Pasión Vega, canciones bellas y coplas míticas

Pasión Vega, durante su concierto del sábado en el Festival del Cante de las Minas. / antonio gil / agm
Pasión Vega, durante su concierto del sábado en el Festival del Cante de las Minas. / antonio gil / agm

La artista repasó en La Unión sus 25 años de carrera, interpretando ante el deleite del público temas de su trabajo '40 quilates-Íntimo'

PATRICIO PEÑALVER

Momentos antes de subir al escenario, la cantante se mostraba un poquito nerviosa y comentaba: «Hay que ver lo que impone este Festival pensando en los artistas que han pisado estas tablas». Y eso que ya estuvo en 2012 y era la segunda vez que lo pisaba. Sin embargo, nada más salir al escenario, con vestido largo amarillo, con los primeros aplausos ese miedo se alejaba. Pasión Vega presentaba, en la segunda gala de la noche del sábado, su último trabajo. Y lo hacía en su versión más intimista con el tema '40 quilates-Íntimo', que da título a su álbum, en mitad de una escenografía minimalista: una mesita y un jarrón con flores.

Como un ramillete de flores perfumadas comenzó a dejar esa versión de 'Querría', de El Kanka, o esa otra bellísima composición: 'La flor de Estambul', de Javier Rubial, con los aroma de Eric Satie.

La malagueña, viviendo con pasión su momento, se interrelaciona con los espectadores y les contaba que era un privilegio estar en ese escenario con tanta historia y que iba a dejar un ramillete de canciones de esas cosas que nos pasan y que no nos explicamos, y que solo se pueden explicar con las canciones, con la música. A propósito, sus excelentes músicos eran: Jacob Sureda, piano y dirección; Manu Masuedo, percusión y cajón; Joaquín Sánchez, clarinete, flauta, armónica, y Diego del Morao, guitarrista y artista invitado.

En ese recorrido discográfico, llegaba el momento a dos auténticos temazos: de Carlos Cano hacía la versión de 'María la Portuguesa', afirmando que sentía pasión por el granaíno; y de Miguel de Molina la mítica canción 'La bien pagá', reivindicando que no se ha hecho lo suficiente para dignificar su memoria. Por cierto, esta canción, como otra muy popular, 'Mi jaca', la escribió un ilustre unionense, Ramón Perelló, que pasó sus fatigas por su ideología.

Proseguía su excelente actuación Pasión Vega con 'La salve del amor perdido' y 'Lejos de Lisboa', de Pablo Guerrero. A todo esto, hay que decir que la cantante, en ningún momento, trata de imitar a esos artistas a los que homenajea, sino que los lleva al terreno de su voz y hace su propia versión. Así recordaba una de esas canciones que escuchaba cuando era una niña por la radio, 'La Boheme', de Charles Aznavour. Hasta llegar a un momento cumbre, porque si escuchamos la palabra Mediterráneo, la memoria al instante lo asocia con Joan Manuel Serrat. Así que Pasión Vega bajó del escenario y se paseo por la primera fila, entonando ese himno generacional e invitando a los expectantes a participar, por lo que se escuchó a un festivo coro colectivo cantar 'y qué le voy hacer si yo nací en el Mediterráneo'.

Bulerías

Seguidamente, al escenario salía el guitarrista Diego del Morao, mientras la artista se cambiaba de vestuario, siendo recibido con un sonoro aplauso y tocando unas magníficas bulerías acompañado de la percusión. Con los acordes de un toque por tarantas, Pasión Vega, con esa voz tan bella le daba gracias a la vida con la hermosa canción de Violeta Parra. Y continuaba, con Diego del Morao, interpretando 'Como te extraño', de Joaquín Sabina; 'El Barrio de Santa Cruz', 'Tan poquita cosa' y la famosa 'Malagueña salerosa', durante la que el guitarrista invitado tocaba muy suave, como pitando acordes más que con óleos, con acuarela, con esas notas fugaces, hasta llegar a 'María se bebe las calles' y la famosa composición 'La Tarara', de Federico García Lorca.

Ahí terminaba una gran actuación, con un público contento aplaudiendo también con pasión. Conclusión: otro lleno. La pregunta de algunos aficionados, que no hay que obviar, era si encaja o no la artista en los carteles flamencos del Festival, sin por ello no reconocer la gran intérprete que es y la pasión que le echó en La Unión en una hermosa noche de canciones bellas y de coplas míticas.