Un banquillo que exige y quema

Rubén Albés, en el encuentro jugado por el UCAM ante el Sanluqueño. / edu botella / agm
Rubén Albés, en el encuentro jugado por el UCAM ante el Sanluqueño. / edu botella / agm

El UCAM destituye a Albés y busca un técnico respetado, experto y con mano dura

José Otón
JOSÉ OTÓN

Rubén Albés tenía poca escapatoria. Los resultados y malas sensaciones que rodeaban al UCAM han sido demasiada losa para el joven técnico gallego, que ha sido devorado por la exigencia de un club que está muy lejos en la clasificación de donde debe estar por potencial. Una victoria en siete partidos (además ante el actual colista) y cinco encuentros de siete sin ver portería han sido agravante más que de sobra para su destitución. Con el equipo conformado el pasado verano por la secretaría técnica de Pedro Reverte, además de los fichajes que él mismo aconsejó, el resultado debería ser mejor. La gota que colmó el vaso fue la falta de intensidad y el planteamiento rácano en el derbi, en el que el Murcia, con menos artillería, mereció ganar ante un rival conformista.

La directiva azulona ya trabaja para elegir un sustituto adecuado que entienda el proyecto universitario y las directrices que lo rigen. Y para el cargo lo que busca la familia Mendoza y su grupo de confianza es un entrenador experto, con mano dura, que se imponga a un vestuario que parece relajado, sin presión. Y aunque la primera opción era José María Salmerón, que ya conoce la casa y ascendió al UCAM a Segunda en la campaña 2015-16, la oferta irrechazable del Burgos le ha obligado a decir 'no' a los universitarios, que buscan un perfil similar.

Y entre los nombres que maneja Pedro Reverte hay tres que sobresalen. Se trata de Miguel Rivera, Claudio Barragán y Toni Seligrat, conocedores de la Segunda B y cargados de la experiencia necesaria para relanzar a un equipo que tiene 7 puntos en su casillero, y que se encuentra a seis del 'playoff' y a nueve de la cabeza del grupo IV. El candidato elegido debe saber que el banquillo azulón es eléctrico y que la exigencia es máxima. De hecho, los números son evidentes. En la campaña 206-17 el equipo universitario tuvo dos inquilinos en el banquillo: Salmerón y Francisco. La campaña siguiente, en el retorno a Segunda B, los técnicos azulones fueron Planagumá, Campos, Luis Casas y Munitis, que también arrancó el ejercicio 2018-19, aunque fue sustituido al final por Juan Merino. Este año Albés ha durado 7 jornadas, el entrenador número 9 en los cuatro últimos cursos.

Tres candidatos

Miguel Rivera
Un todoterreno que ya pasó por la Región para dirigir al Cartagonova, Águilas y Caravaca. Llegó a preparar al Almería en Primera. Larga trayectoria.
Claudio Barragán
Tiene experiencia en Segunda y Segunda B. El Hércules, su último equipo.
Toni Seligrat
Fue uno de los candidatos al banquillo el pasado verano. Tiene una amplia experiencia en el grupo III.

Tres viejos rockeros

Miguel Rivera es un todoterreno de la Segunda B. Solo en la Región ha dirigido al Cartagonova, Águilas y Caravaca, aunque también ha pasado por filiales e incluso dirigió al Almería en Primera y Segunda como técnico interino. Su última experiencia fue en el Valladolid B. Es un técnico serio y duro, que conoce a la perfección el grupo IV de Segunda B.

Claudio Barragán es otro técnico con carácter y experiencia tanto en Segunda como en Segunda B. Ha pasado por banquillos importantes como los del Elche, Ponferradina, Mirandes y Hércules.

El último en la terna de finalistas podría ser Toni Seligrat, que el pasado verano fue candidato hasta el final para dirigir al UCAM Murcia, aunque finalmente la secretaría técnica apostó por Rubén Albés. Uno de los factores que tiene en contra el técnico valenciano es que toda su experiencia se centra en el grupo III, en el que ha dirigido a Lleida, Huracán, Alcoyano y Sabadell, entre otros.