«Cieza era el pueblo que más esparto manufacturaba en el siglo XX»

María Cano Verdejo. / lv
María Cano Verdejo. / lv

María Cano Verdejo, técnica en eficiencia energética y energías renovables, prepara el Tercer Encuentro Nacional sobre la Cultura del Esparto en Cieza

MINERVA PIÑERO

«Yo crecí en el Club Atalaya y entre sus gentes», cuenta María Cano Verdejo (Cieza, 1982). Cercana, como se muestra, esta joven reivindica la cultura del secano y el uso del esparto. Técnica en eficiencia energética y energías renovables, sustituye las bolsas de plástico por su capaza de esparto, la planta que utiliza para confeccionar colgantes y pendientes, entre otros fines. Mientras trabaja en una empresa de bioconstrucción, prepara el Tercer Encuentro Nacional sobre la Cultura del Esparto, un hondo homenaje que el Museo del Esparto de Cieza acogerá desde mañana hasta el domingo.

-¿Qué papel jugó el esparto en el siglo XX?

-Cieza fue el pueblo que más esparto manufacturaba en España; destacó mucho en la fabricación de cordelería. Todas las actividades que hemos organizado van dedicadas a los hombres, niños y mujeres que fueron 'arrancaores' en el monte, 'picaoras', 'rastrillaoras' en los cobertizos , 'hilaores', estropajeras...

-¿En qué condiciones trabajaban quienes se dedicaban a estos oficios?

-Las condiciones laborales eran las que eran, esclavitud y miseria, pero el esparto ha evitado que la gente pase mucha hambre. Las familias pudieron sobrevivir, comer, adquirir sus casas. Los ciezanos hicieron un sobreesfuerzo que ha sido menospreciado históricamente.

-¿Con cuántos espartizales cuenta Cieza?

-Tenemos catorce kilómetros lineales, el espartizal más grande en Europa. En algunas zonas se cortan, cómo no, por las autovías. En Granada también hay muchos, pero se encuentran más segregados

-¿Cuándo nació la cultura del esparto en su municipio?

-Es milenaria, aunque Cieza destacó mucho gracias a esta planta durante el siglo pasado. En 1931 se celebró el primer y único congreso de la industria espartera. Y de ese congreso nació el primer convenio colectivo de esa industria

-¿Y cuándo decayó?

-En los años sesenta, por la llegada del petróleo, el asesino, y de las fibras sintéticas. Además, entraron las aguas del trasvase y se apostó por la agricultura, mientras el esparto moría.

-¿Qué usos de esta fibra natural recuperaría?

-Yo invitaría a la gente a reflexionar. Ahora que no sabemos cómo librarnos de los plásticos, que no paramos de destrozar los recursos naturales y nos empeñamos en reponerlo todo a través de las tecnologías, reivindicaría en esta Región, caracterizada por ser árida, la cultura del secano, su potencia y la austeridad como esencia de la calidad de vida. Y hablo de austeridad, no de recortes. Nos hemos desprendido del pasado, hemos olvidado que la Región salió a flote gracias a la seda y al esparto.

-¿Dónde se celebraron las primeras ediciones de este encuentro nacional?

-En Albacete, donde la Universidad Popular lleva años trabajando para proteger la cultura del esparto, y en Águilas. Actualmente, además, existe una candidatura conjunta entre España, Marruecos, Argelia y Túnez para recuperar y salvaguardar el esparto como patrimonio cultural y paisajístico, impulsada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. El fin es que la Unesco lo declare Patrimonio Cultural Inmaterial a preservar. Estos encuentros nacionales en torno al esparto comenzaron en 2014, cuando el Instituto del Patrimonio Cultural de España realizó un estudio específico sobre la materia, que consideró que Cieza era el enclave más importante por su vinculación con la fibra y por haber sido el primer pueblo manufacturero de España entre los años 50-60. El estudio culminó con la publicación en 2016 del Plan de Salvaguarda de la Cultura del Esparto.

-¿Qué actividades realizarán este año en el Museo del Esparto?

-Demostraciones del rastrillado tradicional y mecánico, exposiciones de obras de esparto... Las actividades se van a realizar en las instalaciones del Club Atalaya, excepto el domingo. Ese día realizaremos visitas técnicas a una empresa que sigue trabajando el esparto. También hemos realizado cinco publicaciones, como el ensayo 'El mundo espartero en Cieza: un pasado concluido, un presente que recuerda'

-¿Qué persigue?

-La protección de la planta y de los espartizales. En Cieza, desde que se jubiló el último guarda de monte, nadie los cuida. Él se encargaba de indicar a las empresas en qué lomas había que recoger el esparto en cada época.

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