulso y que ya en el siglo XXI de mano de la genética están encontrando un momento de revolución.

Solo así se explica que la causa de la miocardiopatía hipertrófica, una enfermedad de causa genética del corazón que afecta a 1 de cada 500 personas, se haya encontrado precisamente ahora. No hay que olvidar que hasta hace bien poco no se había conseguido descifrar de manera exhaustiva la composición del ADN. De hecho, fue en julio de 2016 cuando el proyecto 'Genoma Humano' se completó y todavía hoy día se desconoce cuál es la función de la gran mayoría de los 25.000 genes que hay en cada una de las células de nuestro cuerpo, contenidos en los cromosomas. Para completar el estudio de aquel primer 'puzle' codificado se tardaron 13 años y tuvo un coste de más de 3.000 millones de dólares.

«Los que nos dedicamos a la genética ya antes de que conociera el genoma completo, estudiábamos con métodos bastante rudimentarios algunos genes que sabíamos que albergaban alteraciones genéticas causantes de la Miocardiopatía Hipertrófica. A partir de 2010 la tecnología facilitó un salto de gigante en el conocimiento genético, las técnicas de ultrasecuenciación permiten hoy en día estudiar los 25.000 genes de una persona por solo 2.000 euros», explica Juan Ramón Gimeno, coordinador de la Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital Virgen de la Arrixaca e investigador del IMIB.

«Ahora es cuestión de seguir investigando en las familias en las que no encontramos nada. Tenemos las herramientas necesarias y el coste es asumible, es solo cuestión de tiempo que el porcentaje de personas con esta enfermedad en las que encontramos el defecto genético pase del 65% al 90%», añade.

A pesar de que en la mayoría de los casos de miocardiopatía hipertrófica existe un defecto en los genes, la enfermedad no afecta a los niños sino que lo más frecuente es que se desarrolle en adultos jóvenes. El músculo cardiaco aumenta de grosor hasta el doble o incluso hasta el triple de lo normal durante un periodo de unos pocos años y luego se estabiliza. El músculo crece hacia dentro, haciendo que la cavidad sea más pequeña, el corazón se relaja con más dificultad y puede llegar a obstruir la salida de la sangre. Está señalada como una de las principales causas de muerte súbita.

Según el cardiólogo, «la mitad de las personas con esta enfermedad pueden permanecer sin ningún síntoma, o sin saber que la tienen durante décadas, pero llega un momento en el que comienzan a tener fatiga. Algunos, unos pocos, están en riesgo de tener una arritmia peligrosa para la vida que puede causar la temida muerte súbita».

Apunta que «hay muchos tratamientos médicos e incluso quirúrgicos llegado el caso, para mejorar los síntomas y prevenir las complicaciones. La medicación lo que hace es facilitar la relajación del corazón que tiene una fuerza superior a la normal, pero es muy rígido. En los casos en los que se observan algunos datos de que existe un riesgo de arritmias peligrosas para la vida se les recomienda ponerse un marcapasos especial que se llama desfibrilador. Es un seguro de vida».

A pesar de los avances, todavía se desconoce la causa de esta enfermedad, en la mitad de los casos, algo que Juan Ramón Gimeno explica así: «Se piensa que es genético en casi todos los casos. Lo que ocurre es que no conocemos todavía todos los genes implicados. Cada año se descubren nuevos genes relacionados con la enfermedad. Hasta la fecha, hay 17 genes implicados aunque en tres de ellos encontramos la mayoría de las mutaciones. Nosotros hemos participado en el descubrimiento de un nuevo gen llamado FHOD3, precisamente este año pasado. El origen de este descubrimiento se produjo a partir del estudio de unas familias de un pueblo de Murcia».

En la Región se tienen registradas 1.675 personas aquejadas de esta patología, de las que 66 son portadoras de variantes de estos genes que pueden albergar un defecto, contienen la información para la producción de proteínas con forma de fibra que forman el músculo cardiaco.

Vanguardia

En España existen ocho centros acreditados de referencia por el Ministerio de Sanidad (llamados CSUR). El Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca es, además, centro de referencia europeo acreditado por la Comisión Europea (ERN, Guard-Heart).

«Nosotros recibimos 300 pacientes con enfermedades genéticas cardiacas, la mitad aproximadamente son pacientes con Miocardiopatía Hipertrófica. A partir del primer afectado de la familia diagnosticado comenzamos el estudio familiar y genético. Se informa a los pacientes que se trata de una enfermedad hereditaria en la que el 50% de la descendencia puede haber heredado este defecto y se les ofrece la realización de un electrocardiograma y una ecocardiografia a los hijos, hermanos y padres de este primer afectado», explica Gimeno.

Habitualmente en la primera cita, si el paciente está de acuerdo, se realiza una extracción de sangre del brazo y se cursa el estudio de los 17 genes identificados. El resultado suele tardar unos meses pero si es positivo se realiza extracción a los familiares y se les informa de quienes han heredado y quienes no, el defecto genético. «Los no portadores -apunta el experto- pueden ser dados de alta ya que no van a desarrollar la enfermedad ni transmitir la alteración a su descendencia. Por el contrario, a aquellos que resultan ser portadores les ofrecemos asesoramiento genético y un seguimiento desde el punto de vista cardiaco estrecho».

Aplicaciones

La genética no solo es útil para saber por qué ramas de la enfermedad se ha transmitido el defecto y que, por tanto, están en riesgo de desarrollarla, sino que también en algunos casos informa sobre cómo va a comportarse en el futuro. Como dice Juan Ramón Gimeno: «Sabemos de algunas mutaciones que tienen peor pronóstico que otras y modificamos el tratamiento según este resultado. Este tema enlaza con la llamada medicina personalizada o de precisión. Existen ya novedosos tratamientos dirigidos a pacientes no solo con una enfermedad concreta sino con un defecto genético específico. Todavía son pocos los fármacos tan dirigidos pero se está desarrollando mucho la investigación en este campo».

«Aunque ya queda fuera de nuestras competencias, es importante saber que el resultado genético permite el asesoramiento reproductivo. Existen técnicas de diagnóstico preimplantacional para evitar que la alteración se transmita a la descendencia. Esta parte del estudio depende del Servicio de Genética Médica y del Servicio de Ginecología y Obstetricia», añade.

Quizá una de las mayores ventajas de este tipo de avances es la posibilidad de informar a los afectados de cuál es su dolencia y lo que ello supone. Comenta el cardiólogo que la mayoría de los pacientes, cuando se les explica con detalle el significado del resultado por un profesional con experiencia en estas enfermedades genéticas, tiene una buena aceptación.

«Muchos piensan que todo nuestro futuro, en este caso la enfermedad, depende de nuestros genes pero no es así. Es una información importante, si es cierto, pero hay más pruebas que tenemos que tener en cuenta y hay muchos opciones de tratamiento en el caso de que la enfermedad se desarrolle», indica.

Si bien es cierto que las familias que tienen un antecedente de un familiar fallecido por la enfermedad, como un caso de muerte súbita, el diagnóstico de la alteración genética en otros miembros supone un duro golpe. Las asociaciones de pacientes juegan un papel cada vez más importante en el apoyo personal en casos difíciles. En Murcia existen dos, específicamente, sobre cardiopatías familiares.

Muchos padres acceden a realizarse estudios por sus hijos, no por ellos mismos. Su preocupación es la descendencia. El diagnóstico de estas enfermedades en algunos casos, puede tener implicaciones en la vida diaria, en la posibilidad de realizar ciertas actividades físicas o en el desempeño de algunos trabajos.

Pioneros

El diagnóstico genético gana fuerza a marchas forzadas. La Arrixaca cuenta con una unidad de genética médica muy activa «y contamos, a diferencia de otras comunidades autónomas, con un Plan Regional de Enfermedades Raras». En el Servicio de Genética Médica se reciben pacientes con cualquier patología genética rara, no solo cardiológica. «Nosotros les remitimos para estudio algunos casos de cardiopatías en los que no solo el corazón está afectado, en los que la enfermedad muscular afecta además a otros músculos del cuerpo por ejemplo, o cuando necesitamos asesoramiento reproductivo», explica el cardiólogo.

La Unidad de Cardiopatías Familiares es una de las ocho unidades de referencia de España para el diagnóstico y tratamiento de estas patologías. Se trata de una unidad algo atípica, compuesta por profesionales de muchos servicios diferentes dentro y fuera del hospital. A destacar el laboratorio de Cardiogenética, el servicio de Cardiología Pediátrica, Patología y Medicina Forense, Cirugía Cardiaca, etc. Destaca Gimeno que obtuvieron la acreditación el 21 de marzo de 2013, cuando llevaban funcionando ya 10 años. «Para la acreditación se realizó una auditoría en la que se evaluaron criterios de calidad asistencial, experiencia docente e investigadora. Más recientemente, el 16 de diciembre de 2016 nos integramos en la recién creada red europea de 25 centros (ERN, Guard-Heart) que lidera un prestigioso doctor holandés, Arthur Wilde. En esta red hay tres hospitales españoles (el Sant Joan de Deu de Barcelona, el hospital Puerta de Hierro de Madrid y el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia)».

Participar en estas redes supone, además de un reconocimiento para todo el equipo, la posibilidad de que pacientes de cualquier comunidad de nuestro país o de cualquier miembro de la Unión Europea pueda acudir a ellos para realizar un determinado diagnóstico, asesoramiento o técnica concreta relacionada con estas patologías. El hecho de participar en redes de centros de mucho prestigio como la ERN es por otro lado una oportunidad para progresar en el conocimiento, para disponer de algunos tratamientos novedosos y participar en importantes proyectos de investigación.

A la vanguardia

Asegura el investigador que «las unidades de referencia deben velar por continuar a la vanguardia del conocimiento con el objetivo de ofrecer una atención de precisión al ciudadano. Otros objetivos son la promoción de la salud, la transferencia de los resultados de la investigación a la sociedad y la innovación con la incorporación de nuevos tratamientos».

El beneficio para la sociedad, en su opinión, «es disponer de un buen equipo, de personas expertas en patologías raras, aunque relativamente frecuentes, con el objetivo de diagnosticar, tratar y prevenir la aparición de complicaciones potencialmente graves».

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