'Misha': la pequeña tigresa

'Misha': la pequeña tigresa

El editor de Newcastle ediciones Javier Castro tiene una gata campestre de 7 años

FERNANDO PERALS

Javier Castro, editor de Newcastle ediciones, tiene dos grandes amores: los libros y 'Misha'. Cuando aparca la infinidad de novelas que le rodean disfruta de una gata de campo que entró en casa en 2012 y que cambió la dinámica en la vida de su dueño. Y es así porque este siempre había tenido perros, sobre todo en su adolescencia, pero un día que navegaba por Facebook se enamoró de una camada de gatos, y en especial de una de ellos: «Vi la imagen de los cachorros de una amiga que buscaban familia. Me gustaron mucho y adopté a una. Cuando miré su cara tenía claro que iba a ser ella. Me decidí sin pensarlo mucho».

Esta mascota, que ahora tiene siete años, llenó de paz la vida de su dueño. Modificó su día a día y hasta su forma de ser. «Su cariño y compañía no se pueden expresar con palabras. Me dio una lección de vida brutal. Te aporta tranquilidad. Para mí fue algo muy relajante. Cuando tienes un animal, te vuelves más sensible y tolerante con las cosas de los demás. Te das cuenta de que la vida es muy dura. De entrada, a mí me quitó de comer carne, porque cuando ves a un gato es muy parecido a un conejo o un cordero. Por eso, la idea de comerme a mi gata me espanta», confiesa Javier.

La cultura y Javier Castro caminan de la mano desde hace muchos años. Pero esta travesía no sería la misma sin la presencia de 'Misha'. Su amo asegura que todos los proyectos los lleva a cabo con ella y que por eso «es responsable de mis éxitos y errores». La gata gestiona bien su vida laboral. Su dueño, y 'jefe', sabe de la importancia de las redes sociales en el día a día y no quiere que su pilar fundamental se quede fuera de ellas: «Tiene su perfil de Facebook, habla conmigo, nos reímos, y cuando quiero criticar a alguien la que lo hace es ella. Utilizo a la gata para aquellas cosas de humor y simpatía. Me hago fotos con ella y las subo a las redes porque es más guapa que yo. La tengo explotada laboralmente. Tengo a la gata como colaboradora y es algo muy literario. Utilizo a 'Misha' como una pantalla de humor para quitarle importancia a las cosas».

Es la reina de la casa. Es pija para comer, ya que no se alimenta de cualquier pienso. Para Javier es un familiar más que le ha robado el corazón y que no podrá jamás ser sustituido: «'Misha' ya me entierra. El gato es un animal con el que disfrutas tan solo viéndolo dormir. La belleza de este animal es alucinante. Ya lo decía Borges: 'Dios inventó al gato para que pudiéramos acariciar a un tigre, aunque fuera algo más pequeño'».