Volando va, volando viene

Sonia Reverte, con su ninfa papillera. / Vicente vicéns / agm
Sonia Reverte, con su ninfa papillera. / Vicente vicéns / agm

La bióloga murciana Sonia Reverte es la dueña de 'Plumitas', una ninfa papillera recién nacida que ha enamorado a los pequeños y mayores de una familia que es todo corazón

FERNANDO PERALS

Acaba de salir del cascarón. Rompió el huevo no hace más de dos meses. Con aún ínfimo uso de razón y las plumas a medio salir, aterrizó en el hogar donde más libre se podía sentir. Su pequeña jaula permanece abierta todo el día. Entra y sale cuando le viene en gana. Y ha enamorado a los pequeños y mayores de una familia que es todo corazón. La bióloga murciana Sonia Reverte es la dueña de 'Plumitas', una ninfa papillera recién nacida. Papilleras son las aves que han sido criadas a mano, a base de papilla desde que nacen. Esta se convirtió en el ojito derecho de la familia con solo 14 días de vida.

Ficha

Nombre
'Plumitas'
Raza
Ninfa papillera
Edad
2 meses

«Se la regalé a mi hijo por las notas. Él tuvo un pájaro anteriormente. Cuando tenía dos años le abrió la puerta y se escapó porque no lo habíamos cuidado nosotros. Siempre hemos querido tener a los pájaros en libertad, no nos gusta que estén encerrados. 'Plumitas' llegó desplumada, parecía un pollo asado. La criamos desde bebé y podemos tenerla suelta. Vino en un mal momento de mi vida y lo cambió todo».

Fue rescatada de un criadero y, desde entonces, Sonia la atiende con un tratamiento basado en antibiótico y papilla que llega hasta su interior por medio de una jeringuilla. Utensilio que al ave no le gusta ver ni en pintura: «Cuando me ve llegar vuela como una loca. Se pone histérica». El pájaro no abandona a su dueña ni en los peores momentos. Cuando los dos niños de Sonia no están en casa, la soledad no se atreve a aparecer porque la mascota la fulmina de un plumazo, con esas que le están empezando a nacer: «Es muy cariñosa. Me quiere mucho. Es como un hijo más. No deja que me sienta sola».

El ave sobrevuela la casa eligiendo el mejor destino donde aparcar sus patas. Casi siempre son los hombros de Sonia. Pero hay un lugar exclusivo encima de un ser no menos especial donde a 'Plumitas' le gusta descansar de sus acrobacias por el aire: «En casa tenemos un perro que se llama 'Homer' y que rescatamos de una perrera hace nueve años. Está celoso del pájaro. Lo mira raro. A veces se posa encima de él y, como tiene las uñas muy largas, a los pocos minutos nos mira diciendo: 'Quitadme esto de encima ya que me está pinchando'. En el fondo se quieren».

Adora que le acaricien la cabeza. Vuela directa hacia un grifo cuando alguno de los de la vivienda están abiertos para darse un remojón. Sin embargo, 'Plumitas' se ha convertido recientemente en profesora de 'fitness': «El otro día estaba haciendo abdominales. Se salió de la jaula, se puso encima de mi barriga y allí estaba, controlándome mientras yo subía y bajaba. Vaya pájara».