Un Romeo de Murcia en 'West Side Story'

Javier Ariano, que interpreta a Tony, junto a la actriz Talía del Val, que da vida a María. / Som Produce
Javier Ariano, que interpreta a Tony, junto a la actriz Talía del Val, que da vida a María. / Som Produce

Javier Ariano protagoniza la primera versión original del musical, desde hoy en el Teatro Calderón de Madrid

ANTONIO RIVERA MADRID

Uno de los musicales que ansiaba ver en España Federico Barrios -encargado también de revisar la coreografía original de Jerome Robbins- era 'West Side Story'. Ahora son sus manos las que moldean, de nuevo, la arcilla que dejó el equipo creativo original hace más medio siglo. Tampoco esperaba verse inmerso en este proyecto el actor murciano Javier Ariano, que encarna a Tony, el Romeo neoyorquino, cuando hace unos cinco años tuvo que examinarse de 'María', una de las canciones estrella del montaje, en la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD) de Murcia, donde se formó en Interpretación Musical.

«Es algo que jamás me habría imaginado», recuerda el actor en Madrid en una conversación con 'La Verdad' antes del estreno nacional. «No había vuelto a cantarla nunca hasta que llegó este momento. Fue entonces cuando conocí el musical y la película. El personaje de Tony me encantó, y fue una de esas veces que piensas: 'Me gustaría hacer ese personaje algún día', y jamás se te pasa por la cabeza que llegue a ser real». Pero sucedió.

Ariano, que ya había trabajado en espectáculos como 'Hey Boy, Hey Girl' y 'La bella durmiente' y había recorrido más de 30 ciudades españolas con la gira del montaje 'La edad de la ira', consiguió un hueco entre más 2.000 candidatos a las audiciones. A esos pocos elegidos les esperaban después tres meses de intenso trabajo en el Teatro Calderón para poner a punto una obra construida desde la reverencia a las coreografías originales de Jerome Robbins, que oscilan entre momentos frenéticos con decenas de bailarines sobre el escenario y los más tiernos encuentros entre los protagonistas de la tragedia. Le acompañan también en el montaje la murciana Angie Alcázar, que ha participado en 'Mamma Mia' o 'La familia Addams', y Carlos Seguí ('Don Juan Tenorio'), alicantino que se desplazó a Murcia a los 12 años y se formó también en la Escuela de Arte Dramático de la Región de Murcia.

Lucha por el amor

Cuando el murciano habla de Tony -y de 'su' Tony-, lo piensa como Romeo, como un personaje «universal, que no se pasa nunca», y que «lucha por el amor hasta el final». Aunque él evita revelar el desenlace, el puerto al que arriba la historia de Tony y María es ya más que conocido. En una trama plagada de deseos de venganza, presagios y otros elementos de la tragedia clásica, resulta difícil imaginar un final diferente. «La gente necesita ver, reflejada en la obra, una realidad que aún sigue vigente», señala el actor. «No ha hecho falta actualizar mucho la obra, por desgracia, porque lo que se cuenta en esta historia de hace 61 años sigue vigente hoy, y la gente lo va a identificar. Hablamos de machismo, de racismo... Está bien venir al teatro y llevarse una reflexión».

Descendemos en una vista de pájaro sobre la jungla de asfalto del Upper West Side, en la ciudad de Nueva York. La música se abre paso hacia los oídos con delicadeza. Pero, justo entonces, unos chasquidos perturban la quietud de unas instalaciones deportivas de este barrio de Manhattan. Chasquidos que emulan el latir de los corazones salvajes, indomables, de los Jets, pandilleros de ascendencia polaca pero 'americanos' como el que más. Los Sharks, banda de puertorriqueños asentados en la metrópoli estadounidense, se enfrentan a ellos por el control del territorio.

Los Jets y los Sharks

¿A quién no le es familiar? La de 'West Side Story' es una historia una y mil veces repetida. Numerosas obras de nuestro imaginario cultural, al igual que el filme de Robert Wise, han adaptado el relato casi fundacional de Shakespeare, el amor imposible de Romeo y Julieta, a otros tiempos y lugares. Pero la tragedia de Tony, líder de los Jets, y María, hermana del cabecilla de los Sharks, es quizá la más reconocida.

El mito nació, sin embargo, sobre las tablas del Winter Garden Theatre de Broadway en el año 1957, como el que se convertiría en uno de los mayores exponentes del teatro musical de todos los tiempos. A partir de hoy, el Teatro Calderón de Madrid acoge una versión en castellano de ese montaje original íntegro por primera vez en España, apenas un mes después del centenario del nacimiento de Leonard Bernstein, el compositor de la inolvidable partitura del espectáculo.

'West Side Story' ha recibido todos los premios existentes en el ámbito del teatro musical, y su versión cinematográfica fue galardonada en diez categorías de los premios Oscar. Solo queda preguntarse, entonces, qué hay después de esto. «Espero que mucho más trabajo», contesta decidido Ariano. Es evidente que el valor que el actor da a la cruzada de su protagonista por un amor libre de prejuicios y condiciones bebe directamente de su visión del teatro: después de 'West Side Story' quiere «seguir peleando, con la cultura y el teatro como armas, contra todo lo que se opone a una sociedad sana y libre».

«Siempre echo de menos Murcia, es imposible no hacerlo»

Sentado sobre el apoyabrazos de una de las butacas del -todavía- vacío Teatro Calderón, donde conversa con 'La Verdad', y con las pinzas que sujetan un flequillo de los años 50 en su sitio colgando sobre la frente, Javier Ariano reflexiona sobre las perspectivas desde las que se puede mirar a estos pandilleros del musical: «Creo que todos hemos tenido algún momento de hacer perrerías como ellos. Quizá se busca, además, un lugar donde sentirte parte de algo». Este hijo pródigo de la Región, que se desplazó a Madrid para continuar su carrera con 22 años, pasó su infancia en el barrio murciano de Espinardo. «Siempre echo de menos Murcia, es imposible no hacerlo. Siempre que puedo, me escapo y me voy allí», cuenta.