La Verdad

El garbancillo de Tallante despide el Life y sigue creciendo

Garbancillos de Tallante, 'Astragalus 

nitidiflorus'.
Garbancillos de Tallante, 'Astragalus nitidiflorus'.
  • Desde que en junio de 2012 la aprobación del Life+ Conservastragalus comenzó a dar oxígeno al garbancillo de Tallante ('Astragalus nitidiflorus') -una especie que había permanecido desaparecida durante un siglo y que fue redescubierta en 2004, pero de la que apenas había 200 ejemplares en los cabezos volcánicos del oeste de Cartagena-, la situación de esta rara leguminosa en peligro de extinción ha mejorado mucho

Hoy y mañana se celebran en la UPCT las IV Jornadas Técnicas para su conservación, que ponen punto y seguido a la estrategia de recuperación de la especie en peligro

Desde que en junio de 2012 la aprobación del Life+ Conservastragalus comenzó a dar oxígeno al garbancillo de Tallante ('Astragalus nitidiflorus') -una especie que había permanecido desaparecida durante un siglo y que fue redescubierta en 2004, pero de la que apenas había 200 ejemplares en los cabezos volcánicos del oeste de Cartagena-, la situación de esta rara leguminosa en peligro de extinción ha mejorado mucho.

Prácticamente desconocida para la ciudadanía, hoy se ha convertido en todo un emblema de esta zona rural deprimida, que ha visto en el garbancillo de Tallante la oportunidad perfecta para promover los valores naturales, culturales y geológicos que atesora la comarca y convertirlos en atractivos para promover el turismo rural en la zona y el desarrollo de la actividad económica.

Precisamente de los logros que en estos cuatro años ha conseguido este proyecto Life, dirigido por el Departamento de Producción Vegetal de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), es de lo que tratarán las IV Jornadas Técnicas de Conservación que hoy y mañana se celebran en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la UPCT. Entre ellos, destacan las investigaciones sobre las características y biología de esta especie prácticamente desconocida hasta hace una década; el dominio de su reproducción en vivero y la creación de un banco de germoplasma que facilite su supervivencia; el incremento sustancial de sus poblaciones -en estos 4 años se han reforestado con 20.774 ejemplares-, así como haber duplicado la superficie ocupada de la especie -ha pasado de 6 a 13,21 hectáreas-; y, sobre todo, la amplia divulgación que de la importancia de esta especie se ha hecho y la creación de la Entidad de Custodia del Garbancillo (Ecuga), que permiten garantizar la continuidad de los resultados y del esfuerzo realizado hasta la fecha para la conservación y recuperación de esta leguminosa, ya que se ha logrado la implicación de ciudadanos y propietarios de la zona, así como del Ayuntamiento y la Consejería de Medio Ambiente, que también han colaborado durante el desarrollo del proyecto europeo.

Ahora, en fase de información pública -acaba el 19 de junio-, el Plan de Recuperación de la especie estará dotado con un presupuesto de 634.000 euros en los cinco primeros años, impulsará investigaciones para el seguimiento de las poblaciones, distribución y estado de conservación, definirá las principales amenazas y establecerá directrices para el manejo de la especie y su conservación, como recomendaciones para las prácticas agrícolas: «arado somero, que no se cruce la labor de los cultivos de almendro, no se usen herbicidas en zonas próximas a los márgenes, proponer una 'veda' para el pastoreo en la época de floración compensando la actividad con la siembra de cereal para el ganado,...», detalla Juan José Martínez, catedrático de Producción Vegetal de la UPCT.

Además, también la UPCT ha firmado un convenio de colaboración con la Ecuga para continuar realizando acciones. En concreto, ya en octubre se realizará una reforestación con planta producida por la UPCT, con la colaboración de Sabic, para la creación de nuevos grupos de población y el refuerzo de las existentes, y se promoverán la recolección de semillas, la vigilancia y control de la fauna -«el conejo está haciendo mucho daño», cuenta Martínez- y la plantación 'ex situ' para contar con una reserva de plantas, entre otras medidas. Y, con la Concejalía de Educación cartagenera, ya está trabajando en un programa de actividades en la comarca que se ofertará a todos los colegios del municipio el próximo curso.

Sin embargo, el fin del Life Conservastragalus no es más que el punto y seguido al impulso del garbancillo de Tallante, que sigue creciendo, como muestra que la ruta programada para este sábado cuenta con 120 inscritos. Además, el Ayuntamiento se ha comprometido a seguir colaborando en el futuro con la Ecuga para conservar el hábitat y los valores naturales y culturales de la zona, apostando por el turismo y el desarrollo rural.

También, al amparo del garbancillo, la actividad económica de la zona oeste de Cartagena empieza a brotar. Así ha nacido la quesería artesanal de Casas de Tallante que, bajo la marca Sabores de Tallante, produce queso, yogures y otros productos lácteos de cabra; se han señalizado dos rutas circulares de senderismo; los establecimientos hosteleros y las casas rurales han notado un aumento de flujo de turistas; y la difusión de los valores geológicos se han convertido en un importante atractivo, que podría derivar en la creación de un Parque Geológico por «sus posibilidades didácticas».

«Esta es la primera piedra para ese impulso socioeconómico necesario para el desarrollo local y para abrir los ojos a las administraciones de que, haciendo las cosas desde la base, con ideas aplicadas con ilusión, se puede conseguir, sin tener que invertir grandes recursos económicos», valora el catedrático de Producción Vegetal de la UPCT.