Bella penumbra

Bella penumbra
David Frutos

La forma de la edificación está influenciada por la orientación y fuerte pendiente del terreno que ocupa. La organización en terrazas escalonadas reproduce la inclinación de la ladera; y la orientación, aunque permite aprovechar las mejores vistas, tiene el inconveniente de estar a poniente, lo que exige proteger los huecos con viseras que son parte fundamental de la composición.

El acceso se organiza a través de un gran zaguán de entrada, que pretende evocar los de las antiguas casas solariegas, al que abrían, sin orden, puertas y ventanas de las más variadas dependencias. Este espacio, complejo intermedio entre interior y exterior, proporciona una bella penumbra que parece muy adecuada para el recibimiento.

A este zaguán, al nivel de la calle, abren los garajes y la entrada peatonal, el núcleo vertical de escalera y ascensor, y también una calle interior que permite subir en coche, atravesando el interior de la vivienda, hasta dos plantas más arriba, donde se ubica la entrada y el nivel de las principales zonas de día.

El programa se distribuye en cuatro plantas pero se agrupan los usos de forma que los recorridos sean mínimos. Separado de la vivienda, por la zona de piscina, gimnasio y bar, se dispone un pabellón de invitados con una zona de estar con chimenea y dos dormitorios dobles con baño y vestidor. Las amplias terrazas disponen siempre de unas partes soleadas y otras cubiertas por las viseras para poder elegir según las estaciones del año, o las horas del día, las zonas de mayor confort.

Ficha

Autor
Vicente Martínez Gadea y Cristina Rodrigo de la Casa (colaboradora)
Ubicación
La Alcayna, Molina de Segura