Hasta que la muerte los separe

Hasta que la muerte los separe
LV

FERNANDO PERALS

Es artista. Plasma sus emociones en un cuadro. Y luego en otro. Y así hasta que da un giro en sus creaciones para pintar a alguien muy especial que posa frente a ella como lo haría un auténtico modelo. La pintora Lorena Cabrera es la dueña de 'Travis', un perro vagabundo y de cuatro años de edad que encontró junto a la creadora su lugar en el mundo. El animal y su dueña eligieron la siempre especial época de la Navidad para unir sus vidas: «Un día vi por Facebook un montón de cachorros que había encontrado Protección civil de Totana. Nosotros siempre habíamos querido tener un perro. Pensé que no había mejor momento para dar el paso. Además, así, acogíamos a un animal que se encontraba en la calle. Fui, vi a todos los cachorros que estaban allí y me dio mucha pena. Cogí a 'Travis'. Era el más hiperactivo de todos. Me di cuenta de que era inteligente y avispado. Se llevaba bien con todos los perros. Llenó todo de alegría».

El animal no deja sola a Lorena. Nunca. En casa es su sombra. En el estudio de trabajo, su mano derecha. Es el protagonista de algún que otro lienzo de la murciana. «Es mi compañero de vida», resalta la pintora. 'Travis' lleva el apellido Cabrera bien interiorizado. Vino como anillo al dedo a una familia que lo tiene en lo más alto de un pedestal. La mascota está tan integrada que a veces olvida su raza animal y ejerce como si no fuera tal: «Hace un mes se casó mi hermana y fue el perro el encargado de llevar los anillos al altar. Hizo de paje de boda. Fue precioso».

Su mayor virtud y su único defecto coinciden. Es demasiado cariñoso. Se pasa de la raya dando amor a los que se encuentra por primera vez dando un paseo. Y cuenta con una manía que, seguramente, todos mantendríamos si pasáramos de humanos a perros: «Es muy fácil encariñarte de 'Travis'. Le pasa a todo el mundo. Vas por la calle y adora saludar. No suele ladrar, pero tiene la manía de hacerlo cuando le despiertan de la siesta».

Cualquiera necesita de un hecho, de un momento certero, para palpar los sentimientos que alguien florece en ti. Una larga aventura y una ausencia dolorosa bastaron para que Lorena y los suyos se percataran de que 'Travis' había llegado para quedarse: «Un verano me fui dos meses de viaje. Cuando volví estaba reventada y solo quería dormir. El perro desapareció. Estuvo perdido durante bastante tiempo. Percibí que había notado que pasé de él y quiso irse. Lo pasamos muy mal. Valió para darnos cuenta de lo que significaba para la familia y cuánto cariño le habíamos cogido en tan poco tiempo».

Ficha

Nombre
Travis
Raza
Desconocida
Edad
4 años