Un carnaval a contrarreloj

Una carnavalera se prueba un vestido en el taller de Toni./
Una carnavalera se prueba un vestido en el taller de Toni.

Las peñas ultiman los preparativos en los talleres hasta altas horas de la madrugada para tenerlo todo listo

JUAN RUIZ PALACIOSÁGUILAS

En el taller de Toni hay muchas telas, prendas coloridas y trajes casi terminados. Se notan las prisas, pues las modistas no dan abasto a coser algunos de los trajes que lucirán los carnavaleros en su fiesta más importante. Aún así, el humor no se pierde, por muchas horas que haya que trabajar, porque ver a los aguileños llenando las calles de color no tendrá precio. «Estas semanas previas solemos salir de aquí sobre las dos de la madrugada, y volvemos al día siguiente a las nueve de la mañana. No podemos parar ni un minuto», confiesa María de los Ángeles Ruiz, una de las modistas del taller.

El Carnaval llega este año temprano y las prisas se echan encima para las peñas. Porque lo único que importa es que todo esté perfectamente listo para que la fiesta internacional de Águilas salga a pedir de boca. «Estos días son de mucho estrés. Además, trasnochamos. Hay que tener en cuenta que este año confeccionamos el vestido de la Musa -Ana María Molina, de la peña Ipanema-, el cual lleva mucho trabajo. Y hacemos los trajes del cuerpo de baile y de otras peñas del Carnaval», cuenta Ruiz, sin dejar de currar ni un segundo. Añade que «cada jornada nos estamos marchando muy tarde, pero es que los fines de semana es peor».

Sin lugar a dudas, lo que peor llevan los sastres aguileños en esta época es la falta de sueño. «Vamos reventadas, pero contentas. Los trajes que terminamos aquí están ya para ponérselos y desfilar, es decir, no hay que coser ni hacerles nada, por lo que hacemos todo el trabajo», explica.

Pero no todas las peñas encargan los vestidos a sastrerías. Nuevo Ritmo, formación a la que pertenece este año Doña Cuaresma, Inmaculada Lorenzo, confecciona sus trajes en un pequeño taller que tiene Joaquín García, otro de los miembros. «Allí echa una mano todo el que puede, y la verdad es que estas semanas son bastante estresantes para todos. Joaquín recibe ayuda de las demás personas de la peña», asegura Lorenzo, quien confirma, sin embargo, que su vestido lo está confeccionando el sastre Salvador Hernández.

Sobre los 2.000 euros

Para los carnavaleros, «lo bueno que tienen los preparativos es que cuando menos te lo esperas llega el primer desfile del Carnaval, y ese es el momento más deseado». De hecho, la Musa 2016 sostiene que «de lo que realmente tenemos ganas es de salir ya a escena y disfrutar».

Explica, asimismo, que «estas fechas son malas, porque se nos pega el tiempo. Por muy temprano que empecemos a trabajar, siempre salen cosas a última hora que uno no se espera. Al final hay muchos imprevistos». El precio que suele costar un traje para desfilar en el Carnaval de Águilas oscila entre los 1.000 y los 2.000 euros, dependiendo los arreglos que lleve. La Musa 2016 asegura con ilusión que durante los desfiles lucirá «un vestido que vale más de 2.000 euros y que creo que va a sorprender mucho al público, porque es muy espectacular».

Los carnavaleros están «hasta arriba» estas últimas semanas. De hecho, las personas que no están en los talleres, se dedican a poner a punto las carrozas o a ensayar las coreografías y los bailes de los desfiles. «No paramos ni un día, pero merece la pena. Lo importante es que vivamos un Carnaval por todo lo alto, como se merece», cuentan los aguileños, con ilusión y muchas ganas de fiesta.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos