Baloncesto | Liga Endesa

El UCAM CB sigue haciendo agua en Zaragoza

Booker tira a canasta frente a un jugador del Tecnyconta Zaragoza./ACBPhoto
Booker tira a canasta frente a un jugador del Tecnyconta Zaragoza. / ACBPhoto

Los murcianos continúan en caída libre siendo derrotados claramente desde el mismo salto inicial y con cada vez peores sensaciones

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Tras quince jornadas el UCAM acumula el doble de derrotas que de victorias. Y en varias de ellas le han pintado la cara, como hoy en Zaragoza. El primer objetivo del que se hablaba antes de empezar la temporada, la Copa del Rey, es inaccesible matemáticamente a dos jornadas de terminar la primera vuelta y se sitúa a cuatro de distancia. Un objetivo que hace un mes invitaba a soñar con él y que en tres semanas suena a broma después de, sobre todo, las dos derrotas que cerraron y abrieron el año en el Palacio de los Deportes ante el Joventut y el Estudiantes. Dos golpes muy duros en lo anímico que han presentado hoy en Zaragoza a un equipo sin alma, donde en ningún momento hubo partido y donde se continúa haciendo más que evidente la falta de conexión entre el entrenador y sus jugadores, donde aunque algunos como Booker quieran maquillar sus números con su equipo desahuciado no podrán tapar lo mediocre de su temporada.

88 Tecnyconta Zaragoza

McCalebb (9), Seibutis (14), Okoye (29), Radovic (8) y Vázquez (5) –quinteto titular- Justiz (7), Martín (4), Berhanemeskel (3), Santana (0), Alocén (9), Urdiain (0) y Martí (0).

68 UCAM Murcia CB

Kloof (4), Oleson (0), Rojas (2), Soko (7) y Delía (3) –quinteto titular- Durán, Urtasun (2), Rudez (6), Cate (3), Tumba (6), Booker (24) y Doyle (11).

Parciales:
31-14, 12-13 (43-27), 18-17 (61-44) y 27-24 (88-68).
Árbitros:
Antonio Conde, José Ramón García Ortiz y Alfonso Olivares.
Incidencias:
Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, 7.053 espectadores. 15ª jornada de la Liga Endesa.

Hablar de orgullo y de trabajo siempre está muy bien. Pero cuando no va acompañado del buen hacer, su resultado es perecedero y la fecha de caducidad se adelanta. Este no hizo acto de aparición en el Príncipe Felipe y de ahí el 31-14 del primer cuarto, un marcador que disfrazaba a los murcianos de 'sparring' y no de lo que cabría esperar de un equipo herido en su orgullo. Pedía «amor propio» Juárez en un tiempo muerto en medio de la precoz tormenta, pero el equipo no cree en su mensaje. Tiros totalmente abiertos y ventajas sin necesidad de bloqueo alguno explicaban el 12/14 en tiros de campo de un Tecnyconta donde Okoye ya había metido tres de sus ocho triples.

Más de treinta puntos encajados para abrir un partido no son de recibo, no al menos si no van acompañados de un ataque al nivel requerido. Con el camino hacia la victoria más que marcado para los locales, un Booker que parece más cómodo cuanto menos hay en juego entraba dándole otra cara su equipo, que también encontraba premio en algunos tiros liberados que el equipo de Fisac concedía, arriesgando mucho con ayudas desde el lado fuerte, pero que sin duda valían para superar ampliamente en intensidad a los de Juárez.

El 31-14 de un primer cuarto donde solo un equipo demostró actitud y aptitud marcó el resto del choque

El UCAM, en esta caída libre en la que anda inmerso, también ha perdido frescura en el ataque. Quedaba demostrado cuando los de Zaragoza pasaban a defender en zona, donde las ventajas se generan por buenas lecturas, compensando así los locales su falta de acierto hasta la vuelta a cancha de Okoye, que anotaba otros tres triples en un lapso de tiempo inferior a dos minutos. Pasaban veinte minutos y el UCAM no entraba en el partido, desaprovechando la momentánea apatía local en ataque (43-27).

No se podía decir que el UCAM no probara cosas distintas. En los minutos que compartieron presencia en pista Urtasun y Booker fue el nacional quien ejerciera de base, una posición que tampoco es la suya. Pero sin espíritu cualquier experimento estaba condenado al fracaso.

Algo debe haber dejado de funcionar en este equipo para que otra vez el paso por vestuarios, en lugar de revitalizar, pareciera condenar aún más a un UCAM que en ningún momento invitó a pensar que se metería en el partido. Y es que otra vez el equipo zaragozano encontraba canastas demasiado fáciles, que venían en buena parte por demérito de la defensa murciana, con una baja intensidad que provocaba muchos despistes. El séptimo triple de Okoye llamaba al tiempo muerto de Juárez (57-33, minuto 25), logrando contener un poco la herida abierta, y aunque se terminaba el tercer cuarto con un parcial de 1-9, este no hacía saltar ninguna alarma (61-44).

Una máxima diferencia de treinta puntos

Nadie en Zaragoza parecía inquieto por este oasis de buen juego visitante, pero lo que es difícil de entender es que en un equipo necesitado de optimismo este no valiera para poner más corazón en el partido. En solo tres minutos de último cuarto el Tecnyconta había anotado ya doce puntos, con jugadas tan significativas como un triple de Seibutis tras bote en el que su primera idea no fue lanzar pero se animó a ello viendo que nadie le defendía.

Stan Okoye anotó ocho triples de nueve intentos, una efectividad a la que contribuyó la floja defensa murciana

Sin actitud defensiva tampoco había aptitud en el ataque, y a la nueva brecha abierta por Seibutis se apuntaba ahora Alocén, que con 18 años sacaba los colores en la posición de base a Booker y Kloof, hoy en un mal día, y dos tiros libre suyos ponían 30 puntos de ventaja (82-52, minuto 37).

Lo fácil que había sido todo para los locales desde el primer minuto inyectó de confianza hasta a los menos habituales, los encargados de poner la máxima diferencia. Paradójicamente, fue entonces cuando Askia Booker más cómodo se sintió, anotando la mitad de sus puntos en los tres últimos minutos del partido. Un maquillaje que recuerda al jugador del año pasado en el Betis, que mientras su equipo va a la deriva sin rumbo él acumula estadísticas individuales. Doyle, que en las últimas semanas no anda especialmente fino, anotó ocho de sus once puntos en este último cuarto.

Booker anotó la mitad de sus puntos en los tres últimos minutos, maquillando el marcador pero no su temporada

La diferencia de veinte puntos con que terminó el choque ni siquiera basta para edulcorar el vulgar partido del UCAM, que suma cuatro derrotas seguidas, las tres últimas de manera especialmente dolorosa. Juárez queda así muy tocado en su puesto con su equipo bordeando los puestos de descenso.