Y, claro, se cita a la Pantoja

Canco Rodríguez y Ana Morgade, durante el estreno de 'Conductas alteradas' en San Javier. / Pepe H
Canco Rodríguez y Ana Morgade, durante el estreno de 'Conductas alteradas' en San Javier. / Pepe H

Lleno para asistir al estreno nacional de la tan solo entretenida comedia 'Conductas alteradas'

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

El caso es que llegas, te sientas, caen unas gotas de lluvia, seguidas de otras más cuando faltan tan solo unos minutos para que comience la representación, que además es un estreno nacional, que además tendrá lugar en el Auditorio Parque Almansa, que ha agotado localidades. En fin. Un poco de nervios, continúan las gotas inquietando. Es la hora. Cesa el goteo, anuncian que el espectáculo va a comenzar, no se levanta el telón porque no hay telón, hay sobre el escenario una escenografía de Alessio Meloni que, con lo que yo admiro el trabajo de Alessio Meloni y la fe que le tengo, si no fuese porque me aseguran que es de Alessio Meloni, no me creería que es de Alessio Meloni: un pequeño piso hecho polvo, de una familia joven a la que le ocurre lo mismo; son unos pobres desgraciados a los que la vida se les ha ido de las manos, por tantos problemas con los que tienen que bregar.

Cande y Sebas no son el matrimonio de millonarios compuesto por el señor y la señora Buchanan, gracias sean dadas por ellos a Scott Fitzgerald. No, aquí, él (Canco Rodríguez) está en el paro y no encuentra nada, con lo cual no le pasa desde hace meses pensión alguna a ella (Ana Morgade), que se ha quedado en la casa hecha polvo con los hijos de ambos: la niña que roba y el niño que no come, a lo que hay que añadir el pequeño detalle de que tirotea perros y cultiva otras perrerías. Ella, desesperada la pobre, en plan '¿Qué he hecho yo para merecer esto?', pero sin Almodóvar y con ordenador, Thermomix y diciendo por su boca 'Pantoja forever', lo ha echado de casa a él porque sospecha que se lío con su prima, de ella, a la que llaman puta entre unos y otros no sé cuántas veces.

Te ríes, sí, pero tampoco tanto; la presentan los responsables del montaje como una comedia ácida. Bueno, plantea situaciones ya muy vistas en mil series de televisión supuestamente muy graciosas. Todo manido. Muy previsible. La autora y directora de 'Conductas alteradas' ha escrito un texto que no tiene corazón, solo epidermis. Prima la burla, la caricatura; no hay la menor intención de hacer, de paso, una crítica social con la mínima categoría; tampoco hay que ser Darío Fo para eso. Se puede hacer comedia, incluso ácida, de todo, como demuestran muy bien Cesc Gay y Alfredo Sanzol, por ejemplo, y sin tener que caer todo el rato en una risa tan de rebajas, ni en un montaje tan en plan 'sitcom'.

Como están desesperados Cande y Sebas, hacen todo lo posible para salir en televisión, en un programa de esos de 'Super Nanny': el morbo, la violencia, el supuesto afán de ayudar, el ganar dinero por encima de todo. Y reciben la visita de una chica de producción y de una psicóloga que les harán preguntas y recogerán información que será crucial para ser o no elegidos para el tal y cual programa.

Por cierto, estupenda Ángela Chiva dándole vida a la joven Aitana, quien, con un delicioso punto histórico a lo Isabel Garcés, protagoniza el mejor momento de toda la función: ese en el que, ante una cabeza de ciervo colgada de la pared, enumera ¡todos los tipos de ciervos, y sus nombres, que existen! Y eso mismo: que lleno, que finalmente no ha llovido, que te ríes unas cuentas veces, tampoco en cascada, y que adiós «mundo cruel», que canta Ariel Rot.

Así fue

Obra
'Conductas alteradas'
Texto y dirección
Natalia Mateo
Interpretación
Ana Morgade, Canco Rodríguez, Ángela Chiva, Paloma Porcel
Escenografía
Alessio Meloni
Representación
Domingo, 11 de agosto de 2019. Estreno nacional
Calificación
Entretenida