Gobierno y autonomías aprueban el primer plan nacional contra el alzhéimer

Gobierno y autonomías aprueban el primer plan nacional contra el alzhéimer

La estrategia 2019-2023, que no cuenta con una financiación específica, busca mejorar el diagnóstico precoz y la atención a los enfermos y los familiares que les cuidan

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

El Gobierno y las autonomías aprobaron este jueves el Plan Nacional de Alzhéimer y Otras Demencias a través de sus representantes en el Consejo Territorial de Servicios Sociales. Este plan, el primero de su clase en España, recoge los objetivos y las medias con las que se pretende aumentar el diagnóstico temprano de esta enfermedad, que padecen unos 800.000 españoles, y mejorar la atención integral a los afectados por la dolencia y a los cientos de miles de familiares que los cuidan.

La secretaria de Estado de Servicios Sociales, Ana Lima, que presidió el consejo territorial por la ausencia de la ministra, de viaje oficial en una conferencia de donantes celebrada en Lyon (Francia), explicó que el documento establece un único marco de actuación nacional para enfrentar la apodada como «epidemia silenciosa del siglo XXI» y los objetivos generales y las acciones preferentes que las administraciones deben potenciar y ejecutar entre 2019 y 2023 -plazo de vigencia del plan- para mejorar la vida de enfermos y familias. El fin es impulsar nuevas iniciativas para una mejor atención y aumentar la eficacia mediante la mayor coordinación del Estado con las autonomías y de los servicios sanitarios con los servicios sociales y otros departamentos y colectivos sociales implicados.

El plan este jueves aprobado se ha elaborado a lo largo de más de un año por el Grupo Estatal de Demencias, la Fiscalía General del Estado, las principales sociedades científicas, organizaciones profesionales, centros de investigación, y las organizaciones que representan a los enfermos y sus familias, entre otros agentes y colectivos.

Lima admitió que el plan no nace con una dotación presupuestaria específica, pero aseguró que hay un «compromiso expreso» para mejorar en los Presupuestos del Estado de 2020 y de años siguientes las partidas que ya se destinan a la lucha contra las demencias -10 millones de euros en 2019- y añadir dinero adicional para financiar las iniciativas de nuevo cuño que incluye el documento. La ausencia de esta financiación específica fue criticada por varios consejeros de las autonomías gobernadas por el PP.

El plan incorpora una serie de ejes y grandes objetivos entre los que destacan los siguientes:

1

Investigación y diagnóstico

El plan diseña la implantación de políticas preventivas contra la enfermedad y busca mejorar la capacidad de diagnóstico precoz que, en la actualidad, según los expertos, no alcanza a entre un 30% y un 40% de quienes ya padecen las primeras fases de la dolencia. Se trata de una enfermedad aún sin cura, pero sí hay tratamientos que lograr ralentizar o detener durante años la progresión del alzhéimer, por lo que detectarlo pronto puede mejorar de forma notable la salud y la calidad de vida del enfermo. Una de las medidas será formar a los profesionales sanitarios para que detecten pronto síntomas y signos que pueden alertar de la enfermedad. La estrategia nacional también fomentará la investigación sobre las causas, la prevención y el tratamiento de las demencias.

2
 

Nuevas respuestas sanitarias y sociales

Poner en marcha nuevas medidas sociales y sanitarias «adecuadas, innovadoras y sostenibles» para responder a las necesidades de las personas con alzhéimer y de sus familiares cuidadores. El documento recuerda, por ejemplo, que no existe un acceso equitativo y suficiente a las terapias no farmacológicas de estimulación y rehabilitación cognitiva o que muchos programas específicos para estos pacientes no están actualizados o tienen escasa implantación. El documento también pide avances en otras medidas de Seguridad Social, laborales, de vivienda...destinadas al apoyo a los cuidadores.

3
 

Reducir el impacto de la dolencia

Prevé medidas que contribuyan a la mejora de la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares cuidadores en su convivencia con la enfermedad y en el ejercicio de sus derechos. Apuesta por mantener a la persona con alzhéimer en su entorno natural el mayor tiempo posible, promoviendo su máxima autonomía, participación y conservación de sus capacidades, y ofreciendo «apoyos adecuados para ello» tanto a la persona enferma como a su cuidador familiar. Se formará a los profesionales de Atención Primaria para detectar los casos de sobrecarga y estrés de los familiares de los pacientes y poder así tomar medidas para paliarlo.

4
 

Acabar con la discriminación

Las administraciones, según contempla el plan, quieren involucrar a todos los agentes y al conjunto de la sociedad en la respuesta hacia los retos que plantean el abordaje integral del alzhéimer y las demencias con el objetivo de eliminar situaciones de rechazo, exclusión y estigmatización hacia las personas que padecen estas patologías. La finalidad es la sensibilización y transformación del entorno con el propósito de cambiar la visión que la sociedad tiene de estas enfermedades.

5
 

Preparar el futuro

La estrategia para el próximo cuatrienio busca también obtener una imagen real de la dimensión actual del problema para saber cuáles y cuántas son las necesidades ahora y en el futuro. Realizará actuaciones para mejorar el conocimiento relativo al dimensionamiento y necesidades de las personas con alzhéimer y de sus familias, de la investigación biomédica, social y sanitaria para enfrentar estas dolencias, y de la innovación en soluciones y respuestas. Las proyecciones de los expertos apuntan a que, debido al envejecimiento acelerado de la población española, estas patologías podrían afectar en 2050 hasta a dos millones de ciudadanos. Nada extraño si se tiene en cuenta que la prevalencia actual del alzhéimer es del 5% en los mayores de 60 años, del 20% en los mayores de 80, y del 30% en los mayores de 90.