Oveja por fuera, perra por dentro

Oveja por fuera, perra por dentro
Alfonso Durán / AGM

FERNANDO PERALS

Parecía un peluche. Estaba junto a varios de ellos. Pero se movía. Tenía vida propia. Incluso nombre, ya que había sido bautizada como 'Lara'. Es la perra de raza mestiza y cinco años de edad del pediatra José Luis Valdés. La hija del doctor, Carlota, sin permiso alguno de su padre, acogió al pequeño animal en 2014 y lo metió en casa sin que nadie tuviera constancia: «Le comentaron a mi hija que había una perra que estaba en la huerta y la iban a sacrificar. Le dio pena y la trajo a casa sin preguntarnos. Un día nos llevó a su habitación, nos enseñó el cesto de peluches y vimos que uno se movía. Resultó ser 'Lara'. Mis hijos dijeron que se iban a encargar de ella pero al final nos ha tocado a mi mujer y a mí. Yo no quería tener perros porque después les coges tanto cariño que cuando fallecen lo pasas mal. No quería pasar de nuevo por esa circunstancia, pero ahora estamos encantados con ella».

Es una más junto a José Luis y los suyos. Es la alegría del hogar. A su dueño se le cae la baba al hablar de su mascota. No encuentra defectos en ella por mucho que rebusque. «Es perfecta. Es cariñosa y sociable. Le encantan los niños. A veces vamos por la calle, ve a un grupo de señoras mayores hablando, se mete en el círculo y se tumba con ellas. Es muy dócil. Es un miembro más de la familia. Nos da muchas alegrías. Da satisfacción tenerla en casa. Siempre te hace compañía. Es muy inteligente. Lo entiende todo. Parece un ser humano. Solo le falta hablar».

'Lara' sufre hipotiroidismo. Se encuentra en tratamiento y su peso es mayor de lo que debería. Está gorda y la gente la confunde por la calle con una oveja. A pesar de esta afección, a la mascota no le gusta cerrar el pico y es una amante de la gastronomía murciana: «Le vuelve loca el pastel de carne. Si ve a alguien comiéndose uno se puede tirar a por él. Adora la salchicha seca. Le chiflan las pipas, se las come como si fuera un papagallo. Menos las cabezas de las gambas, le gusta todo».

Tiene el paseo por el centro de Murcia como principal divertimento. El animal disfruta sobre todo en el jardín de la Glorieta comiendo hierba y bebiendo de la fuente. En una de estas caminatas, 'Lara' fue protagonista de un suceso que acabó convirtiéndose en milagro: «La atropelló una furgoneta cuando tenía apenas unos meses. El vehículo pasó por encima de ella. Nosotros solo escuchamos los gritos de la perra. Era tan pequeña que tuvo la suerte de que no se dio con los bajos de la furgoneta ni la pisó la rueda. No se hizo nada. Desde entonces, no se despega de su dueño para nada».

Ficha

Nombre
Lara
Raza
Mestiza
Edad
5 años