El secadero

El secadero
María José Muñoz Mora

Existe otro verano, el de la huerta de Murcia... lejos de la costa y rodeado de las plantaciones estivales. Así se vive esta estación en una vivienda unifamiliar situada en Llano de Brujas, disfrutando del agua de las acequias no solo para regar los tomates o pepinos.

Un antiguo almacén que funcionó como secadero de tripas de cerdo ha sido transformado para convertirse en el hogar de una familia de 11 miembros (dos adultos, dos niñas, un perro y seis gallinas) que aprovecha todos los recursos naturales que le brinda el emplazamiento, una parcela de 2.000 m2.

El espacio doméstico se distribuye en el interior de una envolvente que ocupa unos 200 m2 y donde todas las estancias tienen conexión con el exterior y entre sí. La zona de día mira a la huerta, la vigila y la cuida, la observa... La zona de noche se cobija en unas piezas que no llegan al alto techo de la antigua nave en un intento de proporcionar el refugio necesario para el descanso.

Las placas solares sobre parte de la cubierta aportan la energía necesaria para poder prescindir de conexiones a redes municipales, el agua de la acequia que bordea la parcela sirve para regar pero también de piscina a alguno de los habitantes de la casa; los seis huevos diarios junto a los calabacines, pimientos, cebollas o berenjenas, son solo algunos de los manjares que este territorio nos regala cada día de verano...

Ficha

Autor
María José Muñoz Mora y PhD Arquitecta
Ubicación
Llano de Brujas, Murcia