Pasión Vega ofrece un '40 quilates' muy flamenco

Pasión Vega y Diego del Morao, este sábado, durante su actuación en el Cante de las Minas. / Antonio Gil / AGM

La artista, que está celebrando sus 25 años de carrera en una gira mucho más personal, mostró su sensibilidad y el magnetismo que la caracteriza

LA VERDADMurcia

La cantante Pasión Vega fue la gran atracción de este sábado en el Cante de las Minas. Acompañada del guitarrista Diego del Morao, la artista ofreció una versión muy especial de su álbum 40 quilates, con el objetivo de darle un aire más flamenco. La malagueña, en declaraciones a la Fundación Cante de la Minas, aseguró que el flamenco siempre estuvo muy presente en su sello personal como cantante y que le alimenta cada día. Vega subrayó que el público de La Unión vive de manera muy apasionada la música y eso lo capta el artista, lo que convierte cada actuación en el antiguo Mercado Público en una experiencia mágica.

Tras 25 años de carrera, Vega es una artista que no pierde la ilusión por subirse a un escenario y mantenerse fiel a su línea. Dice, además, «no sentirse heredera de nadie», aunque reconoce que aprendió a cantar escuchando a las grandes damas de la copla y añade que su próximo disco contará con compositores nuevos y desconocidos en España.

La artista celebra sus 25 años de carrera en una gira mucho más personal, en la que muestra su sensibilidad y el magnetismo que la caracteriza. En este espectáculo mezcla canciones de su último trabajo discográfico con las que marcaron su vida personal y su trayectoria profesional. Pasión Vega se ha convertido una de las voces más importantes y originales de nuestro país. Su lista de trabajos es extensa: «Pasión Vega», «Banderas de nadie», «Flaca de amor», «Pasión en la maestranza», «Pura Pasión» o «Gracias a la vida». Colaboró con cantantes de la talla de Joan Manuel Serrat, Noa, Miguel Poveda, Estrella Morente e India Martínez.

Un acompañante de lujo

El guitarrista Diego del Morao completaba un cartel fantástico. Pertenece a la reconocida estirpe de los Morao. Hijo mayor de Moraito Chico, aprendió en su propia casa, bajo la atenta mirada de su padre, aunque también recibió formación en la escuela de El Carbonero. El jerezano se distingue por su particular sentido del ritmo y su inagotable creatividad a la guitarra. Su incuestionable talento le llevó a colaborar con artistas de la talla de Enrique Morente, Diego «El Cigala», Diego Carrasco, José Mercé o la Niña Pastori.