Mucho calor, más tonterías

César García Granero
CÉSAR GARCÍA GRANERO

Pues andando la cosa se nos fue julio, días de vino, del vino del estío, que decía Ray Bradbury, aunque él hablaba de las mieles de la infancia y yo me quedo en este julio con menos miel y más calor que el suyo. Un julio que nos trajo temperaturas abracadabrantes, con récords históricos en Holanda, Bélgica, Francia e Inglaterra, donde ahora suda y manda un tipo al que allí llaman El Boris, un tipo charlotesco, al que algunos comparan con Trump, quien, por cierto, ha negado el cambio climático: «No me lo creo», dijo hace meses. Así, en cuatro palabras, proverbial y sentencioso, cual sabio nimbado por los dioses, en otra de sus bravuconadas que hace migas cientos de estudios que dicen lo contrario. El último, por cierto, atestigua que el calentamiento actual afecta al 98% del planeta y es el más intenso en 2.000 años. Bah, que no, chorradas.

Ay, nuestros queridos políticos, gente que rige nuestros hilos y a quien, por tanto, deberíamos suponer honorados por más virtudes que el resto. Vamos, lo mejor de cada casa. Pero vean esta otra frase de Bolsonaro, para quien la deforestación amazónica es, cual Trump con el cambio, otra patraña: «Solo los veganos que comen vegetales están preocupados por la cuestión ambiental», ha dicho el presidente de Brasil. La verdad, yo no creo que sean tan tontos. Estas bufonadas no muestran su estupidez, sino su malicia: son fuegos de artificio, una forma altisonante de disfrazar los intereses económicos de sus amigos y, por afinidad, los suyos. Pero joder, me acuerdo de una frase magistral de Manuel Alcántara cuando los talibanes hicieron papilla los budas de Bamiyán: «Quizá nunca hubiera ido a verlos, pero era bonito saber que estaban ahí». Era así o parecida y a mí me pasa igual con el Amazonas: igual nunca vaya a verlo, pero me gusta que esté ahí.

Yo les recomiendo unos días en Magaluf, y un poquito de 'balconing', que se lleva mucho estos días, a ver si alguno se rompe, si no la crisma, sí la boca. Si ellos callan, la humanidad suda, y más estos días, pero gana.