Vuelta al cole entre quejas por el retraso en la adjudicación de decenas de plazas de maestro

Niños de Infantil forman una fila para entrar a clase en el colegio Cierva Peñafiel de Murcia./Vicente Vicéns / AGM
Niños de Infantil forman una fila para entrar a clase en el colegio Cierva Peñafiel de Murcia. / Vicente Vicéns / AGM

Las vacantes, que no se asignaron el pasado viernes porque los colegios presentaron alegaciones, estarán cubiertas mañana mismo

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERES

La sirena que indica la entrada a las aulas en los colegios marcó ayer implacable, a las nueve de la mañana, la vuelta al cole para casi 130.000 alumnos murcianos. Con el regreso a las aulas del grueso de los 165.000 escolares de Infantil y Primaria -21.000 empezaron sus clases el viernes y el resto lo harán hoy- las ciudades recuperaron ayer su pulso habitual con madrugones, atascos en la hora punta y el trasiego de los niños por las calles cargados con sus mochilas aún relucientes.

Las clases -más bien las presentaciones y saludos a los nuevos alumnos- empezaron ayer con la ausencia de unos 400 maestros (algunos sindicatos elevaron la cifra a más de 500, y la Consejería de Educación la redujo a 300) que no estarán en sus destinos hasta mañana. Las plazas vacantes, la mayoría sustituciones por contingencias comunes, como enfermedades, permisos, licencias por matrimonio, permisos de maternidad y paternidad..., tenían que haberse asignado el pasado viernes, tal y como estaba previsto por la Administración. Según la Consejería de Educación, «la gran cantidad de incidencias planteadas por los colegios» motivó que ese acto de reparto de vacantes se retrasara a ayer lunes, primer día de clase. Las incidencias obedecen a desajustes entre la provisión de plazas que tenía prevista la Consejería de Educación y las demandas planteadas por los propios colegios.

Las vacantes comenzaron a adjudicarse ayer, hoy se completará el proceso y el miércoles, insistieron desde la Comunidad, estarán todos los maestros en sus destinos. Para los sindicatos de enseñanza, el retraso, aunque breve, «supone un quebranto; los centros educativos han tenido que comenzar con una infradotación de personal», demandó Ignacio Tornel, de Comisiones Obreras, indignado también por las ratios, «más altas de lo que se dijo». También el sindicato Anpe denunció la falta ayer de los maestros por designar y destacó casos como los de Cartagena, con 34 vacantes de sustitución y otras 13 de plantilla por cubrir; Lorca, con una treintena de plazas sin asignar, y Murcia, con más de un centenar. «Suman 374 vacantes, que son decenas de alumnos que no han empezado las clases con el docente que les toca», lamentó Clemente Hernández.

Refuerzo de la plantilla

A pesar del retraso, la plantilla de profesores y maestros será este año de 25.970 docentes, lo que supone un aumento en 324. También se incrementan este curso los alumnos que dispondrán de libros de texto gratuitos, unos 100.000, más que en la última década. Casi 79.000 escolares se beneficiarán del sistema de préstamo de libros implantado hace dos años. De ellos, 37.000 han recibido el bono libro de 170 euros para la compra, y otros 38.000 utilizarán los libros usados que estrenaron los alumnos de tercero y cuarto de Primaria el curso pasado. A ellos se suman otros 21.000 escolares de familias sin recursos que recibirán becas convencionales. Con la incorporación ayer de 130.000 escolares y el viernes de 21.000, solo restan los alumnos los de Calasparra, Lorca y Pliego por iniciar el curso, que lo harán hoy.

Cien mil alumnos, más que nunca, tendrán este año ayuda para libros o recibirán los manuales de la Consejería de Educación

El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, y la consejera de Educación, Esperanza Moreno, asistieron ayer al inicio de curso en el colegio Atalayas de Cartagena, donde se felicitaron por «el incremento de becas, con más ayudas que nunca para las familias de la Región de Murcia, ya que es el año que más presupuesto destinamos, 30 millones de euros». López Miras remarcó que «el curso escolar comienza con datos muy positivos. Contamos con más docentes, más apoyo al bilingüismo, más y mejor atención para los alumnos con necesidades especiales y más clases de refuerzo».

Sin calendario para la retirada de las cubiertas de amianto

A. López

Con pancartas, pitos y gritos comenzó ayer el curso escolar en el municipio, al menos en dos de los más de treinta colegios que esperan la retirada del amianto de sus instalaciones. Padres, alumnos y profesores del José María Lapuerta y del Virgen del Carmen protestaron en la calle, por los «continuos retrasos» de la Consejería de Educación para eliminar el fibrocemento de las cubiertas de pabellones deportivos, aparcamientos y edificios de aulas. No quieren que sus hijos convivan más tiempo con este material y, por eso, protagonizaron concentraciones frente a las puertas de los centros educativos.

En el primero de ellos, los padres escenificaron su malestar con mascarillas y gritos de «no al amianto», al no entender por qué «si hay dinero para otras cosas, no lo hay para cuidar la salud de nuestros hijos», explicó la presidenta de la Asociación de padres, María del Carmen Hernández. En ese caso, tienen un compromiso verbal de que en el verano de 2020 será ejecutado un proyecto para quitar ese material del polideportivo. «No quisieron dárnoslo por escrito, por eso no nos fiamos. Llevamos años con promesas», añadió esta madre.

En el Virgen del Carmen hubo más de un centenar de padres protestando. Y, además de exigir la retirada de fibrocemento a través de pancartas y grito, pidieron la reparación de la caldera «porque en invierno los niños tienen que estar en clase con los abrigos», se quejó la representante de los padres, Lucía Martín. También les preocupa la caída de cascotes de un edificio que da al patio y la falta de mantenimiento de un centro que ya tiene más de 50 años.

Pese las protestas, la Comunidad Autónoma sigue sin dar fechas concretas para quitar las uralitas. El presidente del Ejecutivo regional, Fernando López Miras, se remitió ayer al plan regional con el que prevé retirar hasta 2028 «todo el amianto de los colegios de Región». Aclaró que se quitará, conforme a tres criterios: antigüedad de la escuela, deterioro de la cubierta y urgencia de la obra. Todo ello, añadió, «en base a aspectos técnicos». López Miras estuvo en el inicio del curso escolar en el colegio Atalaya, junto a la consejera de Educación y Cultura, Esperanza Moreno. Disfrazado de mago, participó en parte de una representación, en la que los profesores dieron la bienvenida a los alumnos.

Sobre el José María Lapuerta dijo que ya ha sido evaluado y que pronto se ejecutará el proyecto y sobre el Virgen del Carmen, que próximamente se hará. También envió un mensaje de calma a los padres, porque en todos los centros que lo han solicitado se ha realizado un análisis de toxicidad y en el «cien por cien ha dado negativo». Por eso, insistió, «deben estar tranquilos, porque los niños no corren peligro».

Otros centros con cubiertas de este material, que han sido inspeccionados y que entrarán en el plan plurianual, son los colegios Santa Florentina (La Palma), Feliciano Sánchez (Barrio Peral) y Nuestra Señora de Los Dolores (Los Dolores).

La Consejería ha puesto también en la carpeta de sus proyectos prioritarios las actuaciones para suprimir elementos de amianto en los colegios Antonio Ulloa (Ciudad Jardín), Virgen del Carmen (Paseo de Alfonso XIII) y San Félix (San Félix). Por último, está previsto actuar también en el Instituto Santa Lucía y en el colegio de La Aljorra, situados en las zonas homónimas. También obrarán en el centro escolar público San Cristóbal (El Bohío).

Mil estudiantes, en barracones

Otro de los problemas con los que se encontraron decenas de alumnos es que este curso continuarán en aulas prefabricadas. Concretamente lo estarán los de Aníbal, Miguel de Cervantes (La Aljorra), La Aljorra, Virgen de Begoña (Tentegorra) y San Cristóbal (El Bohío). López Miras indicó que «cada año se va reduciendo el número de estas aulas, pasando de 53 el curso pasado a 40, algo que afecta al 0,05% de los alumnos». Eso supone un millar de escolares. Y Cartagena es el municipio de la Región con más barracones.

En el restos de colegios el primer día de clase transcurrió con normalidad. En total, 23.209 comenzaron el curso en colegio y escuelas infantiles del municipio. Esperan un nuevo centro los alumnos de La Aljorra, y ampliaciones los de La Palma y El Bohío. La Federación de Padres cree que es necesario mejorar la mayoría de los centros, por su antigüedad.