Sánchez usa la financiación para presionar al PP con la abstención

Pedro Sánchez, ayer, en la rueda de prensa posterior a su reunión con el Rey Felipe VI en el palacio de Marivent. / Enrique Calvo / Reuters
Pedro Sánchez, ayer, en la rueda de prensa posterior a su reunión con el Rey Felipe VI en el palacio de Marivent. / Enrique Calvo / Reuters

El presidente señala que mientras sigan en funciones no habrá medidas compensatorias para las regiones

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJO

La financiación autonómica se ha convertido en un arma política en los últimos días, que esgrimen el PP y sus barones para exigir mejoras al Gobierno central, y con la que este responde para presionar a los populares en favor de una abstención que posibilite la investidura de Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno lo dejó ayer claro en la rueda de prensa que siguió a su reunión con el Rey en Mallorca. «Mientras estemos en funciones y no tengamos un gobierno con plenas competencias no es legalmente posible plantear ninguna fórmula compensatoria» para las comunidades, respondió Sánchez a una pregunta sobre la falta de actualización de las entregas a cuenta.

PP y Cs «deben de ser conscientes», agregó, de que hay muchos gobiernos, también de coaliciones con la «ultraderecha», que necesitan estabilidad, un nuevo ejecutivo y unos presupuestos en España para fijar sus objetivos de gasto y deuda pública. Añadió que uno de los primeros y «principales objetivos» de su gobierno, si finalmente se constituye, es poner en marcha la negociación y aprobación de un nuevo sistema de financiación autonómica y también local.

Es un argumento que ya empleó su número dos en el PSOE y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, el pasado lunes en Valencia, donde habló de un plazo de unos ocho meses para presentar una propuesta de reforma de la financiación, una vez formado el nuevo Gobierno.

La Región de Murcia no es la primera comunidad que plantea sus reproches públicamente sobre esta cuestión. Otras regiones, como Andalucía y Galicia, también han criticado que las entregas a cuenta a las comunidades por parte del Gobierno no se hayan actualizado este año, tal y como se comprometió en un principio el Ministerio de Hacienda. La respuesta desde La Moncloa fue culpar al bloqueo político y señalar incluso al PP como corresponsable de esta situación. Andalucía ha cifrado en unos 400 millones de euros la merma de ingresos por la falta de actualización de las entregas a cuenta, y Galicia, en unos 200.

El presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, también urgió el martes la formación de Gobierno en España y a poner en marcha el debate por un nuevo de modelo de financiación, ya que de lo contrario los gobiernos autonómicos podrían verse abocados a aplicar recortes.