Un trío calavera entrañable

Belén Orta, con sus mascotas./ pablo sánchez / agm
Belén Orta, con sus mascotas. / pablo sánchez / agm

El arte de Belén Orta no solo habita en su taller, sino también en casa, donde el orden y la inspiración lo añaden en pequeñas y valiosas dosis tres individuos un tanto especiales: 'Drako', 'Naranja' y 'Calcetines'

FERNANDO PERALS

El talento viene de serie con ella. Talla, modela y trabaja con un sinfín de elementos para dar como resultado obras maestras que son contempladas poco después. Pero el arte no solo habita en su taller, sino también en casa, donde el orden y la inspiración lo añaden en pequeñas y valiosas dosis tres individuos un tanto especiales. La escultora Belén Orta es la dueña de 'Drako', 'Naranja' y 'Calcetines'.

El primero de ellos es un perro de raza beagle, está a punto de cumplir ocho años, y llegó por insistencia del marido y la hija de la artista. Los otros son dos gatos hermanos, de cinco años de edad, que enamoraron a sus dueños a través de una foto y estos no dudaron en rodearles de una familia de cuyo corazón se han adueñado.

Ficha

Nombres
'Drako', 'Naranja' y 'Calcetines'
Raza
'Drako': beagle, 'Naranja' y 'Calcetines': callejeros
Edades
'Drako': 8 años, 'Naranja' y 'Calcetines': 5 años

«'Drako' fue un regalo de Reyes Magos. Lo escondí la noche antes en mi taller. Era un peluche. Tenía un mes. Cuando el 6 de enero bajaron las escaleras de la casa y vieron al animal se volvieron locos. Mi hija se puso a llorar. Fue un momento precioso. Los gatos llegaron después, a través de una mujer que tuvo una camada y no podía quedarse con estos dos. Al principio dudamos un poco por la convivencia. Nos los trajimos para ver cómo se llevaban y nos sorprendió para bien. 'Drako' hizo de padre de 'Naranja' y 'Calcetines' y ahora es el jefe de la manada».

Tozudo, un juguetón incansable y un poco rebelde, ya que a veces se come los calcetines y su dueña tiene que mandarlo «al rincón de pensar». Así es el perro de Belén, que desde hace dos años está enfermo de leishmaniosis. Mantiene un tratamiento parecido al de un enfermo crónico. Le ha hecho envejecer un tanto más rápido e, incluso, le han salido canas, algo a lo que su dueña resta importancia: «Mi marido y yo también tenemos algún que otro pelo blanco. ¿No dicen que las mascotas deben parecerse a sus dueños? Pues ya está», asegura entre risas.

Pero 'Drako' no es el único en pasar por la enfermería, puesto que la valentía de 'Calcetines' le ha jugado una mala pasada al felino: «Me dijeron que se había echado una novia y estuvo desaparecido unos días. Al cabo de un tiempo volvió con la cabeza y la oreja marcada por unos dientes y el cuello desgarrado, probablemente por un perro. Es muy chulo y a veces se enfrenta a ellos».

El trío calavera pasea unido junto a sus amos todos los días. El monte es el escenario de una postal idílica que muchos viandantes se quedan observando perplejos: «Salimos toda la familia con las tres mascotas y hay gente que ya nos conoce porque es algo que no se ve en todos sitios».

Los tres animales inundaron de alegría e ilusión un hogar que ahora no se entiende sin ellos. 'Drako' es el patriarca. No deja que les falte de nada a 'Naranja' y 'Calcetines'. Hasta tal punto, que en los inicios de este trío los dueños vivieron momentos muy divertidos: «El perro los cuida como si fueran sus hijos. De pequeños, 'Drako' les limpiaba el culo con un lametón y les daba la vuelta. Hacían una voltereta y los gatos iban detrás de él buscando repetir la jugada. Parecían masocas. Se lo pasaban de cine».

Belén compagina el arte con una vida muy animal. Sale del taller de camino a casa con una sonrisa de oreja a oreja porque sabe que le esperan tres pequeños 'monstruos' con ganas de dar y recibir amor. Tres fieras que no son las únicas en su vida, pero que no tendrán más compañía: «No quiero más animales, por favor. Que además de estos tres, tengo dos hijos y un marido que también me dan su trabajo. Con estos es suficiente. Virgencita, que me quede como estoy».