La exigencia del UCAM obliga a Albés a despegar en Huelva

Rubén Albés, en La Condomina. / edu botella / agm
Rubén Albés, en La Condomina. / edu botella / agm

El equipo universitario, con 2 puntos de 9, no había empezado tan mal en Segunda B desde el verano de 2012, en su estreno en la categoría

José Otón
JOSÉ OTÓN

El UCAM no ha firmado el peor arranque en Segunda B en su corta historia, pero no anda muy lejos. De hecho, el equipo universitario ha sumado 2 puntos de 9, solo uno más que el UCAM de la temporada 2012-13, en la que debutó en el tercer escalón del fútbol español. Eso sí, las sensaciones que emite el equipo de Rubén Albés no son las mismas que las del equipo de Julio Cardozo, que pocas semanas después de debutar fue destituido. Aquel UCAM, que jugaba en El Mayayo, pintaba mal desde el principio. Tuvo que armar una plantilla contra reloj y tampoco reaccionó posteriormente con Manolo Sánchez. Solo con Luis Tevenet el UCAM se acercó a la salvación en el tramo final de la Liga, aunque el milagro no llegó a producirse.

Entre aquel UCAM y el actual han pasado otros entrenadores por el banquillo universitario que firmaron un mejor arranque que el del técnico gallego esta temporada. Como por ejemplo Eloy Jiménez que, cuando regresó el equipo universitario a Segunda B en la temporada 2014-15, consiguió sumar 5 puntos de 9 posibles, con dos empates ante el Linense y el Cartagena y una victoria ante el Lucena. Al final de curso y, pese a ser un recién ascendido, el manchego llevó al UCAM hasta la segunda ronda del 'playoff', donde cayó ante el filial del Athletic de Bilbao.

Después de Eloy Jiménez, que no renovó pese a los buenos resultados, llegó José María Salmerón. Curiosamente, el arranque del preparador almeriense fue discreto, casi como este año, sumando 4 puntos de 9 posibles. Pero consiguió llevar a la entidad universitaria hasta el fútbol profesional.

El pleno de Planagumá

El proyecto de Salmerón se tambaleó ligeramente, aunque meses más tarde consiguió el ascenso a Segunda. No lo hizo con un fútbol brillante, pero sí muy efectivo. Tras volver a Segunda B, Planagumá consiguió hacer un pleno en las tres primeras jornadas, logrando sumar tres victorias consecutivas ante el Granada B, el filial de Las Palmas y el Jumilla. Una semana más tarde cayó en La Condomina ante el Cartagena. Curiosamente, el técnico catalán fue destituido tras la jornada 14, aunque se encontraba en la zona media-alta de la clasificación. Munitis, un año después, arrancó sumando 6 de 9, firmando después cuatro victorias consecutivas. Albés ya sabe que está en un club exigente y que deberá enderezar el rumbo lo antes posible. Mejor si es frente al Recreativo, un rival que tiene urgencias.