La sevillana Anabel Rodríguez se come el Melón de Oro

Anabel Rodríguez, ganadora del Melón de Oro de Lo Ferro./Festival de Lo Ferro
Anabel Rodríguez, ganadora del Melón de Oro de Lo Ferro. / Festival de Lo Ferro

La sevillana recibió un premio dotado con 12.000 euros, donado por Melones El Abuelo y la Peña Flamenca Melón de Oro

PATRICIO PEÑALVER

En una intensa y emocionante final en la que se contó hasta el último ay y se miró con lupa la puntuación de los cinco finalistas, al final, la ganadora del Melón de Oro, máximo galardón del festival, fue la sevillana de Los Palacios Anabel Rodríguez Rosado, quien recogió el premio, dotado con 12.000 euros y donados por Melones El Abuelo y la Peña Flamenca Melón de Oro, de manos del alcalde de Torre Pacheco Antonio León Garre, así como la insignia que le entregó el delegado del Gobierno, Francisco Jiménez, y el cheque por parte de Mariano Escudero, presidente de la peña Melón de Oro. En un instante, a la cantaora le pasaron a su niña de ocho meses, la tomó en brazos y, después, muy emocionada dijo: «No sé qué me cuesta más trabajo si hablar o cantar. Cuando a uno le pasan cosas en la vida aprende a valorar los pequeños detalles y este momento no se me va a olvidar en mi vida».

Los siguientes premios en importancia fueron: el premio Molino de Lo Ferro, a la ferreña mejor cantada, dotado con 5.000 euros, y que se fue para Badajoz de la mano de Emilio Chaparro Serrano, interpretando una letra clásica de Andrés Patón. Y en los restantes grupos de cantes: la toná de Eduardo Hidalgo se hizo acreedora del primer premio de Cantes Básicos; mientras que Juan Fuentes Pavón obtuvo el primer premio en Cantes de Levante, y la malagueña Rosi Campos Jaime conseguía el primer premio en Cantes Aflamencados, estos tres premios dotados con 2.000 euros.

Durante la velada, se le entregó la Medalla de Oro del Festival a la ciudad de Cádiz, que recogió la concejal de Patrimonio y Turismo del Ayuntamiento de Cádiz, Montemayor Mures, así como sendas insignias a la Peña Flamenca Juan Villar y a Maite Defruc, por su labor en la difusión de la cultura y el flamenco. Como cada año, el alcalde Antonio León Garre fue el encargado de clausurar esta cuadragésima edición del Festival Internacional de Cante Flamenco de Lo Ferro, incidiendo en la importancia del festival para la comarca y en el trabajo que la Peña Flamenca Melón de Oro realiza para mantener vivo el flamenco.

Mientras deliberaba el jurado, compuesto por Andrés Patón Flores, Nicolás Lozano Martínez, Salvador López Miñarro, Juan José Hernández López y Luis Nazaret, el broche de oro, una vez más, lo puso el Ballet Flamenco de Lo Ferro, con la dirección artística de María Dolores Ros y la música de Faustino Fernández, que cada año se supera en sus propuestas desde el clasicismo hasta las más contemporáneas, en esta ocasión con un espectáculo: 'Cinco, fueron cinco las Cervantas', trasgresor en su concepto, valiente, arriesgado, en el que cuenta y reivindica, con su dramaturgia, el papel de la mujer a lo largo de la historia y lo que significaron para Cervantes esas mujeres que interpretó excelentemente el cuerpo de baile, compuesto por Begoña Caravaca, Carmen Contreras, Elena Fernández, Lorena Jiménez, Mamen Baños, Mercedes Carrillo, Soraya Sánchez y Daniel Asís. En esa trilogía con temática feminista, el espectáculo no pretende otra cosa que realizar un retrato en movimiento sobre la España del siglo XVII, donde la corte y el clero tenían todo el protagonismo. 'Cinco, fueron cinco Las Cervantas', que convivieron con Cervantes en su etapa de Valladolid. Fueron las hermanas Magdalena y Andrea; Constanza, sobrina; Catalina, mujer, e Isabel, hija ilegítima del insigne poeta, escritor y dramaturgo don Miguel de Cervantes, mujeres que eligieron ser libres por lo que las llamaron despectivamente 'Las Cervantas'.

Un brillante espectáculo, dinámico y colorista, con tres escenas: 'La Corte: Folía y Jácara'; 'El Clero: Liviana y Taranto' y 'Las Cervantas: Alegrías, Marianas y Guajira', con la dramaturgia a cargo de Paz Martínez y la idea y coreografía, vestuario y dirección artística de María Dolores Ros. ¡Enhorabuena! Y enhorabuena también por contar con esos músicos y ese artista invitado, Guillermo Castro, musicólogo que es un lujo y que interpretó con la guitarra barroca unas folías y jácara, cuyas cadencias musicales tan bien conoce y de la que trata en su tesis doctoral. Un gran colofón el que puso el Ballet Flamenco de Lo Ferro, que fue correspondido con un público entregado y que aplaudió intensamente, como corresponde a un espectáculo bien medido y ejecutado con solvencia y precisión.

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